
Si no han sido capaces de resolver el problema entre ellos es que necesitan la ayuda de un profesional, porque hay problemas conyugales. Eso sí, muchas parejas acuden cuando la relación está empezando a deteriorarse, cuando no ven salida a esa crisis.
No se ven alternativas o no parece que puedan solucionar sus conflictos, y a veces uno de los dos o ambos han intentado buscar alguna solución pero no ha funcionado.
Este puede ser el momento de acudir a un sexólogo que pueda ver con objetividad los problemas y hacerselos entender a ellos, que por estar involucrados en el proceso no los ven. Los fallos en la comunicación son frecuentes, y les conducen a estar enganchados a discusiones inútiles que destruyen los momentos, que les hacen sufrir y no les dan soluciones.
Otras veces no se hablan, está tan bloqueada la comunicación que intentan ignorarse y la relación es una cuesta arriba que es muy difícil de vivir. Y cuando el trabajo es absorvente los días pasan, y los conflictos crecen. Y si hay desencuentros en las relaciones sexuales, puede que estos problemas no se hablen, entonces se agudizan hasta que llegado un momento parece que no tuvieran nada de qué hablar con la persona que vive con ellos.
Para intentar corregir estas situaciones hay que anteponer el diálogo. Hablar de cómo nos gusta vivir, qué es lo que deseamos, y no pensar que porque el otro tenga ideas diferentes está en contra de nosotros. No ponernos a la defensiva, no aferrarnos a nuestra idea y pensar que es la correcta, que si el otro piensa igual, aparece el conflicto. Mantenerse dentro de un entendimiento intelectual y afectivo, es decir respetarse. Aunque no tienes que aceptar lo que no te guste, ni algo que sea importante para tu vida o que rompa tu proyecto de pareja.
El objetivo de la terapia sexual es ayudar a las parejas a resolver sus problemas psico-sexuales que están impidiendo una relación sexual satisfactoria. Si deseas pedir ayuda conviene que se lo expliques a tu pareja diciéndole : quiero que nuestra vida sexual mejore, y explicale que para conseguir llevar a cabo este plan es más fácil con la ayuda de un sexólogo. Si no lo consigues vuelve a intentarlo, porque hay personas que necesitan tiempo antes de aceptar la idea de pedir ayuda a un terapeuta. Y si tu pareja no quiere ir contigo, ve solo.
Foto : desavenencias conyugales








