martes, 25 de agosto de 2009

El síndrome de la buena chica



La mayoría de las mujeres prefieren ser "buenas chicas" antes que disfrutar de la vida. La mayoría de las mujeres no quieren llamar la atención prefieren adaptarse hasta el punto de no reconocerse ni ellas mismas. Creen que así podrán camuflarse para conseguir sus propias metas.

Se fuerzan a ser niñas buenas, discretas y modestas porque así lo quiere la sociedad ... Se sacrifican y piensan que dándose tanto estarán en deuda con ellas y saldarán la deuda en algún momento. Cosa que no ocurre.

El mayor obstáculo es querer caer bien a todo el mundo y gustar a todos que conduce al auto-sabotaje . De este modo, renuncian a su determinación, a su poder, a la independencia y en lugar de ir a su encuentro se alejan cada vez más de ellas mismas.

Las mujeres muchas veces no esperan ser respetadas, y se guian por la opinión de los demás más que por sus propios deseos. Algunas mujeres consiguen dar el salto hacia la independencia. La mayoría se queda pegada a los viejos esquemas. Por encima de todo son "niñas buenas" en vez de disfrutar de la vida.

Las mujeres tienen la boca cerrada, están mudas y renuncian a cosas divertidas que sí responden a sus deseos. Lo hacen porque se consideran desvalidas, no confían en su poder, ni en sus capacidades. Temen no poder arreglarselas solas, sin ayuda.

Las mujeres tienen que aprender a dejar esa conducta resignada para vivir una resistencia despreocupada y alegre. Superar esa contradicción entre apoyar sus propios deseos, y comportarse adecuadamente con los demás. Las chicas no sólo se sienten inseguras sino que se arriesgan a que no las miren con buenos ojos, a que no las quieran, si empiezan a ser chicas malas, a decidir según sus propios intereses.

Tienen que aprender a ser fuertes y a conservar sus relaciones y sus amistades, porque otra actitud es un exceso de apego a viejos comportamientos. Sin embargo las chicas malas quieren triunfar, tienen mentalidad de vencedoras, y están preparadas para actúar, son comprensivas y respetuosas con límites y no abandonan sus metas, ni sus logros.

No desean salvar a los demás, y no creen que su finalidad en la vida sea conseguir hombres de buen corazón pero mala envoltura. Quieren que las respeten, las consideren y se defienden de quienes las quieren ayudar. No dejan que las trastornen, y no se dejan fastidiar por los que desde fuera parecen ser buenos chicos. Esto se aplica no sólo a las relaciones, sino también al trabajo, a la amistad y a la convivencia.

Las malas chicas hablan directamente y no se preocupan por lo que otros puedan pensar o hacer, y no es egoísmo sino auto-estima. Florence Nightingale fundó una de las primeras escuelas de enfermería era una de esas chicas malas, y decía :"Cuando se nace con alas hay que hacer todo lo posible para utilizarlas para volar"

Foto : de UNA BUENA CHICA

2 comentarios:

  1. Chicas "buenas" versus chicas "malas".
    Sí es así hay chicas, mujeres que por temor al que dirán y a sufrir presiones y críticas no se atreven a ser ellas mismas. Ni bien salen a la "vida" prefieren utilizar el "disfraz" de chica buena, se comportan, se visten, y actúan como los demás quieren que lo hagan, en definitiva sos lo que los demás quieren que sean, se comporten y actúen.
    Eso crea situaciones de complejos, de miedos e inseguridades que con el correr de los años pasan "factura" en las personas.
    También es cierto lo que decía Flirence Nightingale que si se nace con alas hay que utilizarlas para volar. Sucede que el vuelo no siempre comienza bien, muchas veces tiene como los aviones "turbulencias", que nos ponen en cierto peligro con el temor propio de las personas a conseguir las metas y valorar los logros personales.
    Personalmente soy esa "chica mala", mejor dicho fui una chica mala y ahora soy una "mujer mal".
    Simplemente me atrevo a ser yo misma, a pensar diferente a los demás, ser diferente, vestirme de forma diferente y no me importan las críticas. De alguna manera ser "mala" me permite ser yo misma, no renuncio a mis ideales. Y para "muestra vale un botón y los demás a la camisa". Dejé mi Argentina natal para vivir otras vidas, conocer otras gentes, viajar por el mundo, hablar otros idiomas, aprender, estudiar. En definitiva hace un "rato" que vuelo muy alto y no me importa ser esa mujer o chica "mala", porque la vida es muy corta y que me importa lo que digan y piensen los demás, mientras ellos critican y juzgan mis comportamientos, yo vivo, sueño, vuelo, amo y siento porque de esas pequeñas cosas se va haciendo la vida.
    Chicas, buenas, malas les animo a "volar" y ser vosotras mismas, sueñen, amen, vivan, también es lindo equivocarse y aprender de nuestros errores. Porque "errar" es humano y "vivir" y "volar" DIVINO.

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  2. Ana enhorabuena por ser una chica mala, que no una mujer mala, porque son dos cosas distintas.
    Esto último podría ser mal entendido. Ser chica mala significa vivir sitiéndote bien y al alcance de tus metas, y no sólo vivir para ti misma, sino ser tu misma. Un saludo

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