martes 29 de septiembre de 2009

El voyer. ¿Te complaces mirando?





¿Utilizas algún instrumento para poder observar detenidamente y durante mucho tiempo, una imagen de alguien que te excita?

El voyer se excita sexualmente ante la visión de una persona que se desnuda o que está desnuda o en plena actividad sexual.

Es una necesidad intensa acompañada de fantasías sexuales, y tienen una actitud que les perturba porque no tienen control sobre ella. La salud se resiente. Es una parafilia como el fetichismo.
Es un comportamiento que no pueden evitar y es una necesidad que les provoca excitación. Son actos no habituales, extraños en los que insisten a veces involuntariamente. Los hombres lo sufren más que las mujeres.

El voyer no se relaciona con la persona que observa, no le interesa, sólo es un medio para excitarse. Los voyeristas tienen problemas en las relaciones y les faltan habilidades sociales para enfrentar estas dificultades.

No hay que confundir con el que le gusta ver películas eróticas para motivarse. El voyerista prefiere verlas en vivo, y utiliza para mirar, objetos, como el agujero de una cerradura, gemelos o anteojos ... o también cámaras fotográficas para obtener fotos con las que luego se masturba.

El psicoanálisis considera el voyerismo como la parafilia opuesta al exhibicionismo. El voyerismo no se considera delito a no ser que perturbe la vida de una empresa, por ejemplo si el voyer observa clandestinamente a mujeres que trabajan en ella.

Las causas estarían en el aprendizaje, las experiencias, y con qué lo asocien en la niñez y en la adolescencia, y en el 80% de las personas puede ser un defecto del cerebro en el control de los impulsos, o un trastorrno de la personalidad o una educación sexual negativa o con sentimientos de culpa.

Foto : EL VOYERISMO.

sábado 26 de septiembre de 2009

El lenguaje de los abrazos



¿Por qué no son tan frecuentes los abrazos?

Cuando nos abrazamos a los seres queridos percibimos su aroma y se mezclan los sentimientos en una sensación única, el olor del otro, y nuestra capacidad para recibirlo y almacenarlo en la memoria.

A veces nos preguntamos si abrazamos lo suficiente a las personas que queremos porque los abrazos, a menudo, son como las palabras, vanos y dados al aire.

Necesitamos acercar nuestro pecho, que se produzca un toque profundo que transmita nuestro afecto y que acompañe al otro.
Y hay personas que no les gustan los abrazos y cuando los abrazas se callan, desconfían porque temen el rechazo, y no saben por qué. Y es que la sociedad huye del contacto físico, del que se siente, y eso les acobarda. Si somos conscientes descubrimos, que el abrazo es una necesidad vital, tanto de amar como de ser amados de verdad. Es una manifestación de nuestra salud psíquica.

Es un lenguaje en todos los idiomas, en el que comunicamos emociones y sentimientos que queremos transmitir. Nos nacen del corazón y transmiten alegría, amor, gratificación, y nos aportan placer a nuestra vida. Nos acompañan para que no estemos solos ni aislados, aumentan nuestra auto-estima, nos desbloquean.

Notamos cómo se integran el cuerpo, la mente y las emociones ... Los abrazos nos hacen más asertivos, nos estimulan la ilusión, la alegría y el buen humor, y aparecen la risa, la empatía, nos hacen ser más agradecidos. Los abrazos también se dan con la mirada, con la palabra y en ocasiones abrazamos con el corazón porque queremos llenar nuestras vidas de amor y de alegría.

Es un lenguaje universal para demostrar el afecto entre los seres humanos, y lo mismo que una sonrisa, un beso o el llanto, el abrazo es bien entendido universalmente. Sabemos que hay distintos tipos de abrazos, desde los abrazos eróticos de los amantes a los abrazos a los padres o a un amigo con el que te encuentras después de mucho tiempo.

Y según un estudio de la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" nos habla de la importancia que tienen los abrazos en el mundo de los chimpancés, y la primatóloga Orlaith Fraser, en una investigación en el Noreste de Inglaterra descubrió que, estos simios muestran su afectividad con el abrazo para expresar su apoyo y consolar a otros hermanos maltratados.

Y el primatólogo holandés Frans de Waal dice "que la evidencia presentada en este estudio es poderosa, y sugiere claramente que el consuelo ofrecido por los chimpancés es una expresión de empatía", y si esto es así demuestra que el abrazo no es un código afectivo exclusivo del animal humano, para dar cariño, para consolarnos ... sino que son sentimientos que compartimos con nuestros hermanos, nuestros parientes más cercanos, los animales.

Foto : EL LENGUAJE DE LOS ABRAZOS.

jueves 24 de septiembre de 2009

Dietas??






Cuando se tienen trastornos alimentarios es que hay problemas en el mundo emocional, y los síntomas nos alertan de algún conflicto interno que no podemos expresar. La salud se resiente.

Y si por sistema se siguen dietas pueden convertirse en una necesidad de castigo más que en una idea de cuidar la salud, y si hay sobrepeso u obesidad puede ser por amor a otro o a uno mismo, es decir, se puede esconder una relación patológica con alguien.

Cuando uno se niega a comer puede querer expresar, que la vida sin afectividad, sin la sonrisa de alguien, sin su atención y su cariño, no tiene sentido, y los que comen de forma incontrolada, compulsiva, están intentando llenar su vacío, reducir su angustia. Esta es la historia de miles y millones de personas en el apretado mundo de hoy, acumular y acumular kilos para protegerse del miedo, y de los afectos que no quieren aceptar o que les asustan.

Las consecuencias para el organismo, cuando se niegan los deseos que importan, pueden afectar no sólo a nuestro cuerpo, sino a cómo nos sentimos en el mundo, con nosotros y con nuestra gente, y muchas veces no se pueden eliminar los deseos pero se pueden sobrellevar o atenuar, por ejemplo : comiendo. Y si se pierde a un ser amado, se rompe un lazo, un vínculo íntimo con el otro, entonces no sentimos dolor en el cuerpo, pero es como si nos arrancaran un trozo del alma. Es un grito en silencio.

La pérdida de un amor nos exige elaborar el duelo y este proceso puede repercutir en la relación con la comida, y se pueden presentar alteraciones del apetito y el que sufre el dolor puede negarse a comer o intentar llenar el vacío comiendo más, mucho más o algo que le gustaba al que ha perdido. La historia emocional de cada uno, hablará de la forma de alimentarse durante el proceso del duelo o de digerir la pena, y en la depresión uno de los síntomas es no querer comer, y esta inapetencia nos muestra una falta de interés por la vida.

Y cuando la depresión arrecia baja gravemente la auto-estima, y la agresividad se dirige hacia uno mismo, es un proceso de autodestrucción, y si la imagen que nos devuelve el espejo en lugar de estimularnos nos desilusiona, empezamos la dieta para aliviar la tensión de no ser como esperábamos.

Y una vez alcanzado el peso ideal, si no conseguimos ser felices, volvemos a engordar, y volvemos a la dieta, y así creamos un círculo vicioso de momentos de satisfacción y sentimientos de culpa. Y es que para sentirse bien, la distancia entre cómo somos y cómo deseamos ser, no tendría que ser muy grande.

Foto : LAS DIETAS

martes 22 de septiembre de 2009

El cortejo : proceso de selección







¿El cortejo está vigente o es algo que tiende a desaparecer? El encuentro erótico que vemos en las películas no nos muestra el cortejo, y a menudo se desnudan con ansia, participan en el coito, gozan y llegan al orgasmo simultáneamente.

Para cierto tipo de población joven puede ser un modelo a seguir sobre todo los que no conocen cómo se vive el orgasmo, o carecen de una buena información sexual.
Los roles tan definidos en otra época para cada sexo ahora han dejado de serlo. Y si el hombre corteja es más gentil, y la mujer acepta esas galanterías, y si esto se pone en marcha y ellos participan del juego, pueden venir sorpresas muy agradables.

La mujer desea el cortejo, las caricias, las palabras, que la toquen y necesita tiempo para excitarse y gozar. Helen Fisher antropóloga, dice que "el cortejo nunca va a acabar porque es una parte básica de la vida humana y surge de manera natural ..." El doctor Juan Yáñez de la Universidad de Chile, cree que "lo que se ha perdido son los rituales más que la estrategia, debido a que las condiciones socio-culturales permiten saltarse etapas"

Si se quiere cortejar, hay que dejar paso a las distintas etapas del cortejo : hacer ojitos, flirtear, sonreir para conocer al macho, y poder elegir al mejor. Seguir el juego del cortejo porque sonreir y mirar a los ojos parecen ser las claves de la seducción. Si el interés es mutuo, el propósito de conocerse puede durar toda la vida.

Cuando llega la cita cada uno muestra sus mejores cualidades, se comporta bien y se muestra atractivo para el otro, se asea, se viste bien y se perfuma. Algunos animales exhiben una hermosa cornamenta o decoran con colores sus plumas, otros saben cómo acondicionar el nido o tener una abultada cuenta bancaria. A los machos les gusta hacer la corte y su rivalidad les puede acercar a la muerte.

Los machos luchan por la conquista femenina, y ellas coquetean mostrando o no, sembrando el misterio, la duda ... Y hay que elegir bien la pareja porque esto condiciona el futuro vínculo de ellas y de sus hijos. Ellas suelen cuidar el nido y si el macho no atiende al compromiso, desaparece dejando esas vidas en peligro.

Las Universidades de Stirling y Aberdeen, en Escocia defienden en un ambicioso estudio hecho por psicólogos, que una persona nos parece más atractiva si nos mira a los ojos sea o no muy agraciada, y cuando miramos fijamente a los ojos de alguien nos mostramos sexualmente más atractivos y se dispara la atracción sexual.

Foto : Jhon HOLMES.png EL CORTEJO

viernes 18 de septiembre de 2009

Amar ... ¡Qué pereza!




Cuándo la pereza se instala en la pareja se apaga el deseo sexual, no es que no puedan disfrutar del sexo, es un orgullo rebelde que no es voluntario y que les bloquea el contacto íntimo. Puede ocurrir que haya etapas de una cierta inapetencia, que no supone un problema. Antes las mujeres sufrían de anorexia sexual, no estaban preparadas, y las relaciones con el compañero eran obligadas.

Ahora esta inapetencia se ha extendido al sexo masculino, y son ellos los que acuden a la consulta presionados por la mujer, y cuando uno de los dos demanda continuamente sexo, y esa necesidad no es compartida, se vive con ansiedad, a no ser que ese estado de "quietud sexual" afecte a los dos. Aunque quizá la pareja no es consciente de su preocupación hasta que ha pasado cierto tiempo y se acaban dando cuenta de que practican poco y se están dejando llevar por esa inercia que puede acabar por debilitar el amor.

Esta situación la empieza uno de los dos, que se acomoda en la desidia sexual opuesta a las ganas del otro que cada vez le apetece más, y parece que el rechazo de la pareja fuese un potente estimulante. Se podría convertir en una obsesión, y si esta situación se prolonga en el tiempo hará estragos y es que la crisis está cerca. La salud psico-sexual se resiente.

Perder el interés por el sexo no ocurre de pronto, sólo que el contacto se va debilitando y cada vez son menos las caricias, los besos, los abrazos porque ya no son tan excitantes. Se entra en un periodo de ausencia, de carencia, y se viven con un ritmo diferente los encuentros sexuales. Se entra en un periodo de sosiego sexual no por que sean mayores y esto puede ocurrir a cualquier edad y es como el otoño, que ni frío ni calor ... Aunque a veces es tan drástico que no es sólo inapetencia, sino temor, y se puede llegar a sentir aversión, no al sexo sino a la pareja.

Se teme que lo pida, o no lo pida, por falta de atractivo pueda interesarse por otra ?? Las mujeres que no han logrado conocer las relaciones sexuales más satisfactorias podrían experimentar etapas perezosas ... Son mujeres sin afición al sexo, más frías, asexuadas, que se llenan de excusas para no hacer frente a las demandas del hombre, aunque a él nada o muy poco le afecte a su auto-estima. Eso sí se complica cuando el inapetente es el hombre, y ella es incapaz de confesar que él ya no la busca.

Qué pasa, se pregunta ella, es que tiene otra o es que es homosexual? Quizá me odia y me está castigando ... La terapia se propone que la pareja vuelva a establecer el diálogo y recupere sus intereses, su afectividad ... Que empiecen compartiendo el masaje sensorial, primero uno, luego el otro ... Y que se lo apliquen en forma de largas y suaves caricias, con un aceite aromático ... Y por último que estén convencidos de que su problema tiene solución.

Foto : imagen foto jpj. OTOÑO CON DOS FAROLAS.

miércoles 16 de septiembre de 2009

¿Vives con el hombre lobo?


¿Recuerdas el día de la unión, "hasta que la muerte nos separe", con aquel hombre que amabas que era entonces tu amigo, tu amante y que ahora se ha convertido en una tortura?

Y es que el día a día del hogar ha cambiado. Hay continuas tensiones y un ambiente de tristeza. El amor se ha convertido en un suplicio a veces exteriorizado ante los hijos y otras no, y el hogar es como una prisión.
Ya no hay ni rastro de aquel amor seductor, de aquel juego entre los dos. El ambiente emocional está lleno de hostilidad, y a pesar de los malos tratos él sigue pidiendo sexo, y ella accede para evitar los disgustos ante los niños. La salud de la convivencia se resiente.

Y cuando ella no se deja intenta forzarla, y a veces se hace el no enterado, se duerme hasta el día siguiente. Esto envilece al hombre y provoca disfunciones psíquicas, heridas, lesiones graves y en último caso hasta la muerte.

El maltratador puede usar distintas formas de intimidación puede ser violencia emocional, psíquica, física y sexual, en forma de amenazas, de desprecio, intimidación. Y su táctica es minimizar el mal trato, negarlo y hasta culpar a su víctima por provocarlo.

Él intenta hacer que se sienta inferior, que se sienta culpable, mal con ella misma. Le dice que está loca, la humilla ... Se comporta como si él fuera el único dueño de la casa e intenta definir los roles, impide que ella consiga un trabajo o lo mantenga, restrige los gastos, le da una pequeña mensualidad, y por fin le quita el dinero. Esta mujer maltratada ha de pedir ayuda, y cuanto antes denunciar el mal trato.
Los malos tratos está muy bien reflejados en la película de "Te doy mis ojos" de Iciar Bollaín.

En terapia lo primero que tiene que aceptar es que el maltratador vive en casa, que ella es la víctima, y que por fin está dispuesta a luchar y a romper su silencio.

Foto : LÁGRIMAS DE DOLOR

martes 15 de septiembre de 2009

¿Eres celoso?





En la vida amorosa de las personas los celos provocan sentimientos tanto de gozo como de sufrimiento, y es que el ser humano desea ser único, exclusivo.

Al principio de la vida se exige el amor exclusivo de la madre, más tarde el del ser amado y cuando se siente que esta relación está en peligro de ser arrebatada por otra persona, aparecen los celos.

Los celos son emociones naturales como el odio o el amor, y los celos normales pueden ser una demostración del amor de otra persona y una cierta cantidad de celos es necesaria.

Cuando los celos son continuos perturban y desgastan la relación afectiva, y es en ese momento cuando se pide la exclusividad de la persona amada. Hay veces que los celos son una forma de apego para toda la vida. La madre es la primera figura de apego, que luego será sustituida por la pareja, y los que han sufrido alguna traición de personas en las que confiaban, podrían desarrollar una personalidad celosa.

Estudios realizados sobre animales demostraron que el apego por su madre no era por la necesidad de proveerse de alimentos sino por la seguridad que ella les aportaba. Psicológicamente las personas celosas, les falta autoestima y son inseguras, muestran sus reacciones negativas, y necesitan estima, aprobación constante. Piden el sacrificio sin condiciones del ser que aman, pero son incapaces de sacrificarse porque suelen ser egoístas y desconfiadas.

Lo primero es el control de la pareja y sus movimientos, continuamente sienten la competencia y se están comparando. Piensan que en cualquier momento pueden ser rechazados. Las personas con desequilibrios hormonales pueden tener celos patológicos, podría cambiarles el carácter y la conducta, y la glándula afectada es la Tiroides. Sufren tensiones en las cervicales, en el corazón y en los genitales. Tienen que estar atentos a la salud física.

El celoso patológico sufre de celotipia y convierte la relación amorosa en una relación triangular, y para él existe un rival con el que está resentido y al que odia por ser la causa de sus frustraciones y de su posible abandono, y la angustia se transforma en ira.

Este sentimiento es muy común en los alcohólicos, y cuando están intóxicados sus sospechas son ligeras, de momentos, pero cuando viven la abstinencia acusan, están convencidos, incluso pueden ser violentos.

Foto : jpj. LOS CELOS

domingo 13 de septiembre de 2009

La simulación del orgasmo



El compañero está implicado, cuando la mujer padece anorgasmia selectiva, es decir que le ocurre con esa pareja pero no con otra, y sucede más a menudo de lo que se piensa.

A muchos hombres les resulta difícil descubrir que su compañera simula el orgasmo, y algunos se enteran al cabo de mucho tiempo. Este actitud de la mujer ante el orgasmo es desastrosa para su libido, y acaba por inhibir el deseo sexual.

Si el hombre percibe que su compañera no llega al orgasmo, puede sentir compasión, aunque a menudo se pregunta por su imagen de hombre, y cómo no puede dominar a su compañera provocándole el placer.

Y hay hombres que no dudan en plantear un ultimatum, pueden amenazarla con cortar la relación, pero les importa menos la relación amorosa que el orgasmo de la mujer. ¿Por qué las mujeres fingen el orgasmo? Quizá porque piensan que no están a la altura, por evitar el enfado o para que él se sienta bien con su auto-estima o para acabar antes ...

Y lo más grave en la simulación, es cuando la mujer se acoscumbra a fingir por sistema, y el fingimiento se cronifica, entonces aparece el sentimiento de tarea que termina con la inhibición del deseo sexual. También se da un exceso de presión por parte del varón que crea inseguridad, e impide que la mujer se abandone a las sensaciones orgásmicas.

¿Qué significado tiene para él el orgasmo de su mujer? ¿Con eso mide su virilidad ... su poder para conquistarla ... o el amor de ella? ¿Se siente frustrado?

Si la pareja llega a terapia antes de que se haya alterado la comunicación, habrá que reafirmar la virilidad del varón, haciéndole entender que la mujer debe ser responsable de su orgasmo. Muchas veces se descubre que el conflicto del orgasmo está tapando una falta de entendimiento conyugal o un conflicto intrapsíquico que vive la pareja.

Y ... ¿Qué le pasa a esa mujer que finge que está gozando? ¿Lo hace para reafirmar la virilidad de su compañero o se protege de su resentimiento? Quizá quiere encubrir un conflicto más profundo de comunicación, o es una manera de dominar la relación.

En terapia, hay que restablecer "la salud" psico-sexual y convencer a la mujer para que deje de simular el orgasmo, que impide que la pareja analice su situación, que aumenta el resentimiento de la mujer (que calla su frustración), y que complica la solución del problema.

En fin, hay que convencer a la pareja para que entienda que la sexualidad es un lenguaje privilegiado del amor, del deseo, de la ternura, y el orgasmo no representa, ni mucho menos, toda la sexualidad ni toda la relación de la pareja.

Foto : EL ORGASMO SIMULADO

miércoles 9 de septiembre de 2009

La cuarentena, etapa de reflexión

Cuando se alcanza la cuarentena aparece la crisis de la mitad de la vida, entendiendo que la duración media de la vida es aproximadamente de 80 años. En este periodo, se hace un análisis de lo vivido, objetivos alcanzados que habíamos previsto, sobre la familia y el matrimonio...

En esta etapa las adicciones como el tabaquismo, las drogas o el alcohol se hacen más patentes porque tienen un efecto acumulativo, aunque los aspectos psicólogicos van por delante.

El hombre que está en la mitad de la vida, se compara con el joven y se da cuenta de que ya no tiene ante sí, una larguísima existencia. Y empieza a hacer balance de lo acontecido en su vida.

Gellman y Torjdman afirman que "no somos millonarios en días de vida, ni en orgasmos" y Reich, "había evaluado en aproximadamente cinco mil orgasmos, la capacidad orgásmica para cincuenta años de vida"

Y es que, aquí el hombre se pregunta y se replantea todo lo que tiene, en lo afectivo, lo profesional o lo laboral. Es una etapa de divorcios y rupturas ... Incluso se plantea por primera vez, pedir la ayuda de un sexólogo pasados los diez años de matrimonio, para consultar una eyaculación precoz, que comprende que es grave para él y para su pareja.

Aunque la persona se considera joven, a veces sufre por no haber cumplido sus previsiones, tiene dudas sobre su propio trabajo, y es la edad en la que se atreven a plantearse nuevos proyectos profesionales e incluso abren un negocio propio.

Se podría presentar la aneyaculación, dificultades para eyacular, por el abandono de los hijos. El hombre es más consciente de la adultez, de lo que es él mismo, de su fragilidad, del final de aquellas ilusiones tan jóvenes, de la posibilidad del primer infarto, y a veces se empieza a vivir como parado crónico.

En la cuarentena se podría producir un deterioro en el cuerpo, depende del estado de salud, del ejercicio físico y de cómo nos alimentemos. Existe una tendencia a engordar, aparecen las canas y las arrugas, aunque se sigue buscando el atractivo físico que se vive como necesidad.

Esta es una crisis, que no afecta por igual a todos los hombres, y a medida que los objetivos personales y profesionales se hayan cumplido, su incidencia será menor. Si se ha cuidado la profesión, puede haber un buen puesto a nivel laboral con el empuje del joven y la experiencia de la nueva edad. Es la edad de oro de los buenos profesionales.

En la pareja no se vive con la ilusión de los primeros años, ya no es nueva la relación, aunque si se ha podido mantener bien, se puede alcanzar la plenitud, conociendo más a la otra persona desde su psicología, sus emociones o su sexualidad. Si se ha conseguido, es el momento de disfrutar de la pareja por completo. La rutina es el peor enemigo.

En resumen, la cuarentena puede ser una etapa de crisis y de frustración o una época de espléndor.

Foto : LA CUARENTENA

lunes 7 de septiembre de 2009

Síndrome del nido vacío


Son las dificultades que viven los padres y en particular la madre, aunque afecte a los dos, cuando los hijos crecen y abandonan el hogar, se van de casa. Parten y abandonan el nido. Esto saca a luz grietas y heridas profundas que se ocultaron durante años en la vida cotidiana de la familia y con el ruido del hogar.

Las madres sienten que el vacío del nido es un vacío en su identidad, si no han dedicado otros espacios a su desarrollo personal. Al padre suele afectale mucho más cuando coincide con el momento de la jubilación laboral.

Afloran los sentimientos, las miradas furtivas y los sucesos de una pareja que inicia otro tipo de convivencia, por cambios en la profesión, para formar una nueva familia o buscando la independencia.

Sobre todo afecta a las mujeres cuya meta es el hogar y la salud física y psicológica de la madre afecta a la relación marido-mujer y los efectos son complicados, hay veces que la relación entre ellos no cambia, otras empeora después del abandono de los hijos.

Tendrán que adaptarse a esa sensación de soledad y vacío. Y es que, se aproxima una nueva etapa en la evolución de la familia, que empieza cuando el hijo pequeño sale del hogar ... quedarán atrás el ruido, las discusiones, las entradas y salidas de los niños y la preocupación constante por ellos.

Es una etapa en la que los padres se encuentran de nuevo como pareja. Viven momentos difíciles, y si han sabido mantener el amor de pareja, apartado de su vida familiar, podrán superar la falta de los hijos, y aceptarán mejor la nueva situación.

Ahora habrá que asumir el síndrome del nido vacío, que es una falta de adaptación y un trastorno afectivo encubierto, con síntomas depresivos, dónde se viven sentimientos de tristeza y de pérdida. Hay madres que dan a esta situación otro significado, lo ven como un periodo de libertad y autodesarrollo.

Los padres tienen que retomar la vida en pareja, volviendo a los proyectos que las obligaciones les impedían realizar. Aprovechar el momento para disfrutar de la pareja, ocupar el tiempo libre con actividades que les gusten ... Viajar, comer o cenar con los amigos, cine, teatro, conciertos ...

Foto : EL VACÍO

sábado 5 de septiembre de 2009

Vivir sin sexo


Es el sexo un problema para ti? Te sientes vivo? Cuando asocias el sexo con sentimientos de culpa o de vergüenza vives la sexualidad como un peligro, como algo pecaminoso o sucio.

Para los discípulos del Tao, el amor sin sexo es frustrante, enfermizo, carece de la armonía entre el Ying y el Yang, que nos da paz y serenidad para vivir, nos aporta seguridad y desaparece el miedo y la angustia.
Los que viven sin sexo no sienten el deseo ni por el sexo opuesto ni por el propio o podrían tenerlo inhibido.

El sexo es necesario para el bienestar emocional, es tan necesario como dormir, comer o hablar. Aunque los asexuales gustan de las relaciones sociales, pero son pasivos sexualmente. Son personas solitarias que buscan en la amistad el apoyo y la comprensión que no viven en la intimidad. Minimizan su inhibición y la sustituyen por una amistad ...

Algunos viven en pareja porque tienen necesidad de amor, y de cariño, aunque prescinden del sexo. Esta situación les genera problemas y permiten que su pareja tenga sexo con otras personas o buscan personas que renuncian al sexo o pueden optar por la soledad.

A veces una conducta asexuada puede ser el resultado de no encontrar placer en las relaciones sexuales y sus encuentros son eróticos pero no sexuales. En un estudio hecho sobre la población mundial el 3 o el 5% de los entrevistados no encontraban ningún placer en el sexo.

También factores biológicos, culturales o sociales que están vinculados, como haber sido violada, que puede causar una fobia, experimentar dolor en las relaciones, aversión al sexo, pero para los asexuales podría ser natural. Muchas mujeres renuncian al sexo por pereza, porque quieren o porque han perdido a su pareja.

¿Pero se puede vivir y disfrutar de la vida sin sexo? Y cuando vivimos sin sexo a menudo entendemos que es sin relaciones coitales, pero la sexualidad no es sólo eso, como si se padece alguna enfermedad que afecte a la salud sexual. Y hay parejas en desacuerdo en cuanto al coito, la mujer no lo desea, el hombre tiene que ser más tierno o pedir ayuda a un sexólogo para mejorar la relación sexual.

En "terapia" y con la ayuda del "masaje sensorial" los dos tienen que aprender a estimular el deseo también genital, para que sea ardiente y apasionado.

Foto : VIVIR SIN SEXO