viernes, 22 de septiembre de 2017

Por falta de cuidado: se muere

No quiero utilizar el simil de una planta que se muere por falta de riego. Claro, para que
no muera hay que cuidarla, necesita riego y cuidados... Este ejemplo es muy gráfico y ayuda a entender el fenómeno y alude al cuidado de la relación, y no sólo en la esfera íntima, que es en lo que más se suelen fijar los hombres...

Si el deseo no se cuida puede secarse, como la planta. Se comete el error de creer eterna la pasión del enamorado, es una forma espontánea de desear casi de manera constante. Este estado de atolondramiento y felicidad se nos olvida que es un combinado hormonal cuyo efecto no puede durar siempre. A nosotras se nos despierta la parte más deseosa y apasionada animada por la progesterona. A vosotros igual, más el cóctel de oxitocina y así os volvéis un poco más detallistas atentos y amorosos.

Somos víctimas voluntarias de esa enajenación mental que nos invade, y no es necesario nada más para los enamorados. Pero el efecto es transitorio porque si no moriríamos de sobredosis química. 

Y ¿qué pasa cuando esa inercia, ese empujón se acaba? Entonces tiene que ser la pareja la que empuje el deseo. Y muchos lo hacen genial porque cuando el carro iba sólo ya estaban empujando. Otros sin embargo  no son capaces se quedan parados sin creer que se haya acabado el efecto, que nadie arrastra por ellos. Es un momento difícil, no es fácil asumir el cambio. A ellos no les es tan fácil ser detallistas, hay que poner empeño y seguir siéndolo. Nosotros tendremos nuestros motivos y aprender a llamar y alimentar el deseo.


¿Qué podemos hacer para superarlo? Lo primero es aprender sobre cómo evoluciona el deseo en las relaciones de pareja. Para eso conviene borrar muhos mitos románticos que todavía están en vigor y son potentes. "Si nos queremos nos vamos a desear siempre" "El deseo es espontáneo

Claro si lucháis contra los mitos, la pareja está preparada para aprender a cuidar su deseo...

Pero ¿cómo cuido mi deseo? Fijaros y no esperéis a que se frene para hacer algo. Empezar a innovar y hacer cosas nuevas cuando todavía está activo.

Por qué no cambiáis las rutinas. ¿Jugáis, exploráis y hacéis retos? La penetración y el orgasmo, ja ja el sexo es mucho más y no lo descubres hasta que dejas libre tu imaginación. ¡Atención! No hay nada prohibido si los dos estáis de acuerdo. No hay nada que no esté bien.

¿Os ponéis sexis? Y es que nosotras cuanto más atractivas nos sintamos más desearemos a nuestra pareja. Estoy segura. Y cuando más sexis nos sintamos más aumentará nuestro deseo sexual.

Para que crezca el deseo hay que buscar espacio y tiempo para la intimidad, porque son dos cosas necesarias.

Fijaros hay juegos concretos que son sugerentes, pero nada sirve si no hemos conseguido echar fuera los mitos de los que hablabamos. ¡La imaginación despierta el deseo! Mirad, ahora recordaba a un chico de 36 años que es un ejemplo de lo que muchos sienten cuando de ser objetos irresistibles de deseo para su mujer sólo por existir, pasan a ser alguien al que aman, quieren y es atractivo, pero muy predecible en la cama.

En principio vamos a acordar un espacio. Será de unos 10 días en los que está prohibido el sexo. A cambio habrá que seducir al otro, sabiendo lo que le gusta, le motiva o lo que en el pasado conseguía propiciar el deseo. Y os preguntáis si sólo tiene que hacerlo él. ¿No suponemos que es ella la que no desea?, ¿para qué tiene entonces que seducirle si está dispuesto a hacerlo a hacerlo en cualquier momento? 

Es básico que nosotras retomemos el coqueteo, porque sabemos que cuando nos sentimos seductoras, sexis y atractivas es uno de los más potentes afrodisíacos. Esta es la ruta. ¡A gustarnos! Ya en marcha comentamos con nuestra pareja: ¿Qué te pone, qué te ponía antes o crees que te ponía de mí? ¿Qué es verdad? Quizá no es fácil encontrarlo a la primera. Os pongo el ejemplo de Víctor y Angela para ver si os inspiráis.


Él recordó que le encantaba cuando ella le "robaba" una de sus camisetas viejas y se la ponía para estar en casa. Y también cuando tenía que acudir a la ducha para llevarla algo y verla desnuda bajo el agua...

A ella le costó más pero al final identificó dos situaciones. 

En ocasiones me pone ver cómo habla con algunas chicas y ver cómo ellas le miran y le hablan y lo bien que se desenvuelve. Y pienso: "Es mío" y esa idea me excita. También me gusta cuando lleva una camisa bonita un día que salimos a cenar a un restaurante especial. 

¿Qué os valen estos ejemplos? Pues bien, daos dos pistas de lo que os pone a cada uno y si no recordáis nada, pensad en qué cosas movían vuestro deseo antes.

Eso sí para que funcione el ejercicio, debéis tener muy claras las reglas. El esfuerzo no sirve si cuando él ve cómo reaparece el deseo en ella, se lanza a buscar una relación sexual. Es cierto que el objetivo es volver a desear pero si élt ataca cuando ve pequeñas muestras de deseo, tira por tierra todo lo que han conseguido.

Queréis explicarselo a vuestra pareja, bien aquí lo tenéis.

Imagina que el deseo es un animalito asustado, y se esconde por miedo y no sale por más que lo llames. Si juegas con él a este juego poco a poco va recuperando la confianza, se empieza a sentir cómodo  y empieza a salir. ¿Qué pasa si cuando empieza a salir lo tocas? Pues volvería deprisa a esconderse. Por eso hay que ir despaciohasta que el animalito salga del todo, y se deje acariciar suavemente por nosostros.

Y voy a deciros algo más. Es un secreto entre nosotras, no se lo contéis a él, eso sí tenéis que saber que vosotras podéis saltaros la prohibición desde el cuarto o quinto día, si os apetece claro, pero él no debe tener ni idea de que podéis hacerlo.

Foto: divorcio

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