miércoles, 12 de julio de 2017

¿Has oído hablar del sexo por afecto?

















¿Alguna vez has intercambiado sexo por afecto? Esto lejos de beneficiarnos  puede
perjudicar nuestra autoestima porque los demás no nos aportan lo que nos falta. 

A la pregunta ¿has intercambiado sexo por afecto alguna vez? La respuesta es siempre la misma: no. Sabemos que alguna vez habréis oído decir que los hombres dan afecto para obtener sexo, aunque nosotras todo lo contrario.

Si esto sucede estamos en una relación destructiva que nos va a destrozar y con la que nos haremos daño a nosotros mismos. Tenéis que saber que la forma de entrar en una relación lo marca todo. Crees que entras en una relación porque estás enamorado o será lo que crees, no? Muchas veces se sumergen en relaciones por miedo a la soledad, por no seguir viviendo con sus padres, porque todavía no han cortado el cordón umbilical o por algún problema sexual que no pueden afrontar.

Lo que nunca nos planteamos es el por qué inicial que es la causa de todos los males que más tarde sucederán. Y tanto el miedo a la soledad como el temor a perder a esa pareja que necesitamos (no que amamos) y de la que somos dependientes, provocan que acabemos intercambiando sexo por afecto.

¿Cuántas personas mantienen relaciones sexuales sin apetecerles de verdad? O ¿Cuántas personas se acuestan en la primera cita por miedo a que no quiera volver a quedar? Estamos hablando del miedo, como podemos ver, hablamos del temor que nada tiene que ver con el amor.

Desde luego de lo que no nos damos cuenta es de que nuestra estima baja tanto que intercambiamos algo tan íntimo como nuestro sexo a cambio de pequeñas dosis de afecto.

¿Qué estamos buscando y qué pretendemos llenar? ¿Qué nos falta? Estas preguntas nos las debemos hacer y buscar las respuestas para evitar caer en las trampas. Las que nos ponemos y que nos llevan a mantener relaciones muy dañinas. 

Otra forma de manipular es la adulación. Crecemos al otro que hasta nos vendemos para conseguir algo de lo que creemos carecer, y no nos damos cuenta de que nos exponemos a que nos hagan daño, algo que a menudo sucede. 

Nos creemos carentes y que no somos abundantes, por lo que buscamos que otros nos completen, nos llenen aunque lo que signifique sea cambiar sexo por afecto. ¿Acaso es amor intercambiar sexo por afecto?

Lo que ocurre es que estamos buscando cerrar una herida, algo que nos duele y no sabemos que podemos sanarnos nosotros mismos. Tendemos a mirar hacia el exterior, porque es más fácil, pero es lo más arriesgado. Pero dejar nuestra felicidad, nuestro bienestar y que nuestro amor dependan de otras personas nos va a llevar a vivir decepciones, desilusiones y un montón de frustracciones.

Ocurre porque otros pueden ayudarnos, aunque nosotros somos realmente los que podemos darnos lo que necesitamos. Otros nunca podrán suplir nuestras necesidades. No ponernos una venda en los ojos confundiendo la necesidad con el amor. Es un trueque peligroso.

Intercambiar sexo por afecto puede afectar a nuestro bienestar, lo que nos provocará sufrimiento, dolor y otras consecuencias incluso ansiedad y depresión. Mejor será que dejemos de creer que son los demás los que tienen la solución a lo que nos pasa, ellos pueden colaborar pero la solución está en nosotros. 

No nos desgastemos tanto haciendo que nuestra herida supure aún más. 
Si intercambias sexo por afecto provocarás una nueva llaga que sangrará, y será un duro golpe contra tu amor propio. Somos amor, somos abundantes. Sólo es necesario que miremos en nuestro interior.

En la adulación manipuladora hay un interés camuflado que aparenta ser una alabanza o un comentario positivo. Nos encanta escuchar lo buenos que somos y lo bien que hacemos todo. Aunque, hay veces que nos dejamos llevar por los halagos y no percibimos sus verdaderas intenciones. 

A veces las personas con baja autoestima necesitan este tipo de halagos. Para ellas son un reconocimiento de sus méritos porque viven de la aprobación continua de los otros. 

Hay muchas personas que están acostumbradas a ceder y a hacer cosas en contra de su voluntad. Son personas como nosotros que en más de una ocasión han dicho no cuando debían haber dicho sí por no parecer egoísta. Pero con el tiempo esta costumbre tiene consecuencias negativas.

Porque saber decir "no" es utilizar nuestra inteligencia emocional. Hablamos de un no respetuoso y en el momento adecuado puede ser bueno para nuestra salud. No saber decir no a tiempo te puede traer problemas de estrés, ansiedad y sentirte frustrado. Es un ejercicio que beneficia nuestra salud, igual que salir a andar, comer sano y cuidar nuestra salud emocional.

Ponte en marcha y empieza por conocer tus límites, utiliza una serie de valores y principios que te definen. Es un ejercicio diario
Son cosas insignificantes, lo sabemos, pequeñas cosas que, ponen a prueba  nuestro carácter.
¿Qué tal si hoy mismo empezamos a hacer lo que verdaderamente queremos? Dentro de unos límites y un equilibrio, es esencial que sepamos defender nuestro propio pensamiento y nuestro criterio propio.
¿Sabes que  decir no es un ejercicio diario? Cada día se presentan personas para ofrecerte algo y has acabado comprándolo. Desde hoy mismo empieza a hacer lo que quieres realmente dentro de tus límites y de tu criterio, defiende tu propio pensamiento y tus ideas. Cuando lo hagas te sentirás mejor. Vivirás en equilibrio contigo misma.

Sé consciente de que tienes voz, voluntad y derechos, y si tememos decir no  podemos ser el títere de terceras personas y no los dueños de nuestro destino. ¿Qué ocurre cuando nos guardamos nuestras propias emociones?

Nuestro cuerpo puede enfermar y podemos sufrir de migrañas, dolores musculares, nuestras defensas bajan, padecemos enfermedades cardiovasculares. ¿Vale la pena tanto sufrimiento? En absoluto, por eso atrévete a decir no a tiempo.

Claro, debe ser un "no" con argumentos. Si los quienes están a tu alrededor, te conocen, saben lo que necesitas, lo que deseas y no sueles aceptar, estarás marcando claramente tu territorio y te respetarán más. Pero si te callas bajas la cabeza y cedes, cada día se aprovecharán mas de ti. Recuerda que un no a tiempo hará milagros por tu salud Por esa salud emocional tenemos que desarrollar día a día. Te aseguramos que es fácil y tu lo mereces. La salud física y emocional hay que trabajarla en cada momento y te necesita y también a tu voluntad y a tu determinación.

Foto: juguetes sexuales

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