lunes, 2 de abril de 2018

Distintos perfiles de personalidad






































Esta es la personalidad más alejada de los estereotipos y suele ser la más compleja. 
El antidependiente no es una personalidad independiente, no nos confundamos, es una persona que si se siente admirada y querida por su pareja, demuestra que es autosuficiente, no parece estar casi nunca disponible en su lista de prioridades. Y acaba por situar emocionalmente en el último lugar a los demás, porque sólo lo está para sí mismo. Evita en todo momento no sólo acceder a sus propios sentimientos sino compartirlos con el otro, por miedo a que si lo hace se sienta asfixiado.
 
Y es que a pesar de huir de todos los "dramas" sentimentales y de las implicaciones que pueden ir unidas al mundo de la pareja y a los que no se siente cercano, la alternativa de vivir solo le parece poco atractiva, sosa y árida. Así que cuando acaba una relación porque no es capaz de compartir con ella todo lo que siente intenta empezarde nuevo otra, huyendo si intuye que puede existir una dependencia emocional, control o manipulación por parte del otro.

El miedo real de la persona antidependiente reside en que la pareja puede llegar a dominarlo si siente que se abre por completo. Claro en lugar de enfrentar el miedo a cambiar sus propios patrones, actúa movido por él aislándose y escondiendo tus sentimientos en todo momento. En estos casos es conveniente aprender a fijar límites, y a arriesgarse a salir de tus antiguos patrones de huida y antidependencia. Superar, afrontar acabando por penetrar en el miedo a la intimidad hasta superarla y aprender a ver la otra cara de la moneda sin huir de tu pareja te ayuda a implicarte emocionalmente en la relación y a no tener miedo de sufrir un control, que en la mayoría de los casos no existe.

Si se combinan el: 


Controlador y el Dependiente = 100% (aparentemente) son personalidades complementarias

Esta es la más frecuente entre hijos -que tienen que crecer ayudados-y padres, pero también es muy común en la pareja. Aquí se necesitan unos a otros al principio, pero hay que saber desligarse en el momento en el que el dependiente quiere alcanzar la autonomía de un adulto y dejar que se equivoque y decida por sí mismo. Si esta misma fase no la entiende el controlador, o no la quiere aceptar, es cuando surgen los problemas en la relación. 

Dependiente y Antidependiente= Relación yo-yo (ahora va, ahora 
viene)  

En esta situación, el dependiente, cuando conoce al antidependiente, se queda fascinado con la frescura, la madurez y la actitud independiente que muestra. Esta fascinación le lleva a requerir más atenciones de su pareja antidependiente (a la que siente como algo fuera de su alcance) y ésta (que, aunque no se lo haya confesado tiene alergia al compromiso y al control) se siente cada vez más agobiado hasta que acaba por romper la relación. Sin embargo el amor que existe entre ellos les hará repetir la experiencia de ser pareja y es muy probable que vuelvan a verse en repetidadas ocasiones, intentando reanudar una relación que volverá a ser fallida y de la que volverán a alejarse y así sucesivamente.

Controlador y antidependiente= Bomba de relojería 

Estás son dos personalidades que pueden convivir juntas pero durante una corto período de tiempo, porque acaban por vivir inmersos en una relación llena de tensiones y discusiones. Ninguno de los dos deja que el otro tenga iniciativas o tome decisiones: uno las quiere tomar y el otro no quiere que le digan lo que tiene que hacer. Las características del uno impiden que el otro sea él mismo y la relación no acaba de funcionar nunca, ni siquiera al principio.

Controlador + controlador= Paranoia colectiva

 Son relaciones que suelen tener una vida muy corta, porque ninguno de los dos controladores soporta que el otro le controle, y en esta relación es lo que sucede por ambas partes. Cuando en la casa los dos dicen "aquí mando yo"  mal asunto... Como mucho le doy un mes.  

Dependiente + dependiente= Naufragio emocional inmediato

Son dos personalidades que dificilmente pueden crear una pareja, porque a los dos les falta iniciativa suficiente. Por eso es difícil encontrar parejas con esta combinación. Es raro que un dependiente se acerque a una personalidad  que no se muestre segura y que no confíe en sí misma ya que necesita una persona fuerte en su vida  que le ayude a caminar por la vida. En una relación como ésta lo más seguro es que terminen compartiendo el antidepresivo juntos y piensen en buscar fuera de casa lo que no tienen en ella. 

Antidependiente  + Antidependiente=ACDR (amigos con derecho a roce)

 Son personas unidas por la amistad y el sexo, pero nunca por el compromiso de la pareja, de manera que pueden funcionar como amigos especiales durante mucho tiempo pero cada uno en su casa  y con su propio círculo social, sin intervenir demasiado, ni que intervengan, en la vida del otro. La relación no da para más.

Foto: cuerpo de hombre        

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