jueves, 16 de febrero de 2017

¿Juegas a las adivinanzas?

 

Hay amantes que creen conocer intuitivamente lo que le gusta a su pareja y lo que desea en
cada momento o que nuestra pareja debe adivinar lo que pensamos y deseamos en cada momento. Esta creencia conduce a menudo al inmovilismo y a la indefensión y puede ser una gran barrera de comunicación, con lo cual los problemas no suelen resolverse. Esperan que entre en funcionamiento la "capacidad adivinatoria" se desiste a realizar los más mínimos esfuerzos y de afinar la capacidad de comunicación para lograr que nuestro compañero conozca nuestros deseos.

Así nuestros problemas y sentimientos, porque se supone que "tendría que haberlos adivinado" o lograr conocer los suyos. Si por lo que sea la capacidad para adivinar no aparece, podrían surgir los reproches por no tenerla. Lo cierto es que con el transcurso del tiempo llegaremos a saber algo más sobre nuestra pareja sexual, que sobre un desconocido. 

Lo que también es cierto es que no es fácil adivinar lo que desea en cada momento y si nos dejamos llevar por nuestra intuición y le decimos con ligereza : "sé lo que estás pensando" puede dar lugar a malentendidos, errores y fallos de comunicación sexual, sobre todo si perdemos el interés sexual que quizá ya dura mucho tiempo, y donde es fácil hacer conjeturas sin fundamento con respecto a los deseos, objetivos y necesidades de nuestra pareja.

Por ejemplo, hace tiempo vino a consulta una pareja por lo que ellos denominaron falta de "adaptación mutua" Él, creía que su compañera valoraba especialmente ser acariciada directamente en el clítoris como primer punto de estimulación, nada más acostarse se implicaba ya en esta práctica, aunque empezaba acariciando otras áreas del cuerpo. Es más, no le resultaba muy agradable tocar directamente los genitales. A ella esta práctica le resultaba especialmente molesta, pero simulaba disfrutar porque suponía que su compañero gozaba con este tipo de caricias, y no se atrevía a rechazarlas por no desairale. 

Pero resulta que ambos se estaban implicando, consintiendo prácticas sexuales no deseadas, sencillamente porque no habían hecho algo tan sencillo como saber si para su pareja era de su agrado.

Hemos visto otras parejas que esperar tanto tiempo a que el otro llegue a adivinar algún día lo que le pasa a su pareja en el proceso de anestesia sexual, y es precioso tiempo empleado en reprocharse en silencio o a voces su "poca intuición" lo que contribuyó a la falta de deseo o a que nunca llegara el día esperado.

Es preferible expresar los deseos que esperar a que lleguen las dotes de adivinación de nuestro compañer@. Es mejor preguntar que hacer conjeturas o tratar de adivinar, ya que el desarrollo de la intimidad, del erotismo,de la ternura, del deseo y de una relación apasionada depende de nuestra gran capacidad para comunicar deseos y confidencias y para escuchar los de nuestro compañer@. 

No conviene sacar los trapos sucios, porque al perder el deseo se han podido perder otras muchas cosas en el camino y los miembros de la pareja creen que tienen motivos de sobra para reprocharse por todo lo sucedido.

Recordar el pasado es básico para afrontar lo que en el pasado no funcionó bien, para intentar modificarlo, para cerrar las heridas, para saber dónde está el precipicio y no aproximarnos a él. Es sin embargo una excelente guía para el futuro.

Pero evocar el pasado para volver a recordar la lista de agravios, sacar los trapos sucios, echarnos en cara los errores, hacer sentir culpable al otro, es una forma de que crezca la desesperanza, de minar la autoeficacia para acomenter los cambios.

Habréis oído muchas veces que "el infierno está lleno de buenas intenciones" que pone de manifiesto, si hablamos de comunicación que no basta querer comunicarse y comprender a la persona con la que compartimos nuestro proyecto de revivir y fortalecer el deseo. Es necesario demostrarlo en los esfuerzos diarios, porque esa persona merecedera de nuestro amor nos demuestra por sus obras sus habilidades de comunicación, y se esfuerza por comunicarse mejor, consigo mismo y con quien anhela estar y convivir.  

 Foto: contigo 1

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dime, ¿qué te parece? Si lo prefieres, llámame al 639 555 994 y podré orientarte mejor.