lunes, 10 de marzo de 2014

El enfado : una oportunidad
























Enfadarnos con la persona a la que amamos es expresar un sentimiento frecuente que se da a menudo en situaciones de la vida de pareja. Y si uno de los dos alcanza el orgasmo antes, se da la vueta y se pone a dormir y no le importa cómo estamos ...

O cuando ha estado coqueteando claramente
con una persona en una fiesta de amigos y hasta nos ignoró por completo ... o si se queja habitualmente de dolor de cabeza cuando de acerca la hora de acostarnos, o si se mete en la cama tal y como llega de su trabajo sin asearse o ducharse o si comenta nuestros defectos en reuniones de amigos ... 

Y el enfado suele tener efectos beneficiosos sobre todo si es breve y si nos mueve a la acción, a enfrentarnos a la situación, además remueve los obstáculos que no nos permiten sentirnos bien. Estimula el deseo si se produce antes de la reconciliación y con él finaliza el sufrimiento emocional. Eso sí si el enfado es crónico vivmos con resentimiento y con una gran hostilidad que anestesia tanto nuestra vida en pareja como nuestro deseo sexual.

Es fácil enfadarse lo que es difícil es expresar el enfado porque algunas personas inhiben y ocultan el enfado porque frefieren no mostrar comportamientos indebidos de su pareja o los conflictos que surgen en la vida diaria. Si se reprimen pequeños enfados se acumula la irritación y el resentimiento y más tarde tendrán que desarrollar un sobreesfuerzo para frenar el torrente emocional e impedir que se desborde.

Temen las consecuencias de su descontrol, y también el exceso de estrés y los incovenientes inherentes, acaban por deteriorar sus relaciones amorosas. Como no reconocen que están contrariados niegan que existe un problema, por lo tanto impiden la solución. Por otro lado es difícil ocultarlo porque la expresión no verbal nos delata con rapidez. Un tono de voz llamativo, un gesto o una mirada desvelan nuestro enfado a pesar de expresar que nos sentimos bien. Situaciones imprevistas pueden añadirse y provocar nuevas tensiones con las que no contábamos, que rebasen lo que termina por enfriar el deseo.

Lo opuesto lo observamos en otras personas que no inhiben su enfado sino que exageran su expresión. Logran resultados inmediatos, ponen fin a la discusión y salen victoriosos de una disputa o se salen con la suya. A ellos les cuesta mantener las relaciones, sufren un fuerte desgaste. Son personas viscerales que perjudican su salud, y ellos y las personas con las que conviven suelen tener discusiones violentas, agresiones o enfados constantes. En este ambiente el deseo muere.

Contener como sea las emociones o exagerarlas y explotar con descontrol son reacciones que se pueden dar a  menudo en estas personas, que inhiben su enfado en algunas situaciones y en otras exageran y dan rienda suelta a su irritación. Personas que en su trabajo son muy comedidas y en casa reaccionan como tiranos. En el primer caso es la situación la que bloquea de tal modo que inhibe el comportamiento porque teme las consecuencias. En el segundo caso el resultado de la tensión acumulada hace que la situación llegue a descontrolarse

 Acudir a Terapia Sexual les ayudará a enfrentar sus enfados, porque no han aprendido a afrontarlos, y salen de la habitación, duermen en camas  separadas unos días o se van dando un portazo. Sin la orientación de un sexólogo tienen pocas posibilidades de ventilar sus problemas. Ambas reacciones tienen en común que es la situación la que manda y orienta el comportamiento de esas personas. 

Foto : hablando

4 comentarios:

  1. Nunca he dado la espalda a una mujer con orgasmo o sin el.

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  2. ¿Entonces eres comprensivo con los problemas de tu compañera?

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  3. Si es sincera soy muy comprensivo.

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  4. ¿La ayudas para que consiga el orgasmo?

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