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martes, 13 de octubre de 2015

martes, 15 de enero de 2013

Como en los Baños Romanos


















Desde que nacemos lo natural es ser amante de las personas que nos cuidan aunque no haya consentimiento por ninguna de las dos partes. Han circulado dos amores diferentes, el intenso amor de la madre que es un amor asexuado y la respuesta intensa del bebé que es sexual. Claro la erótica del niño no está focalizada en los genitales, irá ocurriendo más tarde cuando llegue a los cinco años, así su erotismo difuso adquiere su caracter genital.

Lo normal es que la madre desoiga los mensajes más o menos explícitos del niño porque su labor es educarlo, es decir reprimirlo. Entoces el niño entenderá al instante la sexualidad como algo privado, íntimo y aprenderá a disimularlo. Antes la madre le ofrecía su pecho y le alimentaba, después se lo niega cuando quiere verlo y tocarlo a la menor cosa. De más pequeño se bañaban juntos, más tarde está prohibido que el pequeño entre en el baño cuando su madre está duchándose.

Llega la hora de ajustar ese contacto entre ambos y si los padres son excesivamente liberales y continúan ofreciéndose para darse gusto mutuo, perturbarán la evolución del niño. Pude observarlo hace mucho tiempo en el comportamiento de una madre, muy amorosa pero un poco perturbada, que solía entrar en la bañera con sus hijos. Esta actividad la prolongó hasta después de la pubertad de los "pequeños" Hoy día estos niños, que ya son hombres, son visiblemente afeminados.


El padre, su marido, era un hombre débil que asistía a esa erotización absurda de sus hijos ... indiferente.  Y cuando llegaron a la pubertad no pudieron evitar el incesto dada la excesiva liberalidad. Aunque el incesto es por estructura imposible porque si uno de los padres se ofrece como amante, los hijos le pierden inmediatamente. Se quedan huérfanos, porque los padres no pueden ser amantes, hay que elegir entre amantes o padres, y uno de los dos desaparece. 

Además si es la madre la que se ofrece como amante, el hijo ocupa el lugar del padre que desaparece en su función. Por eso para no ser huérfanos los niños de los que hablaba fueron homosexuales ... Así perdieron su virilidad pero se pusieron a salvo del incesto. Si hubieran sido mujeres como la madre habrían podido compartir el baño familiar.

Hay que aclarar que bañarse con el pequeño no es grave, utilizarlo como compañero sexual, porque eso no libera la sexualidad, sino que frena su desarrollo. Sabemos que el amor y las caricias de los padres son básicos para el desarrollo afectivo del niño. Aunque la salud del niño depende de que sus  padres le amen sin erotizarle demasiado, más allá de lo que el niño necesita. Si se le da demasiado deja de ser amor para ser estupro, lo que no es saludable.

Y para que la función social de los padres no se pervierta, la sexualidad del pequeño no puede ser correspondida. Es lógico que la madre sienta placer abrazando o besando a su hijo, lo que es indispensable para la evolución del bebé, ahora bien el adulto se da cuenta cuando ese amor se erotiza y su deber es evitarlo. El niño va a ir sexualizando mientras que el adulto necesita ese amor pero sin que llegue a ser erótico.

Por eso si los progenitores desean que sus hijos sean libres sexualmente, se lo permitirán cuando éstos lleguen a la adolescencia, porque la libertad sexual en la primera infancia bloquea el desarrollo del pequeño, es decir produce el efecto contrario.

Las personas que han sufrido este comportamiento sexual por parte de sus progenitores necesitan la ayuda de un terapéuta sexual para poder superar el incesto y disfrutar de una sexualidad libre, sin sentimientos de culpa.

Foto : todos juntos

miércoles, 29 de agosto de 2012

Compartir sensaciones en el ahora














Para agrandar el momento presente tienes que compartir con la pareja lo que experimentas interiormente, sentimientos afectivos que llegan a tu corazón o cualquier sensación sutil que se manifieste en tu cuerpo ...

Dar a conocer a tu pareja lo que sientes y dónde los sientes, es abrir una ventana desde donde ella puede conocer tus sensaciones o compartir tus sentimientos. Empezar a adoptar un forma de sexualidad desconocida para ti. Saber qué está pasando dentro del cuerpo de tu pareja ...  Que si no lo sabes tendrás que imaginar, lo que puede llevarte a confusión, y generar dudas y tensiones, que no apoyarían una buena relación sexual.

Informar con pocas palabras puede llevaros tanto a ti como a tu pareja a experimentar una relajación gustosa. Aunque sea muy leve siempre habrá algo que compartir mientras las sensaciones internas aparecen, fluyen y se mueven continuamente. No es necesario dialogar sino comunicarse con el otro y recibir un feeback de lo que siente en esos momentos. 

Cuando reconoces las sensaciones internas se amplifican, y si centras la atención en sentimientos gratificantes o en zonas agradables del cuerpo, podrás comprobar que las sensaciones o esos lugares se expanden ... Porque si confiesas algo que tenga que ver con tus impresiones internas, tu cuerpo recibe esa comunicación simultáneamente y también tu cerebro, lo que te sitúa más en el aquí y ahora, y te hace estar en el presente.

Si no tienes sensaciones genitales, sino percibes nada ... has de saber que es muy frecuente al principio, y tienes que decirlo sin temor. Y añade qué es lo que sientes cuando no sientes nada, cuando seas capaz de admitirlo darás un gran paso adelante y poco a poco vas a recuperar la sensibilidad perdida. Llora si es lo que necesitas, porque después es muy posible que notes mayor sensibilidad en el pene o en la vagina.

Si hay sentimientos ocultos que es necesario mostrar a tu pareja, entonces no puedes comunicar lo que sucede, a menos que bloquees tus sentimientos o te distancies de ellos. El sexólogo te enseñará a dar rienda suelta a tus sentimientos con control, a permitir que emergan sensaciones reprimidas, que es actúar de una forma muy sana y renovadora para tu sexualidad.

Foto : pareja duchándose

martes, 24 de julio de 2012

Elegir o necesitar pareja ...









En contra de lo que se cree la elección de pareja nunca es un accidente ... y ambos se sienten arrastrados a estar juntos. Es un acuerdo inconsciente.

Para Framo (1982) "cada compañero inconscientemente, intenta colocar al otro dentro de algún modelo de relación infantil como el que tenía con sus familia de origen. Teme que se cuele algún viejo fantasma, que le atemorice o le persiga. Y el compañero tiene que cooperar para complementar el proceso necesario para mantener la relación"

También Minuchin (1974) nos dice que "cuando los compañeros se unen, cada uno espera que las acciones del otro tomen la forma que para él es familiar, es decir, es conocida. Cada uno tratará de organizar al otro a través de las bases que le son conocidas o que prefiere, y le empujará a que se acomode"

Y si hacemos énfasis en la elección de pareja, hay un principio sencillo en el proceso de elección, como dice Napier, "nos emparejamos con alguien que es un mellizo psicológico, porque nos interesa buscar a alguien que nos haga sentirnos psicológicamente completos" Nos identificamos con los problemas básicos de las personas ... Y en el desarrollo psicológico del niño al adulto, una parte del yo se reprime porque no es aceptada por él mismo. De hecho es extraño encontrar compañeros muy diferentes en su nivel de desarrollo, y si es mucha la diferencia, como dice Buss (1987) conduce a la separación y al divorcio

Freud resumió la elección de pareja diciéndonos que elegimos a una persona en su totalidad no sólo por ciertos rasgos que satisfacen ciertas necesidades nuestras, hizo hincapié en "Tres ensayos para una teoría sexual" (1905), en la eleción por el apoyo y la satisfacción de las necesidades. Y es que se ama a la mujer que alimenta, no sólo físicamente, o al hombre que protege ... Se busca la cualidad que se querría tener, añade Freud, porque es la imagen ideal de lo que nos gustaría ser.

Lo que buscamos es satisfacer la mayoría de nuestros deseos, afianzar nuestra personalidad y ganar en seguridad propia. Otro tipo de elección nos protege frente al riesgo de enamorarnos intensamente. Y es que nos protegemos ante el riesgo de ser absorbidos, devorados o aniquilados ... Lo vivimos como una relación peligrosa y elegimos inconscientemente a una persona que tenga los mismos sentimientos o un conflicto parecido.

Esta es una reacción frecuente cuando lo que se vive es una invasión amorosa, así se elige a un compañero con el que se comparten algunos aspectos de la vida, laborales o sociales pero hay poca vida sexual y afectiva. Si después de haber leído todo esto te ves reflejado, ponte en contacto con un experto, un terapéuta sexual que te ayudará a adaptarte y a solucionar los conflictos con la pareja, para que la vida de pareja sea más grata y más fácil.

Ciertos autores nos hablan de la capacidad que hay que tener para amar con éxito a alguien, y Reik dijo que "uno se enamora cuando está insatisfecho con uno mismo y encuentra a alguien que tiene las características que desea, pero que es incapaz de lograr" Porque cuando nos identificamos con otra persona, percibimos los fallos que tenemos y los eliminamos, para obtener esa imagen ideal de nosotros mismos. Tener un vínculo afectivo adecuado, será más sencillo después de haber superado el proceso de desarrollo, y de ser una persona independiente.

Foto : admiración

domingo, 20 de mayo de 2012

El sexo en discapacitados por accidente o enfermedad









Hay muchas enfermedades crónicas con sus tratamientos y ciertas discapacidades que  pueden interumpir el funcionamiento de la sexualidad.

Entre ellas están las discapacitades por accidente o enfermedad, y otras como la diabetes, la hipertensión, las enfermedades que afectan al corazón o la arterioesclerosis, la endometriosis, algunos quistes ováricos ... Algunas afectan al comportamiento sexual de una forma indirecta, y es fácil que un hombre o una mujer, si están debilitados o sienten dolor se alejen del comportamiento erótico. 

Pierden el interés por el sexo e incluso, con otras enfermedades se desmoralizan psicológicamente, lo que tiene efectos nocivos en la forma de comportarse sexualmente, influenciados también por otros mecanismos como el sistema vascular, neurológico u hormonal, necesarios para una adecuada respuesta sexual.

Y es que la forma en la que vivimos la sexualidad, influye igual que las enfermedades, y además afecta a nuestro estado de ánimo ... a nuestro entusiasmo por la vida, a la propia imagen y a las relaciones con los demás. Por eso profesionales y pacientes se resisten a hablar de las consecuencias sexuales de la enfermedad, de la medicación o de las enfermedades.

Se sabe que las mujeres diabéticas tiene propensión a las infecciones vaginales y cuando la diabetes es avanzada suele producir falta de sensibilidad sexual. Aunque se hace más énfasis en la sexualidad del varón y en sus problemas de erección.

Una de las claves es compartir los sentimientos, ser afectuoso aunque no se tengan deseos de practicar el sexo, es básico no abandonar el contacto físico-afectivo porque la pareja sigue necesitando el contacto físico, los besos, los abrazos, los achuchones mutuos y cogerse la mano.

Por eso si sufres una enfermedad o eres discapacitado crónico, no te desanimes. Está recomendada una vida sana porque puede beneficiar cualquier proceso de la enfermedad. No dudes en consultar a un sexólogo que te ayudará a no encerrarte en ti mismo, a alejar el temor de molestar a los demás, a elaborar la ira y la vergüenza por sufrir una enfermedad. A no aislarte y compartir tus sentimientos. Para que puedas disfrutar de un contacto placentero con tu pareja, y puedas comprobar que es posible, a pesar de tus circunstancias físicas o de tu historial médico.

Foto : discapacitada

martes, 14 de febrero de 2012

Pasar suavemente los dedos ...














Esta es una experiencia interesante que yo hago vivir a mis pacientes en la consulta. Es muy recomendable para descansar y poder llegar al cuerpo y a sus sensaciones ... Y cuando se vive esto con la pareja, es un momento muy gratificante, porque es como un ligero masaje en la superficie de la piel.

Los pelillos del vello se erizan y los toques son muy excitantes ... Se excluyen las zonas genitales y las manos se pasean por la espalda, por el pecho, la tripa ... Puedes hacer movimientos largos o circulares, rozar las palmas de las manos o las plantas de los pies, la parte interna de los brazos y de las piernas. También puedes rozar las nalgas ...

¿Te apetece dedicar mucho tiempo a dar un suave masaje por el cuerpo? Esta vez podrías añadir el toque erótico del aceite para darte tu misma con las manos untadas de aceite, un masaje en los pechos. Observa cómo te gusta de suave o de fuerte para explicárselo a tu compañero, y ponlo en práctica con él ... Y si las sensaciones son muy relajantes alguna vez podrías quedarte dormid@ durante el masaje. No te preocupes porque ha sido una experiencia deliciosa ... No siempre tiene que terminar con sexo o tal vez te despiertes después de haber tenido un sueño erótico.

Es una experiencia que os enseñará más sobre vuestras propias sensaciones, vuestros deseos o vuestras fantasías. Claro estos delicados masajes en los pies o en las piernas pueden provocar en él una erección ... Y si ella después de practicar este "arte de las caricias" está tan excitada ... y ya no puede más, tiene que pedir lo que necesita y prometer a su amado una dulce revancha.

Lo cierto es que el masaje, cuando se tienen problemas, no puede provocar el máximo rendimiento en la cama, y a veces no es bastante para estimular el placer, ni el amor de la pareja. Y si no obtienes los resultados deseados ni el efecto que esperas ... necesitas ayuda, acude a la consulta. Sólo si te pones en manos de un especialista notarás cómo se te despiertan las ganas de practicar sexo con tu compañer@ y éste no será una compañía supérflua.

Foto : cerezo en flor

lunes, 14 de noviembre de 2011

Las familias ... ¿Cómo surgen?










En el uso del sexo hay diferencias según las culturas y los antropólogos coinciden en asociar el sexo para el beneficio, no externo, sino interno de las familias, vinculándolo más que nada a la necesidad de la reproducción.

Sabemos que la familia es el mínimo grupo de relación que encontramos en casi todas las culturas y configura el grupo básico de unidad social. ¿Cuál es el significado ... es que no hay en otras culturas manifestaciones sexuales más allá de la reproducción para hacer crecer las familias? Creemos que sí las hay porque existen ritos de iniciación en algunas culturas y también encuentros sexuales más allá de las parejas oficiales que nos muestran que el sexo tiene muchas manifestaciones ...

Y es que la sexualidad utilizada para la reproducción ya se encontraba en el origen de la creación de las familias como grupo social básico para asumir la función de convertirse en unidades de producción. Todos sabemos que la familia es un hecho evolutivo aunque no el único modo de asociación entre las personas ...

Al principio el propósito de las familias era hacer que la población creciera y servir de unidad económica, con este fin los nómadas y los sedentarios empezaron a cultivar la tierra como medio de producción. Así se fue creando la necesidad de que hubiera más personas para hacer frente a la mano de obra y para que pudieran colaborar en las tareas de siembra, en las de riego, en la recolección ... ¿Entonces cuál era la mejor alternativa de colaboración? Sin duda la extensión de la propia familia a través de un vínculo sanguíneo o de parentesco.

Ya lo decían Schenider 1971, Beattie 1986, en Dumont. Fue por eso que nuestro modelo sexual se asocia a ese surgir progresivo de la propiedad privada y a las familias como sistema básico de producción. Claro una conclusión radical de este planteamiento en nuestros días es que tenemos sexo o hacemos el amor según nuestro sistema de consumo y de propiedad privada.

Por consiguiente es importante entender que lo que hoy día conocemos como familias se originó como una conveniencia evolutiva de la especie humana, lo que no quiere decir que el uso básico del sexo tenga que ser la reproducción, sólo que tenemos indicios claros de que en nuestros orígenes, la reproducción fue una razón poderosa.

Por lo tanto no es de extrañar que esta creencia y este propósito ronden nuestras cabezas y sigan vigentes, y nos causen problemas que tienen la sexualidad como fondo. Por ejemplo cuando las chicas se quedan embarazadas sin tener una pareja conocida ... puede ser todavía un problema, sufrir traumas, angustia o trastornos emocionales.

Aún muchas personas piensan que tener relaciones extrapareja es una traición a la pareja, sin embargo otras no lo piensan. También muchos están solos deseando tener una familia o viven solos y la sociedad puede pensar que son homosexuales o bichos raros y para otras muchas, ambas cosas pueden pertenecer al mismo saco de lo "anormal"

Foto : citoesqueleto

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ya no me tocas ... como antes




Necesitar afecto es algo básico ... es un alimento psíquico, y cuando hay una carencia en los primeros meses de la vida el bebé tiende a no evolucionar, no come bien, a los seis meses no se sienta y cuando llega a cumplir un año lo más probable es que aún no pueda andar ... No tiene interés por la vida por eso a las personas encargadas de atenderlos desde hace años se les enseña a darles cariño y prestarles atención para que el bebé pueda evolucionar ...

Lo mismo ocurre con la pareja que es una asociación estrecha entre dos personas que intercambian muchas activides, muchos momentos, que podrían criar hijos y compartir tanto ocio como el trabajo del hogar. Entonces el afecto y el sexo se convierten para la mayoría en algo necesario. La pareja tiene que tocarse a menudo y cuando digo esto no hablo de tocar sólo los genitales o las zonas erógenas sino una caricia en la cara ... cogerse las manos, rodearse con los brazos ... un beso ... Y los abrazos ... ¿no?

Este afecto que te da a entender que el otro te reconoce, piensa en ti y eres importante para él ... Y es que entonces esa caricia se convierte en una demostración afectiva mínima y muy amplia a la vez, del reconocimiento del otro. Es por eso que la caricia es muy importante en la relación de pareja ya sean físicas como tocar a tu amado, verbales, exteriorizando sentimientos, hablándole de lo que sientes en ese momento o dar señales demostrando el afecto y que estás ahí ... guiñándole un ojo o saludándole con la mano ...

Vemos que para demostrar cariño no podemos atenernos sólo al plano físico sino también demostrarlo verbalmente y con gestos porque todo el conjunto es importante para mantener una relación de pareja completa. Y sino la convivencia economiza las caricias y entran en un régimen que limita las muestras de afecto a un sólo plano de los que hemos hablado y aparecen las caricias de rutina como el beso por la mañana, o antes de dormir o un saludo hecho automáticamente ... sin afecto.

Y si estas demostraciones no son habituales puede ser que la pareja rechace las muestras de afecto del otro. Así cuando hace tiempo que no damos ni recibimos nos convertimos en analfabetos del afecto, ya no lo reconocemos cuando lo vemos en situaciones cotidianas ... Lo que deja huella en la convivencia. El afecto entre ellos puede deberse a que sean iguales o lo crean, o sean opuestos. Lo que no es un inconveniente, como se cree, para que vivan en armonía y compartiendo la vida en pareja.

Cuando se creen iguales es más fácil que se admiren ya que generalmente comparten los mismos traumas, es decir experiencias de vida muy parecidas que les permiten empatizar con más facilidad.

La terapia con el sexólogo irá enfocada a aprender a demostrar el afecto, a exteriorizar esas caricias que los dos necesitan, por algo están juntos. Sentir que son supervivientes de una determinada situación y ayudarlos a desarrollar una unión que esté basada en la confianza, en el afecto y la admiración, y en esa lucha del otro que es como la lucha de uno mismo. Y si ellos son diferentes ayudarles a entender en qué tienen que modificar su actitud para que el otro pueda sentirse querido y sentir que le tienes en cuenta.

Foto : FINAL

jueves, 28 de julio de 2011

El nacimiento de un niño ...











Sí, porque la aparición de un hijo puede modificar las actividades sexuales de los padres y en muchos casos provoca discusiones entre la pareja y hasta rupturas. Cuando discuten se centran en lo que llaman falta de tiempo o falta de atención al hombre.

Esto caracteriza los primeros meses después del nacimiento del niño, que es el que requiere más atención y cuidados. Y es que la madre como mujer, biológicamente tiende a focalizar toda su atención y su energía en el bebé por eso se puede sentir cansada y con poco tiempo para descansar lo que muchas veces provoca una disminución del deseo sexual y hay madres que dicen que la maternidad las vuelve asexuadas, entonces ponen en un segundo plano su actividad sexual.

Y como el hombre sabe que tiene que seguir colaborando en las tareas de la casa y cuidando a veces al bebé : biberones, pañales ... lo hace, pero se queja con frecuencia de que la presencia del niño ha disminuido significativamente sus actividades íntimas con su mujer. Entonces empieza a darse cuenta de que esta situación le supone un problema.

Y es que el comportamiento sexual durante los primeros meses de la vida del bebé es diferente en el padre y en la madre, porque muchas veces él no sufre ningún bloqueo sexual, tampoco se modifica su estado físico ni psíquico, lo que no ocurre con la madre que ha vivido un parto y está amamantando al bebé. Así que de un día a otro el hombre se ve privado de su actividad sexual y de su protagonismo, es decir privado de caricias y de atenciones por parte de su pareja ...

Si ha habido otro hijo antes ... y si éste es su segundo hijo ya conoce la situación lo que no evita que se sienta desplazado y, en comparación con ella, sigue teniendo las mismas necesidades afectivas y sexuales que sólo se pueden satisfacer en pequeños momentos y no con mucha frecuencia. El hombre tiene toda su energía y espera que la mujer responda de la misma manera que lo hacía antes del embarazo.

Y es que en unos días cambia la vida de la pareja, y los roles y el papel protector que por tradición ejerce el hombre sobre su pareja pasa a desarrollarlo la mujer con respecto al niño. Es ahora cuando él tiene que proteger a los dos y está esperando algo de ella que de momento no obtiene. Es en este momento cuando la mujer, en general, se vuelve más independiente porque tiene un objetivo social definido que es cuidar de las crías y satisfacer sus necesidades.

En esta situación el hombre se convierte en colaborador y reduce la actividad sexual en esos momentos a corto plazo y si el tiempo pasa ... quizá busque algún contacto fuera para aliviar su sexualidad insatisfecha. También el niño en el domitorio de los padres facilita el deterioro del amor entre ellos, porque desplaza al padre de la relación única con su pareja.

Por eso el nacimiento de un niño a veces ha sido un intento de unir a una pareja que se tambalea. Eso sí une a las parejas unidas y para los que tienen problemas de pareja puede ser el detonante de la separación.

La terapia sexual se fomentarán las relaciones afectivo-sexuales que son las que sujetan firmemente a la pareja para que la relación no se desmorone. Aprenderán a dedicar unos minutos al día a escuchar al otro sin reproches, lo que genera un estado de ánimo cercano a las manifestaciones de cariño y al mantenimiento de la relación de pareja.

Foto : con el bebé

miércoles, 20 de julio de 2011

Sabes ... no me apetece contigo











Hace tiempo que sabemos que las relaciones son la expresión más íntima de la comunicación afectiva entre la pareja. Y no sólo basta con practicar sexo en pareja sino que las relaciones tienen que estar impregnadas de ternura para que no acabe siendo una actividad puramente fisiológica y rutinaria ...

Es decir que eso nos aburre bastante y cómo nos mostraba Almodóvar en su pelicula "¿Qué hecho yo para merecer esto?", Verónica Forqué hacía sexo y mientras él estaba encima, ella se miraba con detalle el esmalte de las uñas ... Y es que las relaciones sexuales son importantes y si son satisfactorias son una de las mayores fuentes de gratificación en la relación de una pareja.

Es por eso que realizar un ajuste sexual entre los dos, que sepa interpretar y descodificar el lenguaje sexual de cada uno, es importante, porque supone un avance para ajustar los ritmos y las necesidades, evitar la monotonía o el aburrimiento ... y la desmotivación que son características del paso previo a una ruptura.

¿Quién pone los límites? En la relación sexual con la pareja los límites los pones tú y es necesario hablar en cuanto surja el contratiempo ... de cómo nos sentimos y qué nos ha pasado, porque si nos cargamos de insatisfacción crecerá el descontento por lo menos en uno de los dos lo que puede facilitar la ruptura.

Y en cambio una vida sexual satisfactoria en la que los dos disfruten y sean felices, se sientan a gusto y se compenetren a la hora del amor ayudará a resolver otros conflictos caseros que son cotidianos.

Hace unos años en una encuesta realizada en Inglaterra se dió a conocer que matrimonios que convivian con armonía habían notado una disminución del interés sexual con el paso del tiempo. La reducción de el deseo sexual se suele dar mucho más a menudo de lo que se cree, aunque la actividad sexual frecuente es recomendable y es una medida higiénica porque activa las funciones fisiológicas nerviosas del sistema nervioso central y del periférico, además de las cardiovasculares y endrocrinas.

Es también psicoterapéutica porque liberamos tensiones, se está menos irritable, nos mejora el estado de ánimo y es relajante. Notamos que disminuye la agresividad, y facilita el flujo de la comunicación entre la pareja. Los expertos recomiendan a las parejas ya maduras y sanas que tengan una frecuencia mínima de días alternos entre una y otra práctica sexual. Lo que puede variar según las características de la pareja.

Aunque este artículo no está pensado para analizar los trastornos sexuales de la pareja, como son los trastornos de excitación sexual en la mujer, los problemas de la erección, los trastornos del orgasmo, la eyaculación precoz o retardada, la inapetencia sexual, la aversión al sexo, entre otros, que habría que tratarlos en la consulta de sexología. Sí tener en cuenta lo que supone vivir con la pareja con inapetencia sexual por falta de acoplamiento entre la pareja y derivada de causas concretas que se observan en la relación, día a día.

También la falta de práctica sexual desarrolla una insatisfacción que deriva en otros problemas y afecta a la convivencia de la pareja y a su estabilidad, por eso en terapia recomiendo prestar atención a esos muchos factores que provocan la desgana sexual, "ahora ponerme ...", como son el trabajo, las tensiones sociales, las tareas del hogar, el nacimiento de los hijos, el abuso de los fármacos o el alcohol y la ansiedad de cumplir correctamente con el cónyuge, por ejemplo. Además hacer algún comentario cariñoso al llegar a casa, escuchar al otro y no hacerle reproches hará que sean posibles las relaciones de cariño.

Foto : mujer en su cueva

lunes, 1 de noviembre de 2010

El coito












¿Qué es? Es el desenlace del juego erótico cuando el pene en estado de erección penetra en la vagina. En ocasiones no ocurre así y la pareja llega al orgasmo por otros medios como puede ser con la masturbación, el sexo oral o el sexo anal ... Quedan satisfechos y se complacen utilizando cualquier postura durante el coito y si están dispuestos a experimentar con las posturas, la vida sexual es más agradable.

En el coito la base es sentirse bien y trasmitirle ese bienestar al otro para que la experiencia sexual sea placentera. Aunque si el sexo es extrapareja, es decir con alguien no habitual en las relaciones, el hombre podría ocuparse de sí mismo y no estar al tanto de lo que siente su compañera. Quizá a ella le gusta besarle, tocarle, excitarle, pero no hasta el punto de olvidarse de sí misma. Tiene disfrutar sin prisa y procurarse la excitación y el orgasmo.

Los dos tendrán que desarrollar la curiosidad para encontrar nuevas formas de hacerse el amor, nuevas posturas ... Parece que la primera forma de coito vaginal que utilizaban los humanos era la penetración del pene en la vagina cuando la mujer está de espaldas al hombre, y una variante sería apoyándose sobre sus piernas y sus brazos o acostada apoyando su espalda en el compañero.

Los humanos no siempre han hecho el amor de la misma manera y menos de la misma forma. A pesar de esto la forma más conocida de coito es la posición frontal, llamada comunmente la posición del misionero porque se atribuye a la forma en que utilizaban el coito los misioneros en Oceanía. Otra sería la mujer sentada sobre el hombre acostado que permite mayor movilidad a ambos y usar las manos para acariciar otras partes del cuerpo.

Sí son importantes las posturas pero los placeres del coito para los dos sexos nos hablan de la estimulación física intensa, de la confianza y de un sentido de intimidad que son difíciles de alcanzar de otra forma. Y hasta las mujeres que no llegan al orgasmo durante el coito gozan con la sensación de sentir a su amante dentro de ellas. La práctica del coito obliga a utilizar métodos anticonceptivos a menos que se desee el embarazo, y cuando hay otras relaciones, a utilizar el preservativo para prevenir las ETS. Tanto ella como él pueden disfrutar mucho más del coito si eluden las presiones y aprenden a gozar de esta forma de hacer el amor.

Y si desean enriquecer sus relaciones, los hombres que cuando están dentro de la vagina se mueven con rápidez, con violencia e incluso a golpes, y aumentan el ritmo cuando están cerca de la eyaculación, tendrían que variar las pautas. Así el coito dura más si las penetraciones profundas se alternan con las superficiales y los dos vivirían un placer más intenso sin perseguir el orgasmo, porque si él "para" un rato y hace el amor de otras formas podrá seguir con el coito más tarde y el climax, si se ha retrasado, será más intenso.

Foto : coito_ergo_sum

lunes, 11 de octubre de 2010

El contacto físico también es sexo.











¿Cómor ... ? Como diría el famoso cómico. ¿Que sólo el contacto físico es sexo? Sí, eso, por ahí vas bien ... Y sigue ... porque en las relaciones físicas se experimentan sentimientos y sensaciones que tienen que ver con la proximidad física. Es una forma de valorar la intimidad y la proximidad por sí mismas, que sólo considerarlas como la antesala del coito y el orgasmo.

Desde luego en un mundo ideal el sexo tendría que ser una manera de estar cerca, de comunicarse con facilidad con otra persona. Lo que no significa establecer relaciones con más personas o que alguien se vaya metiendo en la cama de todos sus amigos. Entonces sería posible gozar de la proximidad y de la afectividad que necesitamos sin que esta actitud conduzca invariablemente al coito.

Y es que, si todos nos relacionaramos con más personas con afecto y contacto físico, seguramente disfrutaríamos de una atmósfera muy agradable en la que viviríamos con comodidad y no necesitaríamos sentir que siempre el contacto físico va en dirección al coito. Para muchas mujeres es más importante el contacto físico y la proximidad, que los orgasmos con la pareja. Esto se puede aceptar, pero si las mujeres se masturban para alcanzar el orgasmo, es evidente que también el orgasmo es fundamental para ellas.

La verdad es que tanto el contacto íntimo con el cuerpo y la proximidad física, como el orgasmo, son muy importantes para ellas porque muchas veces se han visto obligadas a llegar al orgasmo por caminos separados. Lo que parece más significativo es que el contacto del cuerpo y la proximidad física se han infravalorado en nuestro modelo de relaciones sexuales. Y que los besos, las caricias, la charla y la ternura que hay en la pareja cuando se gustan y disfrutan estando juntos, es también muy importante. Que el sexo tiene que apoyarse en la sensualidad mutua, en la comprensión y en ese estar cerca físicamente, y las caricias se han considerado desde tiempos inmemoriales como una forma de sexualidad que no siempre es preludio del coito.

Según Kinsey también otros mamíferos se acarician mucho como una forma de sexualidad. Y añade "en la mayoría de los mamíferos hay una gran cantidad de juegos sexuales que nunca conducen al coito. Casi todos los mamíferos se unen y exploran con sus morros. Labios con labios, lenguas con lenguas, y emplean la boca para manipular todas las partes de su compañero, incluyendo los genitales" Y añade : "algunos animales esperan horas o días de juegos sexuales antes de llegar al coito, si es que no se separan antes de la unión genital"

Foto : juntos

domingo, 12 de septiembre de 2010

Y la seducción ...¿ la utilizas?






A menudo las parejas que llevan unidas mucho tiempo viven en letargo y si buscan la variación, pueden aparecer caricias distintas, en lugares no habituales, con otras posturas ... que harán los encuentros más excitantes.

Esto desarrollará conscientemente la capacidad para descubrir otras formas de disfrutar de la relación sexual realizando el acto sexual en lugares poco frecuentes más incómodos o no. Puede ser dentro de casa o fuera, o vivir sensaciones nuevas viendo una película erótica, libros eróticos ... y poder compartir las fantasías, sería una forma de incrementar el goce sexual ... "que nunca quiero realizar pero sí me gusta imaginar"

No olvidar la conquista y la seducción del otro y considerarlas como una necesidad desde lo afectivo y lo sexual. Utilizar a veces, otras formas de vestir más seductoras, otro perfume o ir a bailar juntos son formas de seducirle y de despertar la erótica y la sensualidad. Deben mantener viva esa actitud que tenían en los primeros encuentros en la que predominaba el deseo de agradar y de seducir al otro. Es una forma de decirle que sigue siendo muy importante para ti.

Otra forma de seducir es la seducción afectiva, y mostrar las emociones íntimas que le conquistarán desde los sentimientos, como mirarle con detenimiento a los ojos, peinarle si eso le gusta, tocarle el pelo o coger su mano, son maneras de seducir desde la afectividad. Estos gestos son una forma de mantener activo el clima emocional adecuado.

En terapia aprenderán a mantener un grado de intimidad y de comunicación dentro de la relación de pareja para que haya una base, que es necesaria para expresar lo que desean o no desean que ocurra en sus encuentros sexuales. Si esto se consigue la pareja puede enriquecer de una forma natural y particular su relación sexual de esa manera que sólo ellos pueden hacerlo.

Foto : disfrutando

viernes, 10 de septiembre de 2010

La comunicación sexual






Para que funcione bien la sexualidad lo primero es tener una relación sexual más satisfactoria, y poder acceder a ella sin plantearse metas a alcanzar. Es decir uniciar la relación sexual para disfrutar de las caricias, la excitación o momentos más relajados, llegar al orgasmo, o simplemente jugar.

Sin una meta previa que oblige a alcanzar un objetivo concreto que puede suponer una preocupación y una actitud de observación de uno mismo, que impide entregarse y abandonarse a las sensaciones. Porque a menudo las parejas siguen una secuencia rígida en sus encuentros con las mismas caricias, besos y con un recorrido parecido, llegan a la penetración y puede que los dos alcancen el orgasmo. Esta secuencia puede satisfacer al principio pero con el tiempo tiende a ser rutinaria porque no hay variación, ni se deja espacio a la improvisación, ni a la fantasía.

Es más recomendable empezar por cualquier parte como besar en los genitales, y si la mujer está dispuesta, la penetración, y después ... besos y caricias o al revés. Que no haya un camino a seguir, se puede empezar por otra parte del cuerpo y continuar haciendo un recorrido diferente. La pareja suele relacionar el coito con el final de la relación sexual, otras que viven la penetración como algo gratificante interrumpen el coito después de un rato y continúan con las caricias, y dejan pasar un tiempo para reiniciar la penetración. Así amplian ese recorrido que conocen sin que haya una meta previa.

El sexólogo enseñará a tener una sexualidad más satisfactoria se centrará en deshacer los bloqueos, desarrollar la espontaneidad, y las demostraciones de afecto para enriquecer la intimidad. Aprender a comunicarse abiertamente, saber mostrarse vulnerable, tocarse, expresar sentimientos con caricias y disfrutarlas, compartir el contacto con el cuerpo y el afectivo, incluso durante el coito.

Foto : sexo-200709

miércoles, 19 de mayo de 2010

Cuándo acudir a hacer terapia

















Cuando hay malestar, sufrimiento, se producen desencuentros y hay problemas sexuales. Cuando se tiene la necesidad de un afecto que no llega, y para compensar hay regalos. Cuando hay una gran insatisfacción y no hay entendimiento en la pareja. Cuando se detectan problemas de comunicación.

Los dos pueden tomar la decisión aunque muchas veces es el hombre quién la busca, se ocupa de pedir hora y se interesa por la situación. Una vez iniciada el contaco con el sexólogo la mujer suele ser una buena colaboradora y se compromente al cambio. Está dispuesta a escuchar al terapéuta y a tomar decisiones para dar la vuelta a la relación.

El hombre actual que es más femenino y le cuesta menos expresar los sentimientos, puede hablar también de sus emociones, reconocer sus errores, y si se crea un ambiente de confianza la relación se enriquece y se abre a nuevas expectativas. Los más reticentes se abren cuando se dan cuenta de que se pueden comunicar mejor, que no es como ellos pensaban o como vieron en su casa. La sociedad se está adaptando a nuevos modelos y está aprendiendo que los hombres pueden llorar, reir, cansarse, ocuparse del bebé ...

En terapia sexual hay un índice elevado de éxito. El tratamiento es muy gratificante sea individual o en pareja. Se soluciona sin sufrimiento y abre nuevas perspectivas, más atractivas en las relaciones íntimas. La motivación y los avances son verdaderos motores que permiten resolver los problemas y dar solución en general, en un plazo corto. Deja entrever nuevos senderos por donde puede transitar la vida íntima y excitante de la pareja.

Últimamente ha aumentado el número de parejas que piden ayuda profesional, porque acudir a terapia no es denigrante sino que dignifica reconocer que no podemos resolver algo que es humano y es el primer paso para encontrar la solución. Hacer terapia sexual cuanto antes, no esperar a tocar fondo, porque se puede reconstruir la relación llegar a pactos juntos o por separado, y no acabar por destruirla.

Foto : una pareja

martes, 16 de febrero de 2010

"Para toda la vida"

Hasta que la muerte nos separe ... oímos todos durante la ceremonia de nuestra boda ... y nos lo creemos ... y eso nos parece eterno.

Decía un chico de veintitantos años "la eternidad qué pesado!" Pues es lo que nos debemos plantear si queremos que nuestra relación dure casi tanto como nosotros. Una de las palabras clave es adaptación, y cada pareja observará cómo se ha ido adaptando con el paso del tiempo. No todas las relaciones se viven con pasión al principio, pero sí existe el componente de la novedad. Eso sí haya pasión o no, para que la relación perdure hay que prestar atención a la convivencia y a las relaciones sexuales.

Pasan los años, y más rápidamente de lo que queremos y, qué hacemos con nuestra sexualidad? ¿Nos queremos o sólo queda un leve rescoldo de aquellas brasas que nos encendían? ¿Disfrutamos del sexo desde el principio de nuestra relación o nunca anduvo muy bien? Sabemos que cuando la sexualidad no se comparte aparecen las diferencias, los piques, nos molestamos a la menor cosa.

Si en la sexualidad ha habido un buen acoplamiento desde el principio, puede ser que haya ido adaptándose a las nuevas necesidades y a la nueva edad de los cónyuges, y el hombre como la mujer evolucionan y cada uno tiene su ritmo. A veces la rutina aparece cuando la relación no ha crecido, no se ha modificado con los años.

Por eso es importante aceptar que con el paso de los años los dos no tienen la misma energía. Uno de los miembros de la pareja sigue teniendo una fuerte sexualidad, pero no el otro. En ocasiones piensan que ya no se desean, que ya no hay amor entre ellos. Y es que, la forma en la que se vivió la sexualidad durante toda la vida será como la van a vivir en las etapas más difíciles.

La sexualidad no acaba y si no fué una sexualidad rica, más tarde tendrán muchas carencias en sus relaciones. Será más fácil que aparezcan disfunciones en la erección o que ella finalice sus relaciones sexuales con la menopausia. Los que relegaron la sexualidad para ejercer de padres quizá tengan que recuperar el tiempo cuando los hijos crezcan.

También hay mujeres que su meta es la fecundación y cuando ya tienen el número de hijos previsto, seguir con las relaciones sexuales no tiene sentido, y ya no están disponibles para compartir la sexualidad con la pareja. Si no es así, con el paso del tiempo la mujer se deshinibe, y si el hombre no se ha cuidado no tendrá la vitalidad que tenía ...

Se vive otro erotismo que no depende tanto del cuerpo, hay que acabar con la idea de que la sexualidad se termina y si se vivió una sexualidad plena y activa tendrán un buen futuro juntos. Si no se vivió así, si no hubo diálogo, si la mujer centró su sexualidad en el ejercicio de la maternidad, puede que esté muy alejada de sus sensaciones corporales, no sienta el placer o sienta vergüenza de hablar de "esas cosas" que no se hablaron durante tanto tiempo.

Las claves para que una pareja dure toda la vida serán, saber conversar, respetarse, hablar de sus gustos, y que sus fantasías podrán vivirlas con su pareja, desarrollar la intimidad y estar abierto a probar cosas nuevas. El diálogo se muestra como un medio destacado para manifestar lo que nos gusta o no, y contruir la sexualidad dentro de uno mismo, es decir atender a las necesidades propias con independencia de la pareja, y con la pareja.

Las parejas estáticas en las que "nunca pasa nada" son las que tienen más problemas, y cuando llega la maternidad la vida pone a prueba a la pareja porque a veces la relación se quiebra y el bache suele aparecer después. Esta es una época muy delicada para la pareja y si los seis primeros meses el hombre tiene que acompañarla ... bien, pero luego tiene que sacar a esa mujer de esa madre. Pedirla que vuelva a ser mujer. Su mujer!

Y si no se logra reanimar la convivencia es necesario acudir a un sexólogo para acoplar a la pareja en ese nuevo periodo de la convivencia.

Foto : pr4-es2f71