viernes, 17 de octubre de 2014

La sexualidad del nuevo varón

 
 Actualmente en la erótica masculina se acepta que tanto él como ella se sientan egoístas y solidarios. Saben que la forma de funcionar sexualmente es cosa suya, depende de sus actitudes, de estar a gusto y de darse cuenta del placer que nace de sus propias sensaciones. También de cultivar sus fantasías, pedir al otro lo que deseas, sin vergüenza
y aceptar lo que te pide para vivir su propio placer.

Visto así pierde valor si los orgasmos coinciden o si uno llega antes que el otro, y sus cuerpos fluyen con libertad y a su ritmo. Cambian sus sensaciones y colaboran en el placer del otro desde el suyo propio. Y si la actitud es relajada, graciosa y lúdica, la actividad sexual se prolonga y los ritmos se van acoplando ... Así no hay competición, no hay nada que demostrar, no hay que demostrar la potencia, ni la virilidad sólo hay que divertirse y jugar.

La sexualidad del nuevo varón está a la altura de la mujer, se consideran de igual a igual asumen roles activos o pasivos, según la situación, sin sentir vergüenza ni culpa, o si se equivoca y recibe un "no" que no esperaba ... Claro partimos de la base de que en las relaciones sexuales tiene que haber una actitud de abandono, sin intención de quedar bien y centrándose en las propias sensaciones eróticas.

Así las caricias, los besos y la entrega mutua ponen en marcha los mecanismos de la erección y la lubricación vaginal. El pene aumenta su tamaño y la mujer se siente dispuesta, y los dos sienten seguridad. Los pensamientos que sabotean han desaparecido, también el análisis ... Mucha felicidad y un continuo intercambio.

Los labios se unen en besos con deseo, que se prolongan en manos que acarician por todo el cuerpo, y en su movimiento los dos se rozan, se abrazan y el pene se sigue estimulando. La mujer excitada se entrega lo que produce seguridad al varón. Los dos disfrutan de la ternura, los besos, las caricias, los olores ... El deseo sexual aumenta y los estímulos son muy intensos, se acelera el pulso, la respiración es más superficial ...

Ahora ella desea que él la toque los genitales y separe los labios. La vagina está lubricada y ella excitada, lo que produce un aumento de la erección y una dureza final. Penetra, se mueve lentamente y se frota ritmicamente con suavidad, y va creciendo la estimulación genital. Todo esto es la consecuencia de un proceso de entrega. Él no piensa que todo está bajo su responsabilidad, sino que ella ha compartido con él la tarea de amar y satisfacerse mutuamente.

Desde este prisma muchos miedos han desaparecido para dar paso a una sexualidad placentera donde reina la comunicación emocional y física.

Estos son los pasos, pero si tu no sabes cómo mantenerte erecto, cómo superar tus preocupaciones para disfrutar del sexo, ni puedes deshacerte  de tu miedo a fracasar, pide cita a un sexólo@ para recibir información sobre lo que te está pasando, para que puedas recuperar tu erección y gozar de los beneficios de sentirte libre y poder practicar una sexualidad sana. 

Foto :abrazos

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