jueves, 21 de agosto de 2014

Los buenos matrimonios pueden tener inviernos duros, porque tienen problemas recurrentes ...































Nos dejamos influenciar por el conocido mito de "ser felices para siempre" y nos ilusionamos pensando que los buenos matrimonios son un remanso de dulzura y alegría. Y que no hay periodos de oscuridad ni
de dolor, pero por desgracia incluso locos de amor no tienen garantía de que la dicha se prolongue a largo plazo, ni que la relación esté libre de conflictos. Es impactante descubrir cómo aumenta y disminuye la confianza y la buena voluntad entre ellos. 

Claro en toda pareja va a haber épocas muy difíciles, y llega la aversión que sentimos en momentos de incertidumbre, cuando tememos la decepción o la traición y si ocurre estamos furiosos, confusos. Dudamos de que nuestro matrimonio vaya a sobrevivir a esa desolación.

Aquí nuestra fé se pone a prueba. Es un fenómeno que ocurre en todas las relaciones y no sólo en las difíciles. Si se es capaz, las relaciones crecen superadas estas pruebas en lugar de sucumbir a ellas. No es que sean más o menos difíciles sólo se distinguen por la disposición de los dos para afrontarlas directamente y con honestidad, lo que incrementa la fuerza que les calentará durante la estación fría ...

Igual que después del invierno sigue la primavera, con la ayuda del Terapéuta de Pareja lograremos superar este periodo de dificultades para que la relación renazca. Carmela y Manuel estaban casados y tenían un hijo pero Manuel era adicto al juego, un problema serio ante el que Carmela se sentía impotente. Su amor se fué contaminando gradualmente de resentimiento. Ella hizo todo lo que pudo por influir en Manuel pero no funcionó. Mentía y mentía y sus mentiras dañaban tanto al matrimonio como las pérdidas que sufría su economía.

En esta situación Carmela no quería ni mirarle y supieron que era el principio del fin. Todo había acabado. Se separaron  y empezaron los trámites de divorcio. Sin la vigilancia de Carmela, Manuel cayó aún más en la adicción. Pensaba que sin ella se sentiría libre y aliviado, sin las imposiciones de Carmela, pero le embargaba una sensación de soledad y vergüenza. Llegó a su propio infierno.

Cargado de desesperación Manuel poco a poco fué encontrando la motivación para cambiar de vida. Este fué el momento en el que inició la Terapia conmigo  y se fué dando cuenta de que necesitaba una estimulación constante ... Mientras visitaba a los niños procuraba conectar emocionamente con Carmela aunque ella mantenía su postura fría y distante. Él le hablaba de sus esfuerzos y de su recuperación y la escribía cartas que no recibían contestación, pero insistía

Os propongo conocer "El sexo, magia para tu cuerpo" Mi nuevo libro publicado por la tienda online más visitada del mundo. Pincha este enlace para comprarlo :

http://www.amazon.es/dp/B00GT4HOA0

Cuando se sintió mejor pensó seriamente en recuperar a su mujer, convencido de haber cambiado de verdad y de que ya merecía su confianza y su amor. Quería habalarlo con ella y demostrárselo. El invierno se hizo largo y duro. 

Y la primavera llegó por fin. Hacía año y medio que se habían divorciado y los sentimientos de Carmela hacia Manuel habían empezado a descongelarse. Empezó a confiar en sus palabras y se permitió confiar en sus actos, aunque temía nuevas traiciones y decepciones. Más tarde llegó a confiar en él y le permitió volver a la casa familiar. Y volvieron a casarse dos años después del divorcio. Han tenido dos hijos más y Manuel lleva limpio veinte años sin que haya mostrado ningún tipo de debilidad.

Lo importante es que con sus acciones ha demostrado ser un marido y un padre comprometido,amoroso y responsable. En la actualidad  comparten una pareja mucho más sólida que la de antes. A menudo una mayoría de parejas no experimentan una separación y una vuelta tan traumáticas como Manuel y Carmela, aunque casi todas tienen que soportar el ciclo de muerte y renacimiento, y el invierno más frío precipita la alegre renovación primaveral.

Foto : en la intimidad

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dime, ¿qué te parece? Si lo prefieres, llámame al 639 555 994 y podré orientarte mejor.