viernes 5 de febrero de 2010

El exhibicionismo








Es una parafilia* que produce en el que la vive una obsesión que le empuja a mostrar sus genitales a personas desconocidas, con el fin de sorprenderlas o de causar enfado en ellas.

Esta reacción provoca una subida de adrenalina tanto en el espectador como en el exhibidor, por la situación de riesgo a la que se expone al ser visto, y de todas las parafilias esta es la que más se denuncia. Es una variante sexual que se da mucho más en hombres que en mujeres. El hombre es el que se exhibe y la mujer es la exhibida. Por eso el desnudo del hombre se ha evitado mucho tiempo en el cine y la publicidad, aunque el desnudo femenino es habitual verlo.

Para el exhibicionista, que no es el que se muestra desnudo o con poca ropa ante la mujer, es necesaria la sorpresa como requisito previo a la excitación. A veces se provoca la masturbación durante la exhibición, aunque no busca relacionarse con la persona desconocida.

Es una persona sin pudor, no le importa enseñar sus genitales, pero suele ser insegura y con inhibiciones sexuales. Para ellos el acto sexual es la exhibición, y lo hacen para que otros les muestren a la vez, sus genitales. Es una motivación inconsciente.

Exhibir partes "no genitales" es más común en la mujer que en el varón. El exhibicionista sufre un trastorno básicamente masculino y no puede pasar al coito, sólo puede mostrarse. Tiene dificultades para cortejar y para amar, para formar pareja, y se muestra como un sádico porque pretende asustar y como masoquista, porque se expone a ser castigado. No es otra cosa que una forma de autocastigo. Necesita personas que se asusten y si no se asustan no habrá conseguido excitarse.

Esta parafilia, el exhibicionismo, comienza en la infancia y se manifiesta hacia los 18 años, aunque podría empezar más tarde, y las denuncias de casos no van más allá de los 40, con lo que el cuadro pierde intensidad con los años.

Es un inadaptado social que no se acerca a la mujer porque teme el rechazo. No sabe cortejar, ni bailar, ni hablar con ella como un ser humano, en cambio usa la exhibición como los animales.

Foto : pollock2

*Parafilia : es una fantasía recurrente y altamente excitante. Esta conducta provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del sujeto (DSM4).

martes 2 de febrero de 2010

La erótica del bondage



Cuando se practica el bondage se inmoviliza a una persona con esposas, cuerdas o con el propio cuerpo, y el placer se centra en impedir el movimiento de otro con ataduras.

El bondage surgió en Japón como una forma de tortura con los prisioneros, luego evolucionó como un arte que ellos llaman Kinbaku. Es una técnica muy sutil que primero inmoviliza el tronco, después el vientre y las nalgas para acabar con la inmovilización de todo el cuerpo.

La acción de atar se conoce como "el arte del Shibari" y uno de sus aspectos es buscar la estética que forman la cuerda, las ataduras y la sumisa. Esto produce una especie de masaje energético sobre algunos puntos del cuerpo de la persona sumisa, que se relaciona con los meridianos de energía según la Medicina Tradicional China.

En las antiguas tribus ataban a las mujeres raptadas para impedir que escaparan, luego las ataduras fueron simbólicas, y recientemente se ha observado que el deseo sexual ligado a la inmovilización es muy conocido desde antiguo, como lo demuestran imágenes con apariencia no erótica.

Hay personas que les gusta ser atadas porque se liberan de inhibiciones y responsabilizan del juego a otra persona, que es el que fija las reglas. Ellas se dejan llevar y se abandonan al juego erótico. Para muchas personas es muy gratificante en el terreno sexual, porque experimentan la sensación de impotencia cuando intentan liberarse, y en esos intentos les gusta ser estimulados sexualmente por la persona activa, aunque el bondage no siempre tiene una finalidad sexual.

Puede ser un complemento dentro de las prácticas sexuales convencionales, para que aumente el deseo sexual en la persona que recibe el bondage, y en la persona que lo ejecuta. Los hay que aumentan su auto-estima cuando descubren que a pesar de sentirse atados pueden dominar con la palabra o se liberan de tener que cumplir sexualmente, y no necesitan ser activos, se relajan y disfrutan de las sensaciones que les provoca su pareja.

Eso sí, si decides provocar escenas de bondage hablalo antes de hacerlo, explica lo que se puede y no se puede hacer, y fija una palabra neutra, que usará el dominado cuando no quiera seguir, y el dominante parará automáticamente cuando el dominado pronuncie esa palabra. Es conveniente no utilizar posturas forzadas, no dejarse atar por un desconocido, y como es un juego progresivo y se necesita un grado de intimidad, sería recomendable hacerlo con la pareja.

En el cine hemos visto películas en las que utilizan el bondage como Nueve semanas y media, Instinto básico, Cruising, y libros como, 11 minutos, de Paulo Coellho.

Foto : klaw01

viernes 29 de enero de 2010

La atracción sexual






No se sabe mucho sobre esa chispa que a menudo salta cuando menos te lo esperas, y es interesante pensar lo que más nos llama la atención cuando nos sentimos atraídos por otra persona. A veces podemos intuir que algunos persiguen un fin a la hora de ligar, escoger a alguien para que forme parte de su vida o simplemente ligar.

Cuando resalta el atractivo físico somos más persuasivos y tenemos más oportunidad de encontrar pareja. Tenemos más apoyo social, funcionamos mejor con el "lenguaje no verbal" y nos adaptamos mejor al medio. Porque somos más deseables, nos perciben como más competentes, más sanos y menos propensos a desarrollar enfermedades mentales.

A pesar de todo la atracción sexual está guiada por el instinto, es automática e independiente de lo que pienso o creo, es una energía que se siente en el cuerpo y antes que el pensamiento. Nos llega a través de los sentidos sobre todo la vista, la apariencia o el lenguaje corporal, el tono de la voz o el olfato.

Es independiente de lo que creemos o lo que nos conviene y muchas veces es diferente a lo que elegimos conscientemente, y la atracción sexual llega quieras o no y como el hambre, aparece de forma automática. Eso sí hay variedad entre los géneros, y la mujer se siente atraída por hombres seguros de sí mismos, con un buen trabajo, y que sean divertidos con ellas.

Lo cierto es que muchos seres humanos somos variopintos y nuestras motivaciones son muy variadas, son complejas, y muchas personas tienen posibilidades de encontrar pareja en un tiempo más o menos largo. Aún así vemos que la elección no es fácil, la variantes son muchas y la motivación no siempre es consciente. Y las personas se dejan llevar unas por el corazón y otras más por la cabeza lo que tiene mucha fuerza cuando elegimos a alguien con quien compartir la vida.

Foto : delfin2. El cortejo

miércoles 27 de enero de 2010

¿Con qué frecuencia se puede hacer sexo?



La frecuencia es algo muy personal y no existe lo normal o lo anormal, eso depende de los dos y de cada uno de ellos. De cómo sean sus preferencias o qué es lo que sienten el uno por el otro.

¿Cuánto se desean? El deseo es algo mutuo, y el clima que se crea en la pareja es muy personal. "Cada pareja es un mundo" y la frecuencia en las relaciones es uno de los temas que más inquietan tanto a ellas como a ellos.

Hay hombres que se sienten incomprendidos porque su mujer no lo desea y aquí surge el conflicto. Otras veces se viven trastornos sexuales como la eyaculación precoz, las dificultades de la erección o falta de deseo sexual por no poder cumplir con las expectativas que requiere la convivencia con una pareja.

No debe ser tan importante el número como la calidad de esas relaciones ... porque la cantidad varía según el deseo, y el deseo tiene que ver con la calidad de vida de cada uno y de los dos. Y hay parejas que lo harían dos veces a la semana y el fin de semana se presenta como la opción más probable. Cada quince días se podría alargar la espera, sin que tenga importancia tal decisión, para algunos, pero otros ...??

Lo natural, "si se disfruta", sería tenerlas con bastante frecuencia, ya que como no es algo obligado y estáis juntos porque os amáis ... Digo yo ¿No? Porque lo natural es que el cuerpo necesite saciar ese apetito sexual y si las relaciones se espacian, por algún motivo, y se pasa mucho tiempo sin sexo se entrará en la pereza sexual, y el deseo se irá apagando. Uno lo puede vivir como una presión y el otro como un abandono.

Cuando se inicia la relación amorosa ni se imaginan que un día podría desaparecer la pasión, y si a largo plazo la sexualidad sigue interesando o se pierde ese aliciente especial dependerá de lo que ellos hayan aportado a ese terreno privado.

Todo cambio personal transforma la relación y la vida erótica, y ahora cuando la situación se vuelve crítica es importante dejarse asesorar por un terapéuta, porque los comentarios de otros no son válidos para todos, y cada historia amorosa tiene bases diferentes, y cada pareja necesita un estímulo individual. Ahora empieza el trabajo, si estás dispuesto a sacar tu relación adelante. Además, a él también le gusta sentirse deseado.

Foto : A LA ESPERA

lunes 25 de enero de 2010

Alcanzar el orgasmo. ¿Es fácil?



Tendría que ser lo más natural, y hay mujeres que lo desean pero no pueden conseguirlo en todas las relaciones.

Otras que son más orgásmicas lo podrían vivir con más facilidad, y el secreto para vivir el placer del orgasmo es entregarse y abandonarse a esas oleadas de felicidad.

Hay mujeres que lo experimentan con más facilidad porque su clítoris es más grande o está mejor situado, y el pene lo roza continuamente durante el coito. Cosa que no debe preocupar a su compañero. Y algunas con dificultades, desarrollan posturas y movimientos con las caderas para que durante el coito el pene estimule el clítoris lo suficiente para que puedan disfrutar del orgasmo.

Está comprobado que lo mejor para tener una alta frecuencia orgásmica es la psique y la actitud hacia la sexualidad, porque cuando una mujer no tiene problemas para alcanzar el orgasmo suele tener una buena actitud ante la masturbación. No reprimen la masturbación sino que disfrutan del juego siempre que les apetece.

Practican el cunnilingus y dejan que su compañero les mime con la lengua sin sentir vergüenza, ni culpa. Se dejan guiar por sus sueños, dan vía libre a sus fantasías sexuales y no bloquean su imaginación, sino que disfrutan de su sexualidad tal y como lo desean.

Claro que la sexualidad requiere un aprendizaje que se adquiere mediante la experiencia, después de vencer muchas frustraciones, y saber que en la pareja estable no basta con la felicidad y el afecto, para que las relaciones sexuales sean satisfactorias.

Las mujeres que tienen relaciones estables, han abandonado el rol femenino tradicional y no son pasivas en la cama, llegan con más frecuencia al orgasmo. Reciben lo que necesitan y dan lo que quieren sin necesidad de esperar que él se lo haga todo. Este es un gran error que muchas mujeres cometen todavía durante sus relaciones sexuales.

Para ellas las experiencias sexuales anteriores son fundamentales para sus relaciones posteriores, y la actitud de sus compañeros sexuales si ha sido sensible y afectuosa facilitará más el placer que si hubo decepción o dolor.

En terapia la mujer aprenderá a conocer su cuerpo y sus sensaciones corporales, a relajarse para recuperar la excitación y a estar informada para que sea capaz de conseguir el orgasmo en cualquier circunstancia. Si la terapia se hace con un sexólogo se consigue el éxito en el tratamiento entre un 75 y un 90% de los casos.

Foto : pareja nueva