jueves, 20 de abril de 2017

Aumenta el número de adictos a la pornografía


























 
Cada vez me llegan más casos de este tipo por eso voy a exponer los que más...
se repiten. La mayoría de ellos vienen porque su parejas han notado una disminución de la frecuencia en las relaciones tanto en cantidad como en calidad. Otros ya no consiguen tener erecciones o eyacular con su pareja. 

Alfonso de 37 años está divorciado hace 4 años y acude porque conoció a una mujer hace un año y está intentando vivir con ella y no siente deseo sexual hacia ella, eso sí se masturba casi a diario viendo pornografía o interactuando en chat de líneas eróticas. Ha ido a un urólogo y no tiene problemas orgánicos, pero si tiene ganas de masturbación, funciona. 

Fué muy traumática la ruptura con su compañera anterior y por fin se separaron aunque llevaban dos años casi sin sexo. Él ya desde muy temprano tenía mucha afición a la pornografía, entonces se volcó en esto. Me comenta que siempre fué muy apasionado.

Después en otras sesiones descubro que más que ardiente es bastante obsesivo por el sexo pornográfico y uno de los motivos de la separación han sido las peleas frecuentes de ellos por tener relaciones, él insistía y si no lo conseguía se enfadaba durante varios días y ella cada vez estaba más distante y evitan acercamientos afectivos. Él recuerda como se dejó sorprender, a propósito, en alguna ocasión para que ella le sorprendiese masturbándose con la pornografía. Su idea era la de que ella pensara que el problema era de ella, no de él que estaba sano.

Una vez separado se encerró en su mundo, de casa al trabajo y del trabajo a casa, donde estaba muchas horas enganchado a páginas de sexo y se citó con varias mujeres de su ciudad, a través de internet, y todasle abandonaron después de la primera vez. No lo entendió pero seguía intentándolo.

A María la conoce hace un año, es su pareja actual, se gustan pero no sabe qué tiene que cambiar en su sexualidad. Esta chica ha aceptado sus maneras sexuales que son bruscas, directas y sin erótica al principio, pero últimamente le ha dicho que o cambia o le deja, lo que le ha llevado a no sentir deseo al estar con ella. Él sigue escondiéndose para consumir pornografía, ella de esto no sabe nada.

Cuando le hablo del trabajo que tenemos que hacer para resolver el problema, parece que entiende las causas y se viene abajo. En una sesión ha entendido la barbaridad que ha hecho durante años, llora desconsolado. No tiene antecedentes de otras obsesiones. 

En su caso se hace imprescindible el compromiso de abandonar el consumo, no desea que ella se entere, pero le hago darse cuenta de que, como drogadicto, necesita el apoyo de la persona que le quiere, entonces decide contarselo todo y arriesgarse a perderla si ella no lo entiende. Por fortuna ella está muy enemorada y tras varias sesiones aceptó la situación. 

Fué mejorando y el caso quedó resuelto, trabajamos con técnicas de modificación de conducta, de reestructuración cognitiva, también su manera de practicar el sexo y su enganche a la pornografía, conseguimos que abandonara las ideas de supermacho que la porno le metió en la cabeza, hizo entrenamiento de habilidades afectivas, de seducción y de erótica y se encontró con una sexualidad desconocida para él.

Al año, le hice una llamada de seguimiento y estaba encantado con su nueva sexualidad real. Acababa de estrenarla. Dejó la pornografía, aunque me comenta que a veces siente ganas. Él trabaja diariamente con ordenadores, así que le es fácil mirar estos sitios.

Existen problemas derivados del uso contiinuado de la pornografía.

Acostumbrado a tener fantasías que difícilmente encuentra en la realidad y la insatisfacción del deseo no cumplido:

Buscan experiencias de prostitución o cualquier posibilidad de encuentros extrapareja o se lo piden a la compañera para intentar las fantasías. Y hay varias posibilidades. Ella puede negarse y tú de buen grado aceptar la negativa o revelarse contra ella y generar un conflicto de pareja, enfados, rupturas, engaños o aceptarlo con agrado.  

Neofilia, o necesidad de buscar parejas distintas. Esto se queda como una idea fija y piensan que con otra mujer les iría mejor, empiezan por una sola experiencia y no saben cómo va a terminar.

Estímulos visuales como arranque de la respuesta sexual lo que supone una gran dificultad para fantasear e imaginar mentalmente. Aunque lo que empeora la situación es que el estímulo visual de las pantallas ofrece imágenes de personas jóvenes, muy escogidas y con cuerpos trabajados lo que les enfrenta a la realidad de los cuerpos cotidianos que van a resultar no muy agradables para las personas que consumen pornografía.

Alorgasmia, es una necesidad de imagenes sexuales mentales para llegar al orgasmo. Habitualmente todas las personas utilizan, unas más que otras, las fantasías propias más o menos elaboradas para alcanzar el orgasmo, muchas veces es ncesario convencer a la pareja para ver pornografía a la vez, con el consiguiente agrado o desagrado de ella...

Aumento del umbral de excitación, con falta de respuesta a estímulos sexuales habituales, y cada vez son más necesarios estímulos más intensos que la pareja puede estar dispuesta o no a hacer.

Desvío del objeto de deseo, por el que la pareja ya no es el blanco del impulso. Con el conflicto probable de búsqueda de nuevos encuentros y problemas con la pareja.

Dificultades para eyacular si no es por uno mismo. Lo que es una queja cada vez más habitual, y al final necesitan estimularse ellos solos para poder eyacular, se queda mirando y se siente incapaz de provocarle ese placer a su pareja, lo que les genera insatisfacción y les baja la autoestima.

Si al leer este artículo te sientes identificado, si lo has intentado por tu cuenta y no has conseguido el resultado que esperabas o sospechas que tu pareja está en esta situación, no dudes llámame al +34 639555994 y vemos qué posibilidades hay en tu caso. También puedes hacer una consulta por correo electrónico, esta es mi dirección: ana.decalle@yahoo.es

 
DISFUNCIONES SEXUALES en hombres y mujeres, entre las que podríamos destacar:

Trastornos del deseo sexual, disminución o desaparición del deseo en el hombre y en la mujer. 

Trastornos de la eyaculación, precoz, retardada, sin placer...  Alto índice de éxitos con terapia de modificación de conducta. 

Dificultades de erección Altísimo índice de resultados positivos en terapia con los tratamientos conductuales actuales. No usamos el mismo tratamiento para todos los casos, no existe un tratamiento “mágico”.  

Falta o dificulad para sentir el orgasmo, tanto en el hombre como en la mujer. 

Vaginismo o no pueden conseguir la penetración. Casi la totalidad de éxitos en terapia sexual. 

Coitos dolorosos 

Dificultades en relación de pareja. Sobre todo en el momento en que decidimos tener un hijo y nuestra relación sexual se ve afectada. 

Insatisfacción sexual 

Parafilias 

Trastornos de la sexualidad asociados a la edad, pérdida de deseo masculino, trastornos de la Menopausia, astenia sexual.

Terapias de pareja

Foto: adictos a la pornografía

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