
Yo pienso que lo básico de la vivencia sexual es abrirse a la experiencia. Lo comparo con aprender a caminar, tras caerse con frecuencia y volver a levantarse, o si hacemos ejercicio físico, con un entrenamiento repetido.
Porque si no te expones a hacerlo, si no te equivocas, si no actúas, con resultados mejores o peores ... no hay respuestas. Las respuestas llegan cuando pasas a experimentar, a la acción.
Existe la creencia de que el conocimiento sobre el sexo, vale decir que saber sin experimentar, es suficiente para sacar conclusiones y vivirlo. Pueder ser, pero no estoy de acuerdo y no voy a negar que hay personas que funcionan así, pero yo no creo en este principio. Y hay que darle la importancia que tiene el conocimiento, la responsabilidad y el respeto a la libertad cuando eliges al otro.
Aunque en el terreno sexual sin la propia experiencia no puede haber integración de ese aprendizaje, porque no cualquier tipo de conocimiento de otras personas supone una experiencia personal. Y es que la sexualidad a secas no es un saber sino que forma parte de las actitudes de la vida, y para esto hay un requisito o sea ensayo y error. Es un aprender a través de sentir.
Una de las más graves consecuencias de la educación y la cultura en relación con el sexo es que se suele tener falta de experiencia sexual porque en la educación se coarta, se desaconseja, se prohibe experimentar con el propio cuerpo y el de los otros.
Se cree más en el conocimiento externo de los otros que en sacar las propias conclusiones de nosotros mismos. Y es que si seguimos este proceso de falta de experiencia, vivimos con represión. Este es un trastorno de evitación experiencial para no sufrir ni padecer porque algunos creen que evitando las experiencias negativas evitarán el sufrimiento.
Aunque el bienestar emocional no es un proceso de anestesia de las emociones, sino de involucrase en los hechos, en las sensaciones y en las experiencias por muy duras y desagradables que sean. Y lo que no se ha valorado ha largo plazo es que cuando se evita experimentar se puede incrementar el deseo, entonces "el resultado está en contra del propósito"
Tenemos que dejar de vivir y sufrimos por ello, porque no podemos hacer lo que deseamos. Es interesante la contradicción ... Y es que cuando evitamos la experiencia estamos en la antesala de la represión, palabra que conocemos. ¿No? Aquí hablo de que socialmente se reprime, más que la sexualidad, la propia libertad para conseguirlo.
En terapia aprender a abrirse para no impedir la experiencia, para no bloquear el desarrollo y poder llegar a las propias conclusiones. Para que no se autolimiten, para dejar atrás la represión sexual y encontrar las respuestas a las preguntas que no se atreven a encontrar.
Foto : qué hacer?
Y si los dos tenemos poca experiencia? Debería un hombre con poca experiencia buscar a una mujer que tenga más? Si ninguno de los miembros de la pareja tiene experiencia suficiente o se inhibe no es mucho más difícil y terminan sufriendo aunque deseen quererse?
ResponderSuprimirLe cuesta todo. Tengo que tomar yo el mando y no puedo hacerlo. Fracasamos una y otra vez. Eso arruinó la relación. Era buena y dulce aunque exigente en cuanto a mi trabajo.
ResponderSuprimirHola Jose Luis si tienes poca experiencia es que necesitas información. Puedes adquiurir conocimientos para tener información haciendo terapia. La terapia te proporciona orientación e información sexual. Ponte en contacto conmigo en el +34 639555994
ResponderSuprimirUn saludo