lunes, 16 de enero de 2017

No hay nada que adormezca tanto el deseo sexual como las diferencias no resueltas



























El factor más significativo que determina el sexo en pareja, puede enfriarse hasta un punto
muerto de congelación, no por la habilidad técnica o la experiencia, sino por la capacidad de mantener los sentimientos y la comunicación abiertos, libres de resentimientos y de diferencias no resueltas.
Si los sentimietos negativos -dolor, frustración, culpa, ira-, no se abordan, ni se neutralizan con honestidad y comprensión degradan las bases de la relación y amenazan con extinguir ese fuego del deseo sexual en uno o en los dos miembros de la pareja.

Pero los sentimientos hacia el compañero pueden enfriarse como consecuencia de los asuntos no abordados, el deseo sexual seguirá en uno o en ambos y se puede dirigir hacia otra persona lo que es una peligrosa pòsibilidad o probabilidad de que se produzca una aventura extramarital. Esto que podría resolver de manera temporal el "problema sexual", crea otro, el adulterio que resulta mucho más amenazante. Y permitir que la relación se deteriore hasta el punto de poner el matrimonio en grave peligro.

Aquí el problema no es la fidelidad sino la honestidad. Si no estan dispuestos a decir la verdad respecto a los sentimios sofocan la pasión. Surge la posibilidad  de involucrarnos con una nueva pareja, con la que no vivimos ningún pasado es mucho más atrayente que sentarnos con alguien con quien compartimos diferencias no resueltas y sentimientos no compartidos durante días, meses o incluso años. Estas emociones y pensamientos son un pesado equipaje que nos impide elevarnos hacia el placer, que están  a nuestro alcance cuando estamos libres de cargas emocionales.

¿Habéis pensado que hay una razón por la que después de una pelea el sexo suele ser muy bueno? La expresión de las emociones acumuladas es un afrodisíaco porque desbloquea la capacidad de experimentar los sentimientos con plenitud y de vivirlos directamente. Por supuesto, que esta manera de conectar conlleva un alto riesgo. Y hacer de la pelea los juegos preliminares es igual que jugar con fuego. Pero reconocer las diferencias inevitables según van surgiendo mantiene abiertos los canales emocionales, y tambien fomenta la intensidad y la riqueza sexual. La honestidad sexual aporta más pasión a la relación que regalar rosas o dulces. Cuenta con ello. 

Mary dice: vengo de una familia de resentidos. En nuestra casa era habitual escuchar comentarios como: ¡No voy a poder ir a la reunión de padres del colegio! Me pidió prestados 3000€ y aún no me los ha devuelto. No quiero saber nada de él. O no voy a ir a la playa a pasar las vacaciones porque su tío va a estar allí. Siempre hay alguien que no quiere ir a un acontecimiento familiar porque ha habido una discusión, una pelea... ¡Mi infancia se llenó de este tipo de rencillas!

El rencor es algo aprendido. Es un comportamiento que se puede observar en los niños, entre ellos hay muchas disputas y cuanto más pequeños antes las superan, otra cosa es el rencor refinado que requiere años de práctica. No aparece de manera natural. Y esta tendencia al resentimiento la llevó a su matrimonio. No tenía ni idea de cuánto la estaba costando. Es difícil mantenerlo todo en marcha si tienes que hacer un seguimiento de las heridas, que consume tiempo y energía. No se daba cuenta de que podía elegir perdonar.

Carlos es diferente. No es que ella nunca le decepcionara o no cometiera errores porque cometía muchos. Pero solía expresarse en un estallido de sentimientos y luego se acabó, mientras que ella solía alargar el sufrimiento. En un momento determinado su relación estuvo a punto de venirse abajo porque ella estaba cargada de amargura, resentimiento y expectativas insatisfechas. Carlos no estaba dispuesto a cambiar su postura. Dependía de ella encontrar una salida a su propio dilema. 

Ella tuvo que venir a terapia y se ejercitó en la práctica de soltar agravios. Tuve que trabajar mucho con ella, para que fuera capaz de perdonarle y a esto se llega paso a paso no de una vez. Como nada inspira tanto como conseguir un logro como el propio logro, en cuanto se sintió más cerca de él se empezó a sentir mejor. A medida que se abría a sus sentimientos fué capaz de disfrutar el escaso tiempo que podía pasar con él, en lugar de desperdiciarlo y echar mano del resentimiento. 

Perdonar creo que es la herramienta más poderosa que encontrado para limpiar una relación tóxica de ese veneno que es el resentimiento. Es una de las habilidades más importantes que desarrollaremos a lo largo de nuesta vida. 

Foto: falta de deso sexual 

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