viernes, 15 de febrero de 2019

Silencio emocional
























La actividad sexual y el amor pueden vivirse simultáneamente aunque a menudo están
disociados y son fenómenos que suelen darse por separado. Hacer el amor no es un acto de amor en sí mismo, aunque la experiencia del sexo y en especial el orgasmo, incluso en la masturbación, es una experiencia que se asocia con la pérdida de control y con el extásis que se produce.

Y cuando llega el momento culminante podemos decir te amo a una persona que acabamos de conocer y por la que no sentimos ni el más mínimo afecto. Lo que no indica que el éxtasis del orgasmo no pueda crecer aún más si lo compartimos con la persona amada... Sí puede crecer, pero siempre se produce un colapso que se da junto al orgasmo y puede ser total ... Durante unos segundos nos olvidamos de nosotros mismos, nos perdemos en el tiempo y el espacio, trasportados. Nos podemos fundir con el Universo pero son instantes ... 

Para llegar a este momento hay que expresar los deseos más íntimos, susurrar al oído palabras picantes, que excitan a los amantes sean o no pasajeros. Quizá tu eres una de ellas ... y si te excita, pide a tu amante que te las diga mientras hacéis el amor, y explica que frases te excitan más, se trata de un juego de amantes. No temas, no es malo ni sucio es algo natural, en esos momentos. También inventar nombres para vuestros genitales o para otras zonas del cuerpo, que sólo conozcáis vosotros.

Ten en cuenta que en los primeros encuentros los juegos y caricias que excitaban a tu pareja y que sigues repitiendo, no te aseguran ya el éxito sexual. Ahora se han convertido en un ritual y poco a poco pierden la capacidad de excitar. Son demasiado predecibles aunque las caricias sigan siendo excitantes. Hay que mantener la curiosidad sexual y explorar nuevas caricias para mantener la magia de los encuentros eróticos ... 

Lo importante es que os sintáis bien entre vosotros y no saltarse los límites que no deseéis o con los que no os sintáis cómodos. Esta es una manera de aprender a ser un amante experto, y para eso hay que practicar de una forma continuada, y aprender a tomar la iniciativa con tu pareja. Lo podéis hacer cualquiera de los dos. Es una forma de dar a conocer tus deseos sexuales sin miedo ni vergüenza. Inténtalo. Lo básico es mantenerse activo.

Ten actitudes positivas hacia el sexo, y acéptalo como una de las más grandes fuentes de salud, de bienestar. Dale prioridad en tu vida al deseo y al placer sexual. Lo que te prepara para un encuentro positivo con los otras personas. Practica el arte de la seducción a lo largo de tu vida. Busca la intimidad para crear vínculos con las personas que te atraen. Aleja tus miedos, las creencias negativas infundadas y la vergüenza, que impiden que vivas con plenitud tu placer sexual.

Sé que a veces todo esto no es fácil para vosotros, podéis pedir la ayuda de un sexólogo para que podáis intentarlo ... Para mantener el deseo vivo, y que no desaparezca el deseo ni la pasión. Es algo frecuente que se espere que el deseo sexual vuelva a la relación de pareja sin hacer nada, esperamos que vuelva mágicamente a nuestra vida. Pero no es así, se comporta como un virus que tenemos en el cuerpo ... Hay que citarse con él, susurrarlo al oído y con inteligentes caricias sexuales (por todo el cuerpo), claro, atraer, provocar y encender el deseo de la pareja.

Y para encender sexualmente a la pareja, deja a un lado tu vergüenza, tu miedo, prueba a ensayar papeles eróticos y observa el efecto que tienen en tu pareja. ¿La notas excitada, y se ha elevado la temperatura erótica en vuestra intimidad? Y sigue, sigue ... porque seguro que estas avivando el fuego. Se recomienda buscar un momento tranquilo, apartarse de los ruidos, la televisión, desconectar el móvil ... y si hay otras personas en la casa, echar el pestillo después de cerrar la puerta y, adelante! Ya me diréis.


Foto: pareja besándose

1 comentario:

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