jueves, 1 de octubre de 2009

¿Te sientes sol@?



La soledad es una experiencia muy conocida por casi todos los seres humanos, y puedes vivir en soledad, sufrirla, disfrutarla o como muchos temerla.

Es una experiencia de la que muchos huyen o se desesperan, en la que no encuentran salida, es un abandono. Miguel Hernández nos habla de la soledad en sus versos : "Troncos de soledad, barrancos de tristeza donde rompo a llorar ...", y es que los seres humanos se relacionan para no sentirse solos, y puede haber una carencia de relaciones personales, que alguien no tenga con quién relacionarse o que se sienta solo o crea estar solo. Es un índice de cómo vivimos nuestras relaciones afectivas.

Y es que una persona puede estar entre mucha gente y sentirse sola o estar lejos y sentirse en compañía. Las personas que viven en soledad pueden tener sentimientos negativos ... Es como si no interesaran a nadie ... están tristes, y puede que la vida imponga la soledad o puede ser elegida.

Cuando llega la soledad impuesta es como una losa que cae sobre nosotros, puede provocar sufrimiento o angustia, y puede cambiar nuestra forma de sentir o de interesarnos por otras personas.

Si es momentánea o situacional, provocada por un acontecimiento no grato entonces nuestra red social nos dará soluciones, y si es una soledad impuesta se mantendrá y acabará en soledad. Hay personas que podrían verse afectadas al final de sus vidas, y podría suceder si el apoyo de los demás no llega.

Si en ocasiones buscamos la soledad es porque sabemos salir de ella, pero cuando no es elegida, por ejemplo, después de una ruptura sentimental, pensamos que haremos amigos en cuanto queramos. Así es menor la soledad, pero si no se puede salir de ella, llega a ser como una condena, nos hiere, nos hace sufrir ...

El mejor recurso es desarrollar habilidades sociales, como aprender a escuchar, mostrar aspectos de uno mismo o facetas de la propia vida, saber hacer preguntas, conocer los sentimientos de otras personas, darles su espacio, intercambiar ideas, opiniones, pensamientos, utilizar el teléfono para hablar ...

Y pedirles ayuda para darles la oportunidad de comunicarse con nosotros, y hacer amigos para luchar contra la soledad, para tener una red de acompañamiento en la vida que nos dé placer y con la que podamos disfrutar. Y cuidar la salud haciendo terapia para poder eliminar la angustia que va asociada a la soledad impuesta.

Foto : CLARO DE LUNA

2 comentarios:

  1. La soledad puede ser tomada de dos formas: elegida o por distintas circunstancias "impuesta".

    Si bien el refrán "más vale solo que mal acompañado", tiene sus matices.
    Cuando elegimos estar solos creo que podemos considerarlo como una elección, transitoria y a veces necesaria porque ciertas personas la utilican para desconectar, encontrarse con su otro yo y poder crear.
    Es el caso de los escritores, que necesitan un espacio, tal vez apartado de su domicilio físico y se encierran por largas temporadas hasta que deciden regresar a su mundo.

    El problema aparece cuando no se elige y muchas veces no estamos a gusto con la situación. Ya sea porque rompimos con una relación, ya no vemos a los amigos comunes de ambos, no frecuentamos los mismos sitios, espacios públicos, familiares y un largo etc.
    Y aquí reside el problema no es fácil aceptarla, por más que tratemos de encontrar nuestro espacio, hacer cosas, cursos, conferencias, congresos pero igual nos sentiremos solos no hay remedio.
    Desde la otra cara de la moneda tampoco es bueno estar con una pareja que no tiene nada que ver con nosotros, no comparte nuestros gustos, deseos, deportes, actividades culturales y etc.
    Si estamos en pareja con un "desconocido" que no nos entiende y hace nuestra vida muy difícil y poco llevadera es mejor pasar unas temporadas solo que mal acompañado. Otra posibilidad es comprarnos un perro

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  2. Sí, la soledad hay que tomarla como viene, si es situacional creamos un espacio propio para descansar o realizar alguna actividad elegida, es porque necesitamos sentirnos más libres. Si es impuesta se vive con tristeza, se sienten discriminados, supone un abandono de personas o de situaciones, que como digo en el artículo, hiere, y como dice el poeta, nos hace llorar.

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