viernes, 26 de enero de 2018

Hay perfiles que tienen cosas en común






















Pero, vayamos poco a poco. ¿Conoces tu tipo de personalidad? ¿Con qué persona te sientes más...
a gusto? ¿Prefieres que decidan o decidir tú? ¿O lo que realmente quieres es hacer tu vida y que nadie te diga nada? 

Piensa que muchas veces actuamos de forma distinta en nuestras relaciones - con amigos, familia, con nuestros compañeros de trabajo y con nuestra pareja- y sin embargo la manera de comportarnos se repite, es la misma pauta de carácter y podríamos llegar a conocernos mejor si nos observamos en situaciones cotidianas.

Para que sepas a que tipo de perfil perteneces te damos tres patrones de carácter para que conozcas mejor a tu pareja. Tres patrones que tienen una coincidencia, y es que en todos se repite una premisa: a sus protagonistas les da miedo amar y a la vez no se dejan amar por el otro. Y estemiedo los convierte es torpes emocionales y son incapaces de mantener una relación, ni siquiera si están enamorados de su pareja.

El controlador, es quizá el que se da de una forma más frecuente sobre todo en las relaciones paternofiliales. Las personas que responden a este esquema son personas que se esconden bajo el perfil de "cuidador", aunque si la persona a la que que recibe las atenciones no se deja cuidar, entonces cambian las actitudes y el que cuida se transforma en "agresor" psicológico (y muchas veces también es físico) y acaba por anular al otro. Anula su personalidad a fuerza de reproches.

El reparto de roles es también una situación muy frecuente en muchas relaciones de pareja. Uno de los dos toma frecuentemente decisiones por el otro, le acompaña a todos sitios. Dirige su forma de relacionarse con los demás, dirige su forma de actuar, toma decisiones por él y cuando la pareja no hace caso acaba reprochándole la dedicación total que tiene con él. Acaba por cobrar la dedicación "amorosa" exigiéndole que haga exactamente lo que él dice. Algo que desde el punto de vista del "cuidador" pasa por pensar igual y no llevarle la contraria en nada, porque si no sigue las pautas que le marca, la relación podrá acabar en ruptura.

Comportamiento: cuidador, paternalista, autoritario y agresivo
Falsos mitos: dirigir, ayudar, proteger   
Miedos: sentirse inferior, el control ajeno, el dolor

El dependiente, las personalidades dependientes tienen un carácter sumiso e inseguro. Recurren a la pareja para tomar decisiones, porque tienen una falta de autonomía o una baja autoestima. En ciertos casos, la influencia del ámbito en el que viven los dependientes abaraca casi todos los sectores de la vida -ya sea lo laboral, lo personal o lo social- Llegan a dejarse dirigir por cosas tan triviales como el estilo de ropa o la compra semanal que tiene que hacer, sino también en las amistades con las que deben relacionarse, o el tipo de trabajo que deben tener, y no ofrecen resistencia a este control, acatándolo sin problemas. 

Detrás de este asentimiento se oculta el miedo a la ira o al rechazo, que pueden recibir de la pareja. Este miedo al rechazo puede llegar a ser tan angustiante porque no soporta la idea de que los abandonen por eso gran parte de su vida gira en torno a las necesidades y deseos del otro no contradicen ninguna de sus decisiones. Aceptando lo que venga de él y apoyándose en la confianza de que no los va a dejar nunca.

El origen de este perfil es no haber sido suficientemente valorado por eso nos sentimos incapaces de tomar por si solos cualquier decisión, por eso prefiere dejar en manos de su pareja cualquier decisión algo transcendente Liberándonos de de este modo de las responsabilidades que supone, por eso acatamos sin dudarlo las del otro.

La falta de confianza en sí mismo así como el temor repetido a que si la relación se rompe no encontrará nunca otra pareja. Se quedará solo y no le amarán, confluye y así se mantiene la relación de dependencia en el tiempo. ese miedo a la soledad es el que provoca la búsqueda de alguien con un carácter lo suficiente controlador para que le de ese cobijo que necesita.

Variar esta actitud es fruto de un trabajo que, institivamente, el dependiente hace cuando es consciente desu situación y aprende a confiar en sí mismoy a encontrar el valor para pedir lo que necesita, si que tema el rechazo o la ira de su pareja y a razonar sus decisiones. 

A posteriori el conflicto puede surgir cuando la pareja -aunque no sea controlador- acaba por despertarse ante la pasividad y la falta de iniciativa de su pareja, ya que a menudo se verá consultado ante las decisiones más superfluas.

Comportamiento: pegajoso, suplicante y exigente.
Falsos mitos: intimidad, acercamiento, compartir el amor.
Miedo de: el abandono, la soledad, la separación. 

Foto: en la moto 1 

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