domingo, 7 de noviembre de 2010

Pierdo la erección en el coito ...








Es un trastorno de la erección que se da en hombres que fracasan durante la penetración vaginal o anal después de haber vivido antes el coito sin problemas. Cuando el hombre siente la amenaza del coito empieza triunfante pero siempre acaba cabizbajo, nos dice el mito sobre la vagina dentada. Esta es la causa más frecuente de la disfunción eréctil.

Para el hombre la erección puede ser buscada o espóntanea como ver a una chica con poca ropa en una piscina, en una revista o tener un pensamiento erótico que le provoca una erección en el momento más inadecuado ... Además la mayoría de los hombres tienen erecciones al despertarse lo que es habitual para ellos, y si no ocurre, no tienen que dejarlo en el olvido, aunque a veces puedan pasar por episodios de disfunción eréctil.

Este trastorno se llama impotencia secundaria porque casi en todas las relaciones el hombre ha tenido una erección muy firme y ahora cuando acaba de penetrar en la vagina la pierde, con el disgusto que provoca en su amante. Ésta como todas las disfunciones sexuales generan grandes cantidades de ansiedad hasta el punto de que el hombre no es capaz de analizar su respuesta sexual con sentido común.

Tendría que preguntarse en qué situaciones tiene erección y en cuáles no la consigue. Recurso, echar mano de la masturbación, que antes utilizaban para disfrutar o para aliviarse en situaciones en las que no podían tener sexo, pero ahora es como una prueba para comprobar cómo funciona el pene. Cuando hacen esto se situán en el "rol del espectador" como el actor, entonces es inevitable la flacidez en lugar de la dureza.

Entre las causas psicosexuales que pueden provocar un trastorno de la erección, vemos la importancia del desarrollo del niño y la educación sexual. Si la educación ha sido represora, llena de tabúes, las presiones de los padres por un exceso de control de los dos o de uno de ellos. A veces un concepto muy estricto de la religión como gran fuente de problemas y de patologías sexuales.

Y es que las exigencias de la religión llevan a la ignorancia y a errores que provocan amenazas y castigos vividos con miedo, vergüeza y sentimientos de culpa, que son las emociones que más pueden bloquear la seguridad y la dignidad en una persona. También haber vivido experiencias traumáticas con respecto al sexo durante la infancia y la adolescencia, aunque no sean experiencias propias o haber sufrido abusos sexuales, miedo al embarazo o a las ETS.

También la no aceptación de la imagen corporal, complejo de pene pequeño, el acné juvenil o verse demasiado endeble y la baja autoestima, o el complejo de poco inteligente ... Conflictos con la pareja o si la pareja sufre vaginismo porque el hombre puede desarrollar trastornos de la erección, la eyaculación precoz o problemas de identidad sexual que no se resolvieron. También trastornos del deseo sexual o cuando se pierde a la pareja por viudez o una separación traumática a causa de otro hombre. O cuando las relaciones sexuales se suspenden durante mucho tiempo y se consume ... tabaco, alcohol o drogas.

La terapia es imprescindible porque aporta beneficios y para la mayoría el tratamiento es un éxito, y además es interesante porque no produce efectos secundarios negativos y previene otros problemas. Y se recibe información y orientación con lo cual el abanico sexual de la pareja se amplía. Es importante que la pareja confíe en la resolución del problema y así podrán disfrutar con las prácticas dirigidas por el sexólogo.

Foto : corazón bloqueado

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