lunes, 19 de diciembre de 2011

Los paidófilos







Si una persona adulta, más a menudo hombres que mujeres, necesita para lograr el placer y la excitación, prácticas sexuales o fantasías con niños preadolescentes, estamos hablando de un paidófilo. Claro la paidofilia está mucho más extendida de lo que cualquier persona normal podría imaginar porque la mayoría de los casos se dan dentro de las familias ...

Y son personas allegadas a los niños por eso son difíciles de detectar y más difícil denunciarlas porque los intereses y la vergüenza suelen rodear estos hechos. Es por esa razón, porque se trata de un delito, de un castigo penal, que permanece en el anonimato, y aún así no siempre se aplica la pena.

Habitualmente el paidófilo es un hombre heterosexual puede estar casado y tener sus hijos pero no quita ojo a la posibilidad de utilizar a menores para beneficiarse y a veces sin sentimiento de culpa.

Han llegado a decir que es su forma de querer y de enseñar a los niños. En cuanto a los docentes destacan los delitos sexuales del clero con menores, que supone un gran trauma para tantos pequeños, y que silencian y encubren los obispos e incluso el Vaticano.

Entre los paidófilos hay distintos tipos de sujetos, según la clasificación de Masters y Jhonson, y el más frecuente es de personalidad inmadura, que como es incapaz de mantener una relación equilibrada con los adultos, con los que se siente inseguro, elige la relación con los niños hacia los que siente atracción y con los que se siente importante. Suele optar por niños del entorno, conocidos o de su propia familia con los que establece una relación de confianza, como un niño más, y utiliza la seducción y se muestra como el mejor amigo.

En el otro lado aparece el paidófilo regresivo que tiene relaciones estables, heterosexuales, de pareja o libre, y que en algún momento experimenta un malestar, se llena de inquietud y se le dificultan las responsabilidades cotidianas. Para sobrellevar esta situación se entrega al consumo de sustancias con las que se siente liberado ... puede ser alcohol o alguna otra droga. Este paidófilo se entrega a niños desconocidos y desarrolla un comportamiento sexual compulsivo que no puede controlar.

El último es el paidófilo agresivo que es el menos frecuente. Tiene un comportamiento antisocial y no es muy dado a acercarse a las mujeres, por eso opta por los niños. No para tratarlos bien sino para que sean víctimas de su mente perturbada.

Las prácticas sexuales más frecuentes son tocarles los genitales a los niños, obligarles a tocárselos, además de presionarles para que les acaricien a ellos, menos frecuentes son la penetración y las prácticas bucogenitales. Durante el proceso se producen chantajes y amenazas que el el pequeño no puede superar, a menos que alguien le ayude.

Foto : pederastia

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