lunes, 17 de abril de 2017

La sexualidad en otros modelos culturales

En la época prehistórica, explican Ryan y Jerhá cómo los colectores-recolectores lo compartían casi todo...
y estaba prohibida la acumulación. Se repartían por igual los alimentos, el territorio y el sexo. Según estos investigadores, aún existen culturas en las que se pueden observar estos comportamientos. Y son culturas que no conocen el peso del patriarcado, y en algunas las mujeres presumen de su enorme poder sexual, y Taylor cita los trabajos de James Cowan sobre la conducta sexual de los aborígenes australianos, en estas tribus sus mujeres alardean de los muchos hombres con los que son capaces de acostarse sin cansarse. Incluso sus canciones suelen abordar las proezas sexuales de las mujeres, así:

"He tenido tantos, uno tras otro, y podía haberme acostado con más. Mis mulos y mi vagina son tan potentes que, mira, después de lavarme todavía segrego flujo".

Sabemos que las mujeres maduras de Mangaya, una isla del archipiélago de las Cook (cerca de Nueva Zelanda), dan lecciones sexuales a los adolescentes de entre trece y catorce años enseñándoles cómo la mujer puede tener varios orgasmos en una relación y mostrádoles diferentes artes amatorias como el sexo oral y la estimulación del clítoris. Aquí en caso de no lograrlo, al hombre se le hace muy difícil conseguir pareja. 

Estas mujeres poseen el derecho a experimentar un orgasmo cada vez que tengan una relación sexual, y si un hombre eyacula rápido, éstas se lo cuentan a sus amigas y ya como amante su mala reputación se extiende, lo que le complica mucho la existencia.

Las culturas del Himalaya, en concreto los sherpas, son otro ejemplo. Los sherpas han aceptado siempre las relaciones prematrimoniales, y es así porque los amantes de las hijas entran con sigilo en la casa de los padres, que simulan no oír nada a pesar de -lo que cuenta el escritor Josep Francesc Delgado- la familia duerme en la misma estancia. Siempre se ríen y se toman con mucho humor lo que rodea la sexualidad

Si la chica se queda embarazada se acepta. Y no pasa nada si después los jóvenes se separan, algo frecuente tanto en el hombre como en la mujer. Antes era más frecuente que ella se casara con dos hermanos: el rebaño estaba vigilado siempre por uno de ellos, que solía estar fuera de casa. De esta forma estaba asegurado el mantenimiento de la mujer. Un hombre rico se podía casar con dos mujeres.

Se trata de una cultura muy tolerante con la sexualidad, y si el hombre pasa muchas semanas fuera y la mujer le ha sido infiel, lo hablan entre risas y sin ningún tipo de violencia. Las mujeres na, un pueblo mongol del norte de china, no se casan y gozan de un a libertad sexual plena. Es la mujer quien invita al amante a pasar la noche en su casa cuando lo desea. Ella tiene el poder de decidir, algo que es fundamental para alimentar el deseo. En muchas de estas culturas la fidelidad, tan importante en nuestras sociedades, no se valora en muchas de estas culturas porque dan por supuesto que el deseo es libre y voluble. Y algunas de ellas hablan de la bisexualidad como algo natural.

La mujer no es una propiedad en la mayoría de estas culturas, y todos los bienes son compartidos con la comunidad. No permiten que nadie acumule más de lo que necesita. Con lo que no existen tampoco los celos, ni los sentimientos de posesión, se educa a sus miembros para que se acostumbren a no desarrollar estos sentimientos. Estas sociedaes tienen un status más o menos igualitario, porque la forma en la que ellas ejercen el poder no es la misma que la de ellos. Y no es una relación de dominador-dominado. Y según los antropólogos, no existen sociedades matriarcales. Ryan y Jethá aseguran que esto se debe a la forma en que la mujer toma el poder, ya que no establñece relaciones abusivas.

Si se mira a las mujeres sin la ideología patriarcal nos haríamos esta pregunta ¿cómo seríamos las mujeres si no estuvieramos sometidas a la ideología patriarcal? Estas son las características que considero fundamentales

Creo que la mujer tiene derecho y capacidad para sentirse plenamente satisfecha con su sexualidad.
Que tiene capacidad para estar activa y obtener el placer que necesita.
Que el cuerpo de la mujer es sagrado y sus sexualidad expresa lo divino y lo sagrado que hay en ella.
Las mujeres poseen el don de ejercer su sexualidad libremente con entusiasmo y deseo igual que los hombres y así se demuestra en los ambientes que toleran la pluralidad en las relaciones.

Las mujeres son independientes, fuertes y activas.
Las mujeres son inteligentes, rebeldes y tienen poder.
La mujer es racional y es empática.  
Es agresiva, a veces impulsiva y responde según su instinto.
La mujer tiene que ser respetada, lo que no equivale a ser protegida. El respeto significa que si una mujer dice "no" o "basta" es suficiente.

Si la mujer abraza estas creencias sobre ella es que valora sus capacidades y lo que es en esencia. Puede establecer un vínculo con el otro que no se base en el poder ni en las relaciones dominador-dominado. Y construir un nosotros junto al hombre.
 
Foto: tiempo romántico

1 comentario:

  1. Me parece un artículo muy interesante. Qué diferente son las personas de esos lugares.

    Enhorabuena!

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