lunes, 17 de diciembre de 2012

Problemas con la diferencia

Hay algunos que se enervan cuando se enfrentan a cosas o a personas diferentes, y tienen ideas confusas sobre la igualdad. Es una igualdad doméstica que les produce rabia si el vecino, como dicen los americanos ... tiene un jardín más verde o estrena un coche nuevo. Y es que se trata de la irritación que despierta eso, que es diferente

Los blancos que no aguantan a los negros, los altos que desprecian a los bajos o los ricos que humillan a los pobres ... Y esta es una cuestión que se inserta en la vida erótica. Estas afirmaciones pueden resultar extrañas e incluso forzadas, pero si las observamos desde la gran creatividad humana, veremos una manifestación de lo más curiosa ... 

Desde luego los genitales masculinos y femeninos son diferentes, aunque esta diferencia se hace evidente durante la práctica del sexo : el pene duplica su medida y en la mujer la vulva se hincha y la vagina se dilata. Aquí podríamos observar, cómo se acentúa la diferencia, las reacciones inesperadas de hombres y mujeres, sus gemidos o sus palabras exageradas, que expresan que su excitación crece por momentos ...

Eso sí cuando hay problemas podrían reaccionar con llanto, gritos o peleas sin más, aunque algunos lo hacen con más discrección. El método inconsciente más utilizado por ellas, para demostrar su hostilidad hacia el pene, el más simple, es no gozar de él. Y el caso de la mujer que no alcanza el orgasmo, es el equivalente femenino al del hombre con disfunción eréctil.

Esta es una forma eficaz que tienen ambos, para rechazar la diferencia sexual. El hombre con problemas de erección no quiere admitir la diferencia, así que su pene flácido hace la relación más simétrica. Es un acto sexual frustrado inconscientemente, él no ejerce como hombre sino de manera femenina, de la misma forma que la mujer anorgásmica, que no llega al orgasmo, y no actúa plenamente como mujer.

Así se logra la igualdad sexual, mientras hombres y mujeres luchan en el anonimato de sus habitaciones, para anular sus diferencias. Es una guerra absurda, como todas, en la que necesitáis la ayuda de un profesional, para que tengáis el infinito placer de la paz, que llega sólo cuando siendo distintos, se ofrecen generosamente para que el otro goce.

Foto : pensando

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