miércoles, 14 de enero de 2015

Cuándo es preciso hacer Terapia Sexual


Uno de los momentos más difíciles que puede vivir un hombre es tener que experimentar la falta de erección
sea al principio de sus relaciones o cuando ya tienen experiencia. A veces ponen una disculpa ... la primera que se les ocurre. Su ego está afectado y les cuesta superar la sensación de fracaso.

A partir de ese momento cuanto llegue la erección se acentuará el miedo al fracaso, y si los problemas de erección se mantienen en el tiempo, tienen un comportamiento de huida ante las situaciones sexuales, evitan el acercamiento de su compañera o se separan de ella. La disfunción eréctil se hace crónica si se mantiene en el tiempo, y cuanto más a menudo se dé mayor será el miedo. Se forma un círculo vicioso en el que se sienten atrapados.

La inquietud es tanta que viven sentimientos de culpa por no poder satisfacer a su compañera, y les molestan los deseos sexuales de ella. Así empiezan con la pereza sexual que termina afectando a su capacidad de erección. Las causas son varias entre ellas una enfermedad orgánica como la diabetes, el estrés o problemas laborales, aunque la mayoría manifiesta un problema de pareja que nunca se habló. Él no responde y no sabe qué hacer cuando no tiene ganas, y si el deseo no vuelve habrá que echarle una mano. Pasa el tiempo y si la falta de deseo se mantiene, se necesita la ayuda de un especialista, de un sexólogo.

La Terapia Sexual se ofrece como la opción más conveniente y no resulta desagradable. El sexólogo le enseñará cómo conocer su cuerpo, y a descubrir nuevas sensaciones para que sea más fácil experimentar el placer. Hay distintos métodos para tratar los trastornos de la fase del deseo. Primero habrá que distanciar a la pareja físicamente para que no tengan prácticas sexuales entre ellos. Puede ser conveniente que empiezen con la masturbación y así tomen contacto con su propio cuerpo y con su placer. Esto aumentará la autoestima de esa mujer que ha sufrido un rechazo durante mucho tiempo. Aquí habrá que echar mano de las fantasías sexuales, por ejemplo jugar mentalmente con la infidelidad.

En Terapia Sexual cuando la relación es larga y está en letargo, aprenden a introducir novedades. Luego se les indica que se miren mientras se masturban, más tarde que empiecen a tocarse o a acariciarse, a compartir el masaje sensorial que aprenderán durante la terapia ... a veces a masturbarse manualmente entre ellos o a intercambiar sensaciones con pequeños roces, que aprenden durante los ejercicios, y a las pocas semanas empiezan a acostarse juntos.

Foto : el café de la mañana

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