sábado, 30 de junio de 2012

El sexo y la risa, imprescindibles!



















La risa es una ganancia de placer en sí misma y cuando reimos nos liberamos. Sentimos que descargamos tensiones, esas que acumulamos en situaciones difíciles, porque nuestra mente necesita distensión.

Cuando la risa aparece en el momento más inesperado es espontánea y nos despierta una satisfacción inmediata. Y si se acompaña del humor que todo lo minimiza, lo suaviza, podemos conseguir un buen equipaje para sobrellevar nuestra cotidianeidad, nuestra vida.

A través del humor llegamos a la risa y la función de la risa parece que es el alivio de las tensiones. Sigmund Freud relaciona la risa con el chiste e investigó la lógica de las bromas en su artículo "El chiste y su relación con lo inconsciente". Entonces es cuando observa ... que éste se introduce sutilmente en el pensamiento infantil y los adultos lo mantienen de modo inconsciente.

Lo vemos en los primeros juegos de los niños y de los jóvenes, así como en todos los mamíferos que están llenos de ese doble ingrediente que hace que la risa y el sexo se confundan en una misma cosa. A través de la risa nos permitimos descargar emociones que reprimimos en la infancia y que escapan a la censura de la conciencia.

Añadir risa al sexo es poner unas gotas de humor a tu vida sexual. Por muchas que sean tus preocupaciones aprovecha esos momentos para desconectar ... Vívelos con goce, con la frescura que significa dejar a un lado los prejuicios, los tabúes.

Y si no sabes cómo despertar las risas ... utiliza las cosquillas porque además tienen su lado erótico. La risa es muy relajante y favorece el acercamiento amoroso, el juego sexual y la atracción mutua que despierta el deseo sexual.

Yo digo en uno de mis post "Haciendo el amor con humor" de Febrero de 2009, "que la risa es uno de los ingredientes que más se valoran en los menús sexuales" y añado "por qué no utilizar las carcajadas para liberar endorfinas, para aumentar el gozo y el placer en vez de exteriorizar el sufrimiento, la vergüenza, la culpa ... ??"

Y añado : "El sentido del humor, debería ser como el preservativo, un método barrera que aleje las inseguridades, los problemas ... que deje espacio a lo gracioso, a lo placentero, a lo gozoso. Que cuando el sexo es divertido, ya no hay lugar para pensamientos que saboteen, porque ya no nos preocupamos tanto por nuestros defectos, sino que los compartimos"

Date cuenta de lo divertido que es soltar la risa cuando estás en medio de una situación erótica. No se interrumpe el clima de excitación que habéis creado sino que os predispone al disfrute. O si lo preferís podríais inspiraros y probar algunas posturas del Lejano Oriente ...

Ekabandha o el nudo, en la que él se sienta sobre sus pantorrillas y ella le da la espalda, se sienta sobre él y dobla el cuerpo hacia adelante hasta que sus pechos rocen los muslos.

Tripidam o el trípode que es una postura de pie, en la que ella alza una rodilla y él la sujeta hacia adelante. Cuando se consigue el equilibrio ella tiene sus dos manos libres para acariciarle a él.

Nágara, como lo hacen los habitantes de las ciudades. Ella se tumba boca arriba con las piernas estiradas hacia arriba como una vela. Él está de pie o de rodillas frente a ella y una vez que haya penetrado en la vagina ella cruza las piernas levantadas, las aprieta y las apoya encogidas sobre uno de los hombros de él. Aquí gracias al juego muscular de la vagina el pene es masajeado y es en esta postura cuando puede penetrarla profundamente.

Dolita o el columpio. Los amantes se sientan muy juntos el uno frente al otro y ella con las piernas enrolladas a la cintura del compañero. Después se reclinan hacia atrás sujetándose fuerte a las muñecas del otro. Ahora es cuando el columpio se pone en movimiento con suavidad.

Garuda o el corcel de Dios, en la que él se tumba boca arriba y ella se sienta encima de él mirando hacia sus pies. Ella pone una pierna sobre su pantorrilla y otra sobre su muslo. Mientras el hombre disfruta de esta postura viendo la seductora espalda de la mujer y gozando porque hay mucho roce.

Y para las embarazadas la postura de la cuchara, que en otros momentos pueden hacer frente a frente, pero durante la gestación él se tumba detrás de ella. Las ventajas son la estimulación directa del clítoris, porque a veces si ella es tímida es más dificil de frente. También la postura de uno al lado del otro permite una penetración lenta y profunda. El movimiento y la profundidad de los empujones son fáciles de controlar y están liberados del peso del otro cuerpo. El sexólogo  les orientará.


Foto : abriendo el condón

1 comentario:

Dime, ¿qué te parece? Si lo prefieres, llámame al 639 555 994 y podré orientarte mejor.