domingo, 10 de septiembre de 2017

La actividad del hombre durante el acto sexual

                                                                                                                                    
En lo que se refiere al sexo los hombres tienen miedo todos lo tienen. La afirmación es
rotunda, al igual que un actor sale al escenario con intranquilidad pensando ¿Y si se me olvida el papel? Les asalta la duda ¿Estaré o no a la altura de la situación? A nosotras, quizá nos pase alguna vez. El sexo no es exclusivamente físico, pero algunos lo ven así, implica más, mueve emociones, aunque no importe demasiado a quien tengas delante. Y es que al desnudarte te quitas no sólo la ropa sino también tus escudos, tus protecciones, tus barreras y entregas parte de tu intimidad. El mejor antídoto es la confianza contra todos estos miedos.

Me contaba un amigo que daba clases de baile, que a pesar de llevar muchos años trabajando, siempre que sale al escenario está intranquilo, por eso busca una pareja con la que se sienta a gusto y después de unos minutos ya no le importa tanto, basta con que tenga confianza. Atención: sabemos que el baile está muy cerca del sexo...

Charlando con amigas, una cuenta que ha leído no sabe dónde, que son más frecuentes ahora las consultas sexológicas de hombres con falta de deseo sexual. Es increíble dice otra. Rien, la cara de alguna que otra denota cierta desazón y una sonrisa forzada. Parece que están sorprendidas, pero creo que algunas no lo estarán, quizá ellas lo viven y les resulta familiar.
No es extro escuchar conversaciones como la que os contaba que cara a la galería los hombres siguen presumiendo de que a ellos siempre les apetece.
Mira, recuerdo el caso de Mario y Carla una pareja que se acercaba a los 30 que podrían representar a otras parejas con este problema.

Mario, con 29 años, tiene un trabajo fijo. No tiene que ver con lo que había estudiado y no le apasiona, pero está feliz porque le da la seguridad económica que había soñado. Sí porque él es un hombre que sólo se permite soñar conilusiones alcanzables. Sé que para muchos racional y hombre son casi sinónimos, puede que tengáis razón, pero eso os lo contaré en el próximo artículo.

Y Mario, la primera vez que entró en la consulta estaba nervioso y dubitativo, más de lo que la mayoría están en la primera sesión. Aunque Carla tenía una imagen diferente: estaba tranquila, segura y tomó la iniciativa al saludarme. Después de presentarse estuvo a punto de hablar pero calló miró a su pareja y le exigió que lo contara. 

Tenemos problemas sexuales, dijo, los tengo yo. Porque yo no me dejo llevar, me bloqueo cuando estoy con ella, lo hago mal y dejo pasar tiempo sin volver a tener relaciones por lo que suele ser ella la que toma la iniciativa.

Mientras Mario me hablaba miraba a Rosa sin parar parecía un niño pequeño buscando la aprobación de sus padres. 

En terapia guardo siempre un espacio para que cada uno pueda expresarse. Él me decía: Ella tiene que entender que tenemos poco tiempo. En la semana trabajamos los dos y nos vemos sólo para cenar y los fines de semana vemos a los padres, hay que limpiar la casa, vemos a los amigos... Carla dice que son excusas que si la quisiera, no pasaría. Aunque él dice que la quiere de verdad y que no imagina su vida sin ella.

A Mario, como a muchos le cuesta reconocer que no le desea. Siente que su virilidad peligra si lo hace y le aparece el miedo de que duden de su orientación sexual... y esto les preocupa mucho a los hombres. Aunque mira a otras chicas e incluso a veces se masturba.

!!!Pero se masturba¡¡¡  Y entonces tiene deseo, ¿no? No siempre, y algunos como él con deseo sexual hipoactivo siguen masturbándose porque la fisiología apremia... Sin embargo en el caso de Mario, se masturban porque lo viven como un lugar seguro donde disfrutan sin presiones y sin riesgo alguno. En realidad Carla le podría descubrir y las caricias que le hace a su pene son caricias robadas y no para ella. Para él como para muchos hombres el sexo con su pareja es igual a PELIGRO.

Claro, no todos los problemas de deseo masculino son como los de Mario, aunque éstos suelen ser los más frecuentes. No es difícil imaginar lo que pasa por la cabeza de un hombre cuando no es capaz de hacer que su pareja disfrute y lo piensa después cada relación. Llega un momento que la suma de fracasos hace que se le quiten las ganas de intentarlo. 

Y es que el miedo a perder la erección, a eyacular rápido, a que ella no disfrute:, el miedo a fallar son la base de la mayoría de los problemas de deseo de los hombres, aunque hay otros motivos como: las preocupaciones y el estrés, la depresión, los fármacos... 


Foto: disfrutar en pareja

2 comentarios:

  1. Como siempre, has abordado un tema coplicado y lo has explicado de manera simple, con racionalizaciones directas y sin florituras.
    Bien hecho!!!

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