miércoles, 21 de febrero de 2018

Fallar en la erección: un círculo vicioso





















Los problemas de erección pueden convertirse en una autentica obsesión para el hombre que piensa
o sospecha que tiene una disfunción eréctil. Se hace continuos reproches, cree no estar preparado para disfrutar del placer, y el malestar le puede deprimir.

Los fallos en la erección provocan el miedo al desempeño sexual, y el hombre
asume el rol del espectador que distrae su mente y despierta el temor de llevar a cabo el acto sexual. Esto se convierte en un círculo vicioso, nos dicen Masters y Johnson. Y añaden que la disfunción eréctil puede arraigar con fuerza si no se rompe ese círculo. 

Si hay que lograr el coito con exigencia, mantener la erección en todos los contactos sexuales, o sentirse obligado a satisfacer a la compañera, generan un exceso de preocupación por un funcionamiento sexual perfecto, y a la mínima dificultad el hombre se intranquiliza. Se carga de ansiedad y experimenta el temor. No se cree capaz de responder a su pareja.

Además el estrés por problemas laborales, de pareja o familiares ... pueden determinar la aparición de estos problemas. El cansancio, no hacer ejercicio, la falta de deseo, los problemas de sueño o sentir el fracaso laboral o personal, puede ocultarse detrás de la disfunción eréctil

No hay que olvidar que las dificultades de comunicación entre ambos pueden ser la causa de los problemas de disfunción eréctil, y las luchas de poder entre él y ella generan tensión en el organismo del hombre, que las interpreta como un rechazo directo a las relaciones sexuales. 

También el trastorno de eyaculación precoz puede producir fallos en la erección, por la ansiedad asociada a no poder disfrutar de las relaciones sexuales plenamente y sin limitaciones. Los expertos defienden la importancia de los factores psicosociales, como son las relaciones afectivas del varón en su niñez, que influyen en la forma de relacionarse en lo sexual en la edad adulta. Si hubo carencias afectivas o se sintió muy rechazado puede que tenga miedo de sus propios sentimientos, como muchas veces teme a lo desconocido.

En general la ayuda psicosexual es básica, y en los hombres menores de 40 años la causa de una disfunción sexual puede ser mental. Pedir la orientación de un sexólogo es fundamental para que no aparezca la falta de confianza y la baja autoestima, que alimentan las propias limitaciones. Se recomienda evitar las relaciones sexuales en momentos inadecuados como puede ser el final de un día agotador, lleno de trabajo. Y la mejor opción que se presenta es un momento de ocio y tranquilidad, de mucho bienestar.

Foto: disgustados con el otro

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