miércoles, 3 de noviembre de 2010

El coito doloroso









No es lo mismo que el vaginismo porque con la dispareunia, como se la conoce, es posible el coito pero llega a ser doloroso, y el dolor se produce al comenzar a penetrar, durante el coito o cuando finaliza. Puede ser superficial o profundo según sea al principio de la penetración o si el dolor aparece en la penetración profunda.

La causa puede ser algún trastorno físico aunque la mayoría de las veces son factores emocionales o ambos a la vez. Hay mujeres que lo tienen habitualmente en casi todas las relaciones o el dolor aparece al cabo del tiempo, aunque lo peor es que puede inhibir el interés sexual. En ocasiones se producen contracciones involuntarias de la musculatura vaginal para autoprotegerse y prevenir el dolor. Entre las causas aparecen los problemas de pareja, no entregarse al placer, falta de entendimiento, una educación sexual represora, miedo al embarazo, haber vivido acoso o una mala experiencia sexual o sentimientos de culpa respecto al sexo ...

Y cualquiera de ellas puede causar dispareunia. Muchas veces es temor a la intimidad, sentimientos de ira o conflictos profundos con la pareja que están sin resolver ... Los hombres ocasionalmente también pueden padecerlo y experimentar dolor durante el coito o después, y a veces puede producirse por un problema de fimosis porque al ser muy estrecho el orificio del prepucio impide la salida del glande. Otro problema frecuente es el que se produce después de un vigoroso y prolongado movimiento durante la penetración sobre todo si la vagina está seca.

Para superar este problema tienes que darle más importancia a los juegos previos porque crean un clima que ayuda a los amantes a eliminar una de las causas, que puede ser la lubricación que produce sequedad. Os recomiendo utilizar un lubricante los dos, con base agua para no dañar el preservativo, si lo usais. También es recomendable la penetración posterior, es decir el hombre penetrando desde atrás, que evita la presión de la uretra y puede así reducir el dolor. Y si la dispareunia aparece después del parto sería recomendable dejar unos días más, después de los quince habituales, para reiniciar la actividad sexual.

Si no se descubre la causa física del dolor a través del examen médico debes que acudir a un sexólogo solo o en pareja. Algunas mujeres se dejan llevar por la vergüenza y se resignan al dolor y a continuar con el problema antes que acudir a la consulta de un profesional. Sé consciente de que ésta no es la mejor manera de afrontar el problema y lo mejor es perder el miedo y acudir a terapia para intentar resolverlo.

En terapia se tratará de ir perdiendo ese miedo a la penetración y a las relaciones sexuales, y a percibir el sexo como algo malo y doloroso. Aprenderán a vivirlo sin prejuicios, como algo placentero. Empezar por conocer más tu propio cuerpo, explorarlo tranquilamente e interiorizar la idea de que tu cuerpo es una parte de tu vida. Que cuando poco a poco seas consciente de tu capacidad para sentir placer y te hagas responsable de conseguirlo, el dolor irá desapareciendo y tus relaciones sexuales serán intensas y placenteras.

Foto : devoción-erógena

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