jueves, 12 de agosto de 2010

La terapia : el último cartucho















Algunos recurren a terapia para quemar el último cartucho que les queda para salvar su matrimonio. Saben que es necesario introducir un cambio pero cada uno piensa que es el otro el que debe cambiar. A menudo el escenario donde desarrollan sus peleas es el dormitorio, allí se quejan de las ideas que uno de ellos tiene de la sexualidad y que no corresponden a las necesidades del otro.

Y es que los problemas de pareja aumentan las dificultades corrientes de lo cotidiano, y las dificultades sexuales se derivan de problemas corrientes de la relación, incluso cuando son problemas médicos, lo que piensa y hace la pareja contribuye a agravarlos.

Partiendo de la experiencia que tenemos, aprendemos a resolver las dificultades de la vida cotidiana, y las soluciones que nos ayudaron a nosotros y a otras personas en otros momentos, son soluciones que pueden servirnos para resolver dificultades nuevas. Porque según John Weakland del Mental Research Institute "la vida no es más que un problema detrás de otro, repetido una y otra vez"

A veces las personas insisten en aplicar métodos que en otro tiempo les sirvieron o en otras circunstancias y ahora ya no les sirven. Y se equivocan relacionando la culpa de su fracaso con que no han hecho un gran esfuerzo o un esfuerzo adecuado en vez de atribuirlo a esa solución que han elegido. Ocurre que cuando los intentos de solución no funcionan las personas se desmoralizan, pierden la confianza en sí mismas y les preocupa la posibilidad de que el problema pueda empeorar.

En terapia les propongo soluciones, por ejemplo, que cada uno tome la iniciativa para hacer algo cariñoso dos veces todos los días, y el otro tiene que encontrar una respuesta creativa y suave de recibir ese avance. Así van respondiendo positivamente a los acercamientos del otro, y a veces hacen el amor por primera vez desde hace meses. Muchas veces son problemas de comunicación, y les ayudo a cambiar la relación entre ellos, y entre ellos y su problema.

Foto : con las manos vacías

1 comentario:

  1. Ana qué bueno es tu Blog! Me alegro de conocerlo. Voy a hablarlo con mis amigos. Merece la pena leerlo. Felicidades!
    Sabes hace ya unos años que nos casamos y no puedo con mi mujer. Es muy rebelde y siempre se está quejando. Discutimos continuamente, pero yo la quiero y siempre que hacemos el amor procuro que ella lo pase bien aunque me llama egoista. Ella es muy mandona y todo lo exagera. Estoy harto. No sé si será su carácter o el mío pero no nos entendemos. No me gustaría separame y hago todos los esfuerzos que puedo pero no doy con la solución adecuada, como tu dices. Temo que el problema pueda empeorar. Qué me dirías tu? Crees que puede resolverse? Espero tu respuesta

    ResponderEliminar

Dime, ¿qué te parece? Si lo prefieres, llámame al 639 555 994 y podré orientarte mejor.