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sábado, 28 de abril de 2012

Los temores que inhiben el orgasmo











En algunas mujeres tratar la inhibición del orgasmo se hace difícil porque los temores no sólo son conscientes … Inconscientemente temen morir si tienen un orgasmo, o relacionan el orgasmo con la pérdida de control, otras tienen miedo a que una vez alcanzado el primer orgasmo el sexo pueda convertirse en una preocupación constante y puedan llegar a ser promiscuas …

Y el pensamiento de la mayoría a nivel consciente o inconsciente es que llegar al climax va a suponer un cambio dramático en su vida. Claro estos temores impiden realmente llegar al orgasmo, aunque la mayoría no son conscientes de ello. En terapia el sexólogo impulsa a la mujer para que poco a poco tome conciencia claramente de esa barrera, que se dé cuenta de que esos temores son irracionales y le ayude a comprenderlos …

Para que entienda que esos desastres que anticipa, relacionados con el orgasmo, sean conscientes o inconscientes, no se van a producir en realidad. Porque el orgasmo es un reflejo, no tiene ninguna de esas cualidades simbólicas que le atribuyen las mujeres inhibidas, y al mismo tiempo trabajamos este simbolismo con terapia psicosexual.

Normalmente cuando la mujer ya ha alcanzado su primer orgasmo, la mayoría necesita que la estimulación sea más corta para alcanzarlo. Cuando la respuesta al tratamiento es satisfactoria poco a poco la mujer es capaz de ir pasando de su inhibición orgásmica a conseguir el orgasmo con su compañero …

La terapia psicosexual de la inhibición del orgasmo resuelve conflictos específicos que inhiben a la mujer en situaciones fuera del orgasmo … La experiencia como profesionales nos demuestra que si el terapéuta sexual enseña a la mujer a relajarse y a utilizar técnicas para alcanzar el orgasmo, muchas de estas mujeres anogásmicas son capaces de lograrlo, y llegan a establecer una buena relación sexual con sus parejas. También hay otras que encuentran dificultades de pasar de tener el orgasmo ellas solas a tenerlo en presencia de su compañero. Entonces el sexólogo enseñará a la paciente a adaptarse a la nueva situación.

Foto :  rincones del mundo ...

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Por qué existen los amantes?
















Sabes ... que existen estereotipos que ven a la pareja como una unión que implica renuncia de la propia libertad, en la que no existe la sinceridad y los intercambios entre ambos son rígidos.

Es curioso observar que una unión que -pienso- crearon para el amor, para compartir y respetarse, se puede convertir en una encerrona, en la que ellos - quizá no saben por qué- tienen la impresión de estar en un laberinto sin salida. Sí fueron ellos los que entraron pero ahora no saben cómo salir. Esto, claro está, no se da en todas las parejas, pero cuando tienen este tipo de vivencia, se puede resolver el problema utilizando la comunicación.

Tienen que hablar de todo lo que les asfixia, de la necesidad de cambio, de que hay que innovar o renovarse ... Sin emgargo lo que ocurre, es que ellos buscan otros mecanismos ajenos a la pareja, para intentar salir de esa situación cerrada, para aliviar la asfixia, aunque manteniendo a la pareja. Es aquí cuando pueden surgir los amantes. Aquí tienen una razón, porque en la unión de la pareja existe un vínculo de dependencia y no hay libertad, así el amante se convierte en un medio para lograrlo.

No sabemos si el amante va ha resolver la asfixia o no ... Lo que digo es que puede ser un motivo para buscar amantes. Aunque los amantes, suele pasar que se conviertan en una asfixia añadida, lo que indica que el problema real no está en la falta de libertad o en el aburrimiento de la pareja.

Sabemos que a veces el amante es un recurso, una vía de escape de esa asfixia que vive la pareja y que no la aborda y no se comunican. Creo que hay veces que ni son conscientes de ella, sino que lo que manda es la inercia en estas situaciones.

Y si entran en una dinámica de falta de comunicación y se resignan con lo que viven con la pareja, no es raro que busquen mecanismos de compensación para aliviar las tensiones internas. Lo más interesante de estos mecanismos es el deseo de mantener a la pareja y aliviarse a través de los amantes. El amante cumple una función paliativa, como un medicamento para el dolor de cabeza, que alivia pero no resuelve el problema, eso sí desaparece el síntoma -el dolor- en ese momento.

Y aquí llegamos al autoengaño, el problema no se resuelve pero en nuestra mente inconsciente podemos creer que si se elimina la asfixia el problema está resuelto y no es así. Y hay casos en los que el aburrimiento y la pérdida libertad dentro de la pareja hacen surgir la promiscuidad. Se mantienen relaciones con varias personas y hay cambio de amante, lo que indica un problema emocional que inhibe la sexualidad y el funcionamiento sexual en la pareja.

Ahora si se es consciente de la promiscuidad y se elige sin dependencias, entonces no hay riesgo, es una elección como otras.También se recurre a los amantes cuando hay insatisfacción sexual, cuando falta complicidad, cuando hay deseos
inconscientes de acabar con la pareja, de separase.

En la terapia con el sexólogo se harán conscientes de que muchas veces no estamos unidos a los amantes, sino que son instrumentos que utilizamos para llevar a cabo nuestros deseos no aceptados de separarnos y acabar la relación. Además sabrán que lo recomendable es aprender a no involucrar a otras personas, a no usarlas, ni manipular a la pareja. Esto que no es frecuente se puede aprender a verlo.

Foto : escena de casa

martes, 15 de noviembre de 2011

Cuando el deseo se acaba ... ¿Se acaba la pareja?







¿Te haces esta pregunta a menudo? Pues ... podría ser. Y para analizar esta situación lo mejor será desvincular el sexo de la pareja ¿no?

Hay veces que cuando se acaba el deseo sexual muchos sienten que se acaba la pareja. Otras personas cuando se acaba el deseo sexual sienten que empieza la pareja.

Aunque hay personas que si se apaga el deseo siguen manteniendo la pareja ... También hay personas que nunca tuvieron sexo y siempre tuvieron pareja ... Y las hay que siguen con sus relaciones sexuales después de dejar de ser pareja ... Y existen otras alternativas de las que no os he hablado ...

Y a nosotras es probable que nos cueste separar el deseo sexual de los otros deseos y claro, según el estereotipo sexista, para un hombre es más explícita esta separación. Y lo que me interesa destacar es si el deseo sexual tiene un fin ... porque tuvo un principio, y si este fin implica desdibujar o no en la mente el vínculo de pareja ... lo que les mantenía unidos.

En mi experiencia clínica desde la psicoterapia sexual he observado que existe generalmente un fin del deseo sexual y que las reacciones ante esta situación son muy variadas ... Sabemos que hay personas que dicen que el fin del deseo sexual existe y que es muy difícil mantener la chispa del deseo sexual muchos años ... Y muchas personas mantienen la relación a lo largo de los años no por el sexo sino que influyen otros factores como la admiración, el cariño, el amor, la costumbre ... ¿Creéis que para perdurar se necesita amor?

También hay personas que no lo reconocen, pero sienten que los deseos en general hacia su pareja se acabaron hace tiempo, y no sólo el sexual, pero mantienen a su pareja por necesidad económica, por miedo al cambio o por los hijos ... eso dicen. O por el qué dirán, la presión social, el miedo a la soledad o por la inseguridad psicológica ¿quizá?

Y también hay personas que aunque sigan teniendo un fuerte deseo sexual por sus parejas no desean continuar su relación con esa persona porque llevan mucho tiempo con ella y quieren experimentar otras relaciones o no les compensa la pareja por otros motivos ... Y como hay variedad hay personas cuyo deseo sexual por alguien se apaga porque han conocido a otra persona a la que desean más.

Y las hay, que después de un tiempo, sintieron que su deseo sexual era el reflejo de otros deseos hacia su pareja como la inteligencia, el empuje, la audacia o el afán de superación, y una vez acabadas esas categorías han dejado de percibirlas en su pareja y aquí se acabó el deseo. Y es que en este caso el deseo sexual es el espejo de las expectativas de la pareja. Y finalizadas estas expectativas ponen fin a la relación.

¿Por qué ....? ¿Crees que tiene edad el deseo sexual? Y ... ¿cuánto tiempo te ha durado ... una hora, un día, un mes ... un año o quizá un lustro? ¿Una década o una vida? ¿En tu caso de qué depende? Si quieres poner fin a esta situación acude a un sexólogo. Seguro que es una decisión adecuada.

Foto : Juana de Arco

lunes, 15 de agosto de 2011

Es un error ... llegar virgen al matrimonio?





Podría serlo porque la sexualidad es una parte fundamental en el conocimiento de la pareja. También puede ser una razón para que las parejas estén unidas y puede ser un motivo esencial de muchas separaciones o rupturas de las parejas porque el sexo es una actividad importante dentro de la pareja ... Y si no lo tenéis hay una parte desconocida de la pareja.

Porque después de casarse muchas parejas, hasta entonces sin sexo, pueden descubrir que él es eyaculador precoz o que no es afectivo o quizá a ella no le apetece el sexo ... a menudo o es que uno de los dos es homosexual ... Otros deciden llegar sin sexo al matrimonio, por ideas religiosas o porque como no tienen novio, ni pareja ... Pero el que así piensa pone como condición indispensable tener pareja o novio. No lo critico sólo describo esta creencia "que el sexo en pareja puede ser una alternativa, y no la única para tener relaciones"

Sabes ... la pareja es importante en esta cultura y parece que fundamental, pienso yo, por eso muchas, muchísimas, miles de personas nos dicen que buscan pareja y no la encuentran o la nueva pareja no les dura y si la mantienen no están contentos con ella. Y sufrimos si no la tenemos o si la tenemos y todo lo que se relaciona con la sexualidad nos causa estragos como infidelidad, celos, envidia, cuernos ...

Y es que nos dejamos llevar por la inercia, no elegimos, aceptamos lo que la sociedad espera de nosotros. Porque estar en pareja no es una condición para mantener relaciones sexuales, es una razón. Por eso os pregunto ¿estáis en pareja por convencimiento o es que queréis el sexo en pareja o es que vivís en pareja y os encontráis bien? Y hay personas que viven en pareja para estar seguros de tener una vida sexual y ... no siempre da el resultado esperado. Esta es mi orientación para todos vosotros.

Foto : indecisión

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los abusos sexuales







Los actos sexuales con menores de edad o con personas que no comprenden o no tienen la capacidad de consentir son agresiones y se les llama abusos sexuales. Los que llevan a cabo estas prácticas lo hacen desde una posición de poder, es decir tienen autoridad sobre el niño y utilizan engaños, amenazas o chantajes.

El abuso consiste en tocar áreas genitales o violaciones ... y hasta principios de los años 70 del pasado siglo no se reconocen como un problema social al que hay que pre
star atención. Estos contactos suelen venir de familiares, amigos de la familia o desconocidos y consisten en tocar zonas genitales o intentar la penetración. Los niños tienen miedo a contar lo sucedido sobre todo si el que abusa es una persona próxima a él. El niño se convierte en un objeto usado por su agresor.

Hoy día existen muchos casos de abusos sexuales a menores que no se han denunciado, y la mayoría conoce a esos niños. Sólo en el 15% de los abusos el agresor es un desconocido para la víctima, el resto de los abusos se cometen en el hogar de la víctima por personas de la familia. La edad del agresor oscila desde los adolescentes a los ancianos, aunque la mayoría son hombres adultos de mediana edad.

Lo que es curioso es que se suele producir una inversión y los mayores de 50 años prefieren niños menores de 10 años, sin embargo los más jóvenes eligen entre los 12 y los 15 años. A menudo emplean la persuasión, la presión o el engaño para someter a sus víctimas basándose en su posición de poder como adulto, padre o profesor. Algunos sólo se relacionan con niños porque las relaciones con adultos son insatisfactorias y las rechazan, aunque externamente adoptan comportamientos perfectamente adaptados. Son los pedófilos.

Otros mantienen una actividad sexual con adultos y sólo en algunas ocasiones abusan sexualmente de los niños. A menudo hablan de su predilección por los niños. Actúan en sus relaciones sexuales con los niños como si fueran mayores. La baja autoestima en lo sexual, el alcohol, las drogas, las desavenencias maritales, la vida desordenada y el hacinamiento favorecen estos abusos.

Cuando no se puede olvidar y la víctima llega a adulto el abuso en la infancia se manifiesta como un inhibidor de la conducta sexual, más que nada cuando el abuso se ha repetido y sienten rabia, asco y mucha hostilidad. Si el agresor es un miembro de la familia las dificultades para tener una vida sexual algo satisfactoria, crecen y se hacen visibles. Aparecen la culpa, la indignación y la confusión reflejadas en esa vida que sigue presente y causando tanto sufrimiento como el primer día.

Si sospechamos que los niños están siendo abusados, maltratados, porque notamos cambios de humor, tienen un comportamiento extraño, no respoden con alegría a nuestras caricias o desvían la cara ante un beso ... Si notamos que la proximidad física les incomoda, están rebeldes y huidizos ... Lo primero hablar con ellos e intentar comprender cuál es la causa del abuso y si el niño o la niña continúa con su silencio, lo mejor es acudir a un especialista, a un sexólogo y que el niño empiece una terapia que le ayudará a explorar las causas de ese malestar, a conocer si existen abusos sexuales y podrá orientar a su familia si éstos se han producido. Intentar no alarmar al niño y hacerle comprender la desconfianza que siente para que sea capaz de mostrar confianza y afecto hacia sus semejantes.

Foto : una niña

lunes, 7 de junio de 2010

La apatía sexual















Para que haya una pérdida de deseo no es necesario que tengas una disfunción sexual, y a lo largo de una relación duradera se pueden presentar distintas etapas en el deseo sexual. Puedes vivir tus relaciones sintiendo que no hay pasión, o pasar épocas de aburrimiento, y lo que ocurre es que el deseo sexual es escaso.

La excusa más frecuente en el hombre es el dolor de cabeza, cosa que antes se atribuía únicamente a las mujeres. Ahora el varón puede sufrirlo, perder su libido y mostrarse indiferente ante su compañera. El estrés y la rutina aparecen como las principales causas, además de la pérdida del trabajo o problemas de salud, si los hubiera.

Por eso es conveniente que lo hables con tu pareja para que esté al tanto de lo que ocurre y te ayude. En este punto sería recomendable buscar cosas nuevas, lugares nuevos, nuevas aventuras, ropa nueva, y como se trata de estimular la relación todo lo novedoso será estimulante, como una cena sorpresa o un pequeño viaje a un lugar de encanto. Lo necesario para que el deseo crezca y la pareja con él. Y con el deseo volverá la excitación y el placer sexual.

No existe una definición clara de la apatía sexual, la podríamos definir como la falta de deseo sexual, también de excitación, de placer y de orgasmo. No hay sensaciones eróticas, se percibe lo sexual como algo negativo y despreciable, y hasta se vive como un castigo. Cuando se siente esta insatisfacción, se vive con depresión y se hace todo lo posible por evitar las relaciones sexuales.

Esta es una disfunción que afecta a un gran número de mujeres y de hombres. Nosotras experimentamos cambios hormonales y durante la ovulación crece el deseo, y para muchas, los días de la mentruación son especialmente sensibles y tienen ganas de mantener relaciones, sin embargo otras mujeres no quieren ni que las toquen. Este absoluto desinterés por las relaciones también afecta a los hombres, hoy día tanto como a las mujeres.

Las reacciones ante el deseo sexual inhibido son muy diferentes, como en los hombres, porque ellas están condicionadas socialmente para quitarle importancia a la sexualidad, y en muchas relaciones la mujer se deja ... para que el marido "termine cuanto antes. Ella piensa ... ya he cumplido con mi obligación, aunque no haya deseado, ni sentido el sexo, ni haya llegado al orgasmo ... De esta situación nace la agresividad de ella hacia su marido, y con el tiempo podría dar lugar a depresiones o a una gran pérdida de la auto-estima.

En terapia el sexólogo trabajará para identificar la procedencia de la apatía sexual, por qué se ha producido, o qué circunstancias han llevado a perder poco a poco el deseo sexual. También es importante que hagas balance de tu vida sexual y tomes nota de lo que el sexo significa en tu vida actual. Descubrir qué es lo que te impide desarrollar tu vida sexual, dando paso a tus fantasías eróticas. El objetivo es que tomes contacto con tus emociones negativas como son la ansiedad, el miedo, la vergüenza ... que inhiben tu deseo sexual.

Foto : disgusto

lunes, 11 de enero de 2010

La inapetencia sexual en el hombre



La generación que tiene ahora 30 años más o menos vive una sobrecarga añadida, es la transición entre un modelo tradicional y otro vanguardista.

Y los grandes cambios culturales de las últimas décadas que tienen que ver con la sexualidad y los roles, los viven con confusión y con inseguridad. Además la incorporación de la mujer al trabajo y la de añadir un sueldo a la economía familiar ha modificado los roles de género. Ahora no saben cómo comportarse como una pareja normal.

Por otra parte alrededor de los 30 años la pareja se encuentra en una etapa en la que está sometida a importantes presiones como la estabilización del trabajo, de la economía, adquisición de préstamos, adaptarse a la nueva convivencia, a repartir tareas e incluso hijos pequeños.

En el ámbito sexual las mujeres buscan la novedad y el placer, y exigen más del varón, que confuso ante expectativas erróneas teme no estar a la altura. Y es que el hombre que no da la talla puede sentir vergüenza o estar deprimido, y dice no me apetece ... porque estoy cansado, en lugar de decir me da miedo o me da rabia que ...

Los nuevos compañeros actualmente son más sensibles, a veces pueden compartir sus sentimientos con facilidad, y una de las causas podría ser la responsabilidad que se le da al padre en la crianza de los hijos. Eso sí los problemas emocionales del hombre repercuten en su compañera, ella podría perder el deseo y él mantenerlo porque el varón consigue separar el sexo de los problemas de la relación de la pareja.

En la disminución de la libido o deseo sexual intervienen factores psico-sexuales, emocionales y físicos que habrá que tener en cuenta. Hace años la falta de deseo sexual era un problema femenino y la mujer era la que solicitaba las citas al terapéuta. Ahora esta disfunción se asocia a los dos sexos.

La inapetencia sexual hoy día la sufren 3 de cada 10 hombres muchos de los cuales acuden a terapia porque aunque el deseo sexual esté inhibido no está destruido, ni supone el fin del amor, pero avisa de que algo no va bien, porque el deseo sexual es de orden psicológico y depende de las vivencias sexuales que hayan tenido con la pareja.

Además los hombres jóvenes están convencidos de que la sociedad les debe hacer felices. Han desarrollado muchas expectativas en su relación de pareja y suponen que el otro les debe hacer feliz. No quieren posponer su satisfacción ni esforzarse, ni sacrificarse para solucionar los problemas. No tienen tolerancia a la frustración, y no quieren sufrir, prefieren cambiar de pareja y empezar una nueva relación.

El sexólogo trabajará para mejorar la comunicación, la confianza y compartir sentimientos. Se dará importancia al compromiso y a lo que cada uno está dispuesto a dar para complacer a su pareja, y aunque la eficacia de los tratamientos no es fácil de medir, 7 de cada 10 pacientes nos hablan de la mejoría que experimentan con la Terapia Sexual, en su relación de pareja.

Foto : DESENCUENTRO CON LA PAREJA

sábado, 14 de noviembre de 2009

Ruptura sentimental. Cómo salir y no morir en el intento.



Cuando una relación amorosa acaba es que ha finalizado, y a ellos les afecta psicológica y emocionalmente.
Experimentan una pérdida, se sienten solos, los hijos sufren y se abre una incógnita.¿Aparecerá pronto un nuevo amor?

 Aunque depende de cada caso, las rupturas son traumáticas. Y no importa el sexo, algunos dicen ... ¡A mira, pues no parecía tan apenado! Y otra : ¡Vaya peso que se ha quitado de encima! ... De todas formas cuando se trata de sentimientos es difícil mantener un control y si la pareja está rota y se han utilizado estrategias para mantenerse unidos ... es que la salud matrimonial se resiente.

Si se manifiesta el resentimiento después de haber vivido discusiones, maltrato, infidelidades, engaños, puede impedir que la pareja se reconcilie aunque queden restos de cariño y del amor que se tenían. Quizá hace ya tiempo que funcionaban mal y ha habido intentos de enderezarla. Los dos son responsables y aparecerán como la víctima y el verdugo. Roles que podrían intercambiarse.

Si una persona va de víctima en la separación es que está segura de que no es culpable. Entonces no hará nada para resolver el problema y dejará el cambio en manos del otro. Veremos cómo lo hace! No es más que una forma de eludir un problema que es de dos, es decir de la pareja. Lo difícil es aceptar la situación, prepararse para salir de ella y para acceder a otra etapa en la vida.

Paul W. Eastwick dirigió un estudio en las universidades de Northwestern en Virginia y Carnegie Mellon en Pittsburg en el que se pudo comprobar, que  el final del amor suele ser doloroso, aunque a veces es menos devastador emocionalmente de lo que se cree, y la angustia que se genera puede no ser tan perjudicial como se pronostica.

Eso sí para superar el dolor, el vacío, hay que elaborar el duelo, lo que no debe ser un obstáculo para salir adelante. Tendrá que mostrarse la ira, el enfado, la frustración, la falta de auto-estima, que se vivirán con intensidad. Intentar rodearse de personas que ayuden y no anulen los sentimientos.

Más tarde podrá empezar otra relación, si se desea, después de haber superado la pérdida y el reencuentro con uno mismo. Este es el momento de empezar a hacer terapia y hablar. ¡Es muy importante hablar! Y que hables de todas esas emociones contenidas que se han convertido en una carga y sólo el hecho de hablarlas con un terapéuta será una gran ayuda.

En terapia, lo primero será tomar conciencia de la pérdida, sin que impida la realización normal de las actividades diarias, porque la vida debe continuar. Tendrás que aprender a estar relajado, a mantenerte ocupado, y a ocuparte de tus hijos. Es un túnel que también tiene salida y si se elabora bien la pérdida se podrá salir de él y ver la luz. Puede durar seis meses o un año, por término medio, mientras el organismo viva este proceso de recuperación y sane física y emocionalmente.

Lo mejor es que cuando pasado ese tiempo lo hayas logrado superar te sentirás mejor con la vida y comprenderás que las pérdidas duelen pero no anulan la vida.

Foto : ÁGUILA

viernes, 18 de septiembre de 2009

Amar ... ¡Qué pereza!




Cuándo la pereza se instala en la pareja se apaga el deseo sexual, no es que no puedan disfrutar del sexo, es un orgullo rebelde que no es voluntario y que les bloquea el contacto íntimo. Puede ocurrir que haya etapas de una cierta inapetencia, que no supone un problema. Antes las mujeres sufrían de anorexia sexual, no estaban preparadas, y las relaciones con el compañero eran obligadas.

Ahora esta inapetencia se ha extendido al sexo masculino, y son ellos los que acuden a la consulta presionados por la mujer, y cuando uno de los dos demanda continuamente sexo, y esa necesidad no es compartida, se vive con ansiedad, a no ser que ese estado de "quietud sexual" afecte a los dos. Aunque quizá la pareja no es consciente de su preocupación hasta que ha pasado cierto tiempo y se acaban dando cuenta de que practican poco y se están dejando llevar por esa inercia que puede acabar por debilitar el amor.

Esta situación la empieza uno de los dos, que se acomoda en la desidia sexual opuesta a las ganas del otro que cada vez le apetece más, y parece que el rechazo de la pareja fuese un potente estimulante. Se podría convertir en una obsesión, y si esta situación se prolonga en el tiempo hará estragos y es que la crisis está cerca. La salud psico-sexual se resiente.

Perder el interés por el sexo no ocurre de pronto, sólo que el contacto se va debilitando y cada vez son menos las caricias, los besos, los abrazos porque ya no son tan excitantes. Se entra en un periodo de ausencia, de carencia, y se viven con un ritmo diferente los encuentros sexuales. Se entra en un periodo de sosiego sexual no por que sean mayores y esto puede ocurrir a cualquier edad y es como el otoño, que ni frío ni calor ... Aunque a veces es tan drástico que no es sólo inapetencia, sino temor, y se puede llegar a sentir aversión, no al sexo sino a la pareja.

Se teme que lo pida, o no lo pida, por falta de atractivo pueda interesarse por otra ?? Las mujeres que no han logrado conocer las relaciones sexuales más satisfactorias podrían experimentar etapas perezosas ... Son mujeres sin afición al sexo, más frías, asexuadas, que se llenan de excusas para no hacer frente a las demandas del hombre, aunque a él nada o muy poco le afecte a su auto-estima. Eso sí se complica cuando el inapetente es el hombre, y ella es incapaz de confesar que él ya no la busca.

¿Qué pasa, se pregunta ella, es que tiene otra o es que es homosexual? Quizá me odia y me está castigando ... La terapia se propone que la pareja vuelva a establecer el diálogo y recupere sus intereses, su afectividad ... Que empiecen compartiendo el masaje sensorial, primero uno, luego el otro ... Y que se lo apliquen en forma de largas y suaves caricias, con un aceite aromático ... Y por último que estén convencidos de que su problema tiene solución.

Foto : imagen foto jpj. OTOÑO CON DOS FAROLAS.

domingo, 13 de septiembre de 2009

La simulación del orgasmo



El compañero está implicado, cuando la mujer padece anorgasmia selectiva, es decir que le ocurre con esa pareja pero no con otra, y sucede más a menudo de lo que se piensa.

A muchos hombres les resulta difícil descubrir que su compañera simula el orgasmo, y algunos se enteran al cabo de mucho tiempo. Este actitud de la mujer ante el orgasmo es desastrosa para su libido, y acaba por inhibir el deseo sexual.

Si el hombre percibe que su compañera no llega al orgasmo, puede sentir compasión, aunque a menudo se pregunta por su imagen de hombre, y cómo no puede dominar a su compañera provocándole el placer.

Y hay hombres que no dudan en plantear un ultimatum, pueden amenazarla con cortar la relación, pero les importa menos la relación amorosa que el orgasmo de la mujer. ¿Por qué las mujeres fingen el orgasmo? Quizá porque piensan que no están a la altura, por evitar el enfado o para que él se sienta bien con su auto-estima o para acabar antes ...

Y lo más grave en la simulación, es cuando la mujer se acoscumbra a fingir por sistema, y el fingimiento se cronifica, entonces aparece el sentimiento de tarea que termina con la inhibición del deseo sexual. También se da un exceso de presión por parte del varón que crea inseguridad, e impide que la mujer se abandone a las sensaciones orgásmicas.

¿Qué significado tiene para él el orgasmo de su mujer? ¿Con eso mide su virilidad ... su poder para conquistarla ... o el amor de ella? ¿Se siente frustrado?

Si la pareja llega a terapia antes de que se haya alterado la comunicación, habrá que reafirmar la virilidad del varón, haciéndole entender que la mujer debe ser responsable de su orgasmo. Muchas veces se descubre que el conflicto del orgasmo está tapando una falta de entendimiento conyugal o un conflicto intrapsíquico que vive la pareja.

Y ... ¿Qué le pasa a esa mujer que finge que está gozando? ¿Lo hace para reafirmar la virilidad de su compañero o se protege de su resentimiento? Quizá quiere encubrir un conflicto más profundo de comunicación, o es una manera de dominar la relación.

En terapia, hay que restablecer "la salud" psico-sexual y convencer a la mujer para que deje de simular el orgasmo, que impide que la pareja analice su situación, que aumenta el resentimiento de la mujer (que calla su frustración), y que complica la solución del problema.

En fin, hay que convencer a la pareja para que entienda que la sexualidad es un lenguaje privilegiado del amor, del deseo, de la ternura, y el orgasmo no representa, ni mucho menos, toda la sexualidad ni toda la relación de la pareja.

Foto : EL ORGASMO SIMULADO

miércoles, 5 de agosto de 2009

Hablar de sexo con la pareja






Pero
hasta dónde llegas ??
¿Puedes hablar claro?
Para la mayoría de las personas es entrar en terreno resbaladizo ...

La escritora Sylvia de Bejar(2006) comentaba las palabras de un hombre que se acercaba a un grupo de amigos y les decía, "les invitamos a cenar, les alegramos el oído, les tocamos el clítorís, y aún se quejan" Y añadía, "en general no hay quien os entienda, pero es que en la cama ... ¿Se puede saber qué más quereis?"

Y es que muchos hombres y mujeres no se plantean cómo viven su sexualidad, ni qué esperan de ella ... de este modelo de sexualidad tan obsoleto que todavía se vive, porque el sexo no acaba en la cama, dura un rato ... termina y punto.

¿Te has quedado satisfech@ o no? Tienes que hablarlo. Lo necesitas. No seas conformista, dale importancia porque el sexo es importante para nuestra calidad de vida y si se trata de la vida en pareja es básico para su equilibrio.
No es sólo practicar el sexo sino disfrutar de él, aunque para la mayoría de las parejas es difícil hablar de sexo en situaciones límite y sobre todo cuándo a uno de ellos no te satisface.

Hay parejas que llevan tiempo juntas pero no se atreven a abordar el tema, y el Dr. Kevin Leman autor del libro, Música entre las sábanas dice que "hablar de sexo no sólo es bromear sobre el acto sexual, sino conversar seriamente del tema, de esta manera podrán explicar lo que les gusta hacer realmente y que les hagan".

Hablale de lo que te gusta y busca un momento de armonía para hacerlo, porque si la sexualidad se vive bien en la pareja no es necesario insistir en hablarlo. Si es insatisfactoria hay que enfrentar el tema hablando no sólo de sexo, empezar por los sentimientos y las preocupaciones para que la pareja responda de la misma manera.

Y hay parejas que optan por consultar con un terapéuta porque hablar del tema les resulta difícil, y el sexólogo puede ayudarles a encontrar las causas por las que hablar de sexo les resulta incómodo y orientarles hacia la solución del problema.

Foto : digo_adios2de POESÍA.ES

viernes, 26 de junio de 2009

Aversión al sexo











Si la estás viviendo notas un desagrado por todo lo que sean contactos sexuales porque las relaciones de pareja las vives con malestar. A veces hay deseo pero prevalece el rechazo a la relación sexual, y es un estado de ansiedad lo que conduce a evitar el contacto sexual.

El problema va asociado a las agresiones sexuales o a los abusos tanto en la niñez como en la vida adulta, y aparecen disfunciones como la dispareunia (dolor en el coito), y se viven crisis de angustia y un alto nivel de ansiedad en la vida en pareja.

Uno de los dos evita compartir momentos íntimos, y puede que no tengan problemas de convivencia y que compartan sentimientos afectivos. Este problema se da en algunos hombres y en muchas más mujeres, y puede ser primario, si es de por vida, secundario, si es adquirido o situacional si es con una pareja concreta.

Si afecta a toda la vida es un trauma sexual por incesto, violación, abusos sexuales o una educación represiva o religiosa que asocia el sexo con el pecado, y algunos con esta experiencia han decidido seguir vírgenes toda su vida. La aversión al sexo en la mujer provoca miedo al coito, vaginismo (que la vagina se contraiga involuntariamente y sea imposible penetrar). Es una fobia.

En el hombre fobia a la penetración, a mantener el pene en la vagina, y puede generar una disfunción eréctil. Hay parejas que la aversión genital la viven los dos e incluso llegan a casarse pero no a consumar la unión y sólo piden ayuda profesional cuando desean tener un hijo, y tienen que utilizar el coito para procrear.

El que padece este transtorno está en alerta constante, vive cada experiencia sexual como un peligro. El Dr. David Barrios dice que es una disfunción de la vida erótica que no sólo se carece de deseo sexual sino que repele, produce asco o miedo. Puede ser la no aceptación de la homosexualidad.

Aparece el estrés o alteraciones del estado de ánimo y si la pareja no quiere comprender el no, y fuerza las situaciones ... Y si supera el trauma el que fué forzado, puede vivir aversión sexual cuando recuerde los momentos de intolerancia e incomprensión hacia su estado de ánimo negativo.

En este caso el rechazo se refleja sólo en una persona pero no en otros compañeros sexuales que pudiera tener. Es una situación límite y es angustiosa no hay que convivir con ella porque tiene solución con un tratamiento adecuado, para dejar atrás las limitaciones y vivir una sexualidad plena. Con salud sexual.

La terapia  con el sexólogo se iniciará con la persona afectada, la pareja acudirá al tratamiento cuando su pareja haya alcanzado ciertos logros. Se trabajará además con su imaginación en lo relacionado con la sexualidad, para enriquecer sus vivencias eróticas.

Foto : untitled. AVERSIÓN AL SEXO 

martes, 12 de mayo de 2009

¿Por qué no tomas la iniciativa en tus relaciones sexuales?



- Lo haría pero no lo deseo porque él me lo pide continuamente, sin parar... ??

- La iniciativa la puedo tomar a veces, pero a mi compañero no le gusta y la mayoría de las relaciones las inicia él ...

- No quiero porque soy una mujer muy tímida y en muchas ocasiones no llego al orgasmo. Él lo vive con mucha intensidad y la relaciónes sexuales suelen ser muy cortas ...

Y es que cuando no se toma la iniciativa en las relaciones, a veces, no es por timidez o miedo al rechazo, sino porque en la pareja el deseo sexual disminuye o desaparece.

La pérdida del interés por el sexo es una disfunción que a menudo se da en los dos sexos. En las mujeres de más de 40 años que vienen a la consulta, el 40% sufren "falta de deseo". Es un gran problema que podría aparecer en cualquier hogar. Aunque hoy día algunos hombres que rondan la treintena se quejan de inapetencia sexual ... porque la sociedad está
cambiando.

Hay mujeres que responden a comportamientos sexuales muy antiguos ...

El hombre es el que toma la iniciativa en las relaciones
... es responsable de que la mujer disfrute, y muchas veces no quiere que ella manifieste su deseo. Es como si le estuviera robando el rol masculino. El hombre está educado para tener pensamientos que le eroticen, la mujer debe reprimirlos ...

En la fase del deseo hay grandes diferencias y, a partir de los 50 años, pueden ser mayores, y como dice Jose Luis García : "El hombre ama lo que desea y la mujer desea lo que ama"
pero la menopausia o la andropausia no tienen por que ser un inconveniente ¿no? La medicina está preparada para resolver estos problemas y acudir a hacer terapia sexual está recomendado.

La mujer alimenta su fase del deseo con aspectos que al hombre le han pasado inadvertidos, y a menudo hay un abismo entre los deseos de uno y otra. No es sólo algo fisiológico sino sociocultural. Cada uno tiene que cumplir con lo establecido, y la mujer que manifiesta su excitación es una guarra, fácil, puta, alegre ...

Ahora estamos en proceso de cambio y nosotras, podemos permitirnos llevar la iniciativa, disfrutar del juego de la seducción, y que lo ideal en la pareja es que esa decisión la puedan tomar las dos partes, que aprendan a dirigir la relación o a dejarse llevar.

Buscar los momentos de intimidad, proponer juegos sensuales, utilizar juguetes eróticos, se suelen sugerir en las terapias de pareja. Y hablar de sexo con naturalidad, compartir fantasías, y
no esperar que él decida.

Y saber, que para algunos hombres,
las mujeres atrevidas y sin miedo al sexo son a las que no abandonan porque son las que más les excitan.

Foto : conciencia-sexual-223x300

viernes, 8 de mayo de 2009

¿Bailas el tango sado-masoquista en tus relaciones de pareja?



Cuando pensamos en el sado-masoquismo nos aparece siempre la imagen de una escena sexual con pulseras de cuero, cuerdas y clavos. Uno es el torturador y el otro espera el placer de sentir el dolor.

Y es que ... el tango sado-masoquista es un acuerdo inconsciente entre dos personas en el que uno, será el dominante e impondrá un sufrimiento mental o físico sobre el otro, que lo aceptará voluntariamente. Este baile lleva en sí mismo un poder que desequilibra.

Según algunos estudios, la pareja repite modelos familiares, por lo menos uno de ellos, y los que provengan de familias en las que los padres bailaban el tango sado-masoquista podrían repetir esa conducta. La relación entre los padres da la pauta de cómo se relacionan las parejas, y si este aprendizaje infantil ha dejado huella podría repetirse automáticamente si no somos conscientes de ello.

Cuándo un niño crece en una familia en la que desempeña el rol de sádico o masoquista con relación a sus padres, puede caer en la relación sado-masoquista en su vida adulta. Como ha recibido un entrenamiento dominante o sumiso a través de la familia le es más fácil y le resulta familiar repetir el pasado.

Y es que, este baile sado-masoquista no es sólo un modelo aprendido sino que refleja las dificultades para defenderse de las agresiones, decir que "no" y ser amados, y son blanco fácil para el sádico que quiere bailar el tango. Una vez que se empieza a bailar, el masoquista sigue siendo la víctima del maltratador, que si supiera más sobre su pareja de baile quizás sería menos vulnerable.

Después de años en la profesión he tratado a parejas que bailaban este tango, y la persona a la que se pisa suele iniciar la terapia. Quizás ninguno de ellos es consciente del desarrollo de la relación. Eso sí, el cambio te está esperando. No desperdicies la vida! Despierta! No sigas una rutina que conduce a la autofrustración. No pases el tiempo preocupándote y dándole vueltas ...

Los masoquistas viven la vida cotidiana con paciencia, están dispuestos a aprender aunque tienen gran dificultad para el cambio, y además tienen que hacer frente a su propia pasividad. Ahora tienen que tomar la iniciativa y no reprimir sus impulsos naturales. Temen la desaprovación que no les deja actuar, y tienen que utilizar su voluntad para adquirir nuevas conductas.

Además la culpa inconsciente se convierte en una pesada carga que disminuye el deseo de cambiar. La fé en el cambio es la condición indispensable para saber que, uno puede hacerlo, desafiar los temores, cambiar la forma de actuar para ganar confianza en sí mismo, y avanzar poco a poco, siguiendo su propio ritmo.

Un proverbio judío reza:"Para cambiar sólo precisas alzar un dedo, pero sobre ese dedo descansa el peso del mundo"

Foto : thumbpub-fotos de parejas