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lunes, 17 de diciembre de 2012

Problemas con la diferencia

Hay algunos que se enervan cuando se enfrentan a cosas o a personas diferentes, y tienen ideas confusas sobre la igualdad. Es una igualdad doméstica que les produce rabia si el vecino, como dicen los americanos ... tiene un jardín más verde o estrena un coche nuevo. Y es que se trata de la irritación que despierta eso, que es diferente

Los blancos que no aguantan a los negros, los altos que desprecian a los bajos o los ricos que humillan a los pobres ... Y esta es una cuestión que se inserta en la vida erótica. Estas afirmaciones pueden resultar extrañas e incluso forzadas, pero si las observamos desde la gran creatividad humana, veremos una manifestación de lo más curiosa ... 

Desde luego los genitales masculinos y femeninos son diferentes, aunque esta diferencia se hace evidente durante la práctica del sexo : el pene duplica su medida y en la mujer la vulva se hincha y la vagina se dilata. Aquí podríamos observar, cómo se acentúa la diferencia, las reacciones inesperadas de hombres y mujeres, sus gemidos o sus palabras exageradas, que expresan que su excitación crece por momentos ...

Eso sí cuando hay problemas podrían reaccionar con llanto, gritos o peleas sin más, aunque algunos lo hacen con más discrección. El método inconsciente más utilizado por ellas, para demostrar su hostilidad hacia el pene, el más simple, es no gozar de él. Y el caso de la mujer que no alcanza el orgasmo, es el equivalente femenino al del hombre con disfunción eréctil.

Esta es una forma eficaz que tienen ambos, para rechazar la diferencia sexual. El hombre con problemas de erección no quiere admitir la diferencia, así que su pene flácido hace la relación más simétrica. Es un acto sexual frustrado inconscientemente, él no ejerce como hombre sino de manera femenina, de la misma forma que la mujer anorgásmica, que no llega al orgasmo, y no actúa plenamente como mujer.

Así se logra la igualdad sexual, mientras hombres y mujeres luchan en el anonimato de sus habitaciones, para anular sus diferencias. Es una guerra absurda, como todas, en la que necesitáis la ayuda de un profesional, para que tengáis el infinito placer de la paz, que llega sólo cuando siendo distintos, se ofrecen generosamente para que el otro goce.

Foto : pensando

jueves, 8 de noviembre de 2012

La experiencia del orgasmo









Si la satisfacción sexual está unida a la experiencia del orgasmo que porque éste es el punto de máximo placer físico. Y es que en toda persona sana existe la capacidad de responder a los estímulos sexuales y poder lograr el orgasmo. Pero esta capacidad no siempre se actualiza y la falta de orgasmo es una experiencia que viven muchas mujeres. Comprender este mecanismo puede ser útil para las personas que quieren conseguir el orgasmo o lograr un orgasmo más intenso.

En este proceso y durante la excitación sexual se da la tumescencia, es decir una afluencia masiva de sangre a las zonas genitales, provocando un aumento en el tamaño y una variación en el color de los mismos. Así el cuerpo se carga de energía porque está excitado y si la excitación continúa la carga se hace tan grande que necesita la descarga : el orgasmo. Para eso hay que implicarse, dejarse ir, abandonarse ... y así se alcanza el orgasmo. Lo que ocurre es que a menudo la carga no es suficiente o la persona no se abandona y entonces no se da el orgasmo.

El grado de placer depende de muchos factores psicosexuales y si la persona se relaja y se permite fluir con esa energía, aparece el orgasmo que es una experiencia que impacta y se siente en todo el cuerpo. Es una experiencia subjetiva e individual en la que se da un aumento de la concentración y se pierde el sentido consciente de uno mismo, se tiene la sensación de que el tiempo no existe, de perderse en ese momento, de dejarse ir por completo.

Los factores que impiden o limitan esta experiencia son el temor a entregarse y la ansiedad por conseguir el orgasmo, como dice Shere Hite "la ansiedad bloquea el placer" Claro la poca conexión y el desconocimiento del propio cuerpo también afecta a la calidad del orgasmo. 

Una atención especial merece el orgasmo femenino porque se obtiene de formas muy variadas y porque se satisfacen diferentes necesidades, cuando se tienen uno o varios orgasmos. Hay una gama muy amplia de preferencias sexuales de la mujer, unas se satisfacen con uno o dos coitos a la semana, mientras que otras necesitan mucha mayor frecuencia. 

Para algunas lo más importante del coito es vivir la experiencia  del orgasmo, pero hay mujeres que valoran mucho la proximidad física y la intimidad que les da el coito. Las hay que prefieren la estimulación directa del clítoris y otras centran todo su placer en la penetración vaginal. Claro la mayoría de las mujeres y también muchos hombres disfrutan de un prolongado periodo de juego erótico, que tenga que ver con una gran estimulación sensorial en todo el cuerpo, antes de que se produzca el orgasmo.

Y son menos las mujeres que desean que la excitación sea rápida y producida por la penetración vaginal. También algunas mujeres casadas prefieren que el coito sea durante el periodo del flujo menstrual aunque a otras les molesta e inhiben las relaciones esos días. Pero todas tenéis que saber que tanto cuando se produce la menstruación como en los en días   posteriores, la mujer está más sensible y se excita con más facilidad. Así que ... os recomiendo que aprovechéis la oportunidad que os brinda vuestro cuerpo.

Aunque también es válida la abstinencia sexual ya sea temporal o permanente. Si ésta no es para ti una opción deseada ponte en contacto con un sexólogo, que te ayudará a controlar, a dirigir este impulso y a canalizar esa energía, porque la energía sexual puede canalizarse.

Foto : viviendo el orgasmo

lunes, 25 de junio de 2012

Si pierdes el interés enseguida por la pareja ...



Cuando pierdes enseguida el interés por tu pareja, planteas una situación de alerta. ¿Te ocurre en todas las relaciones? Si es así te es difícil mantener una relación afectiva y duradera ... Quizá pones excusas para no comprometerte y tienes miedo a que la pareja se estabilice. Te puedes apoyar inconscientemente en un malentendido, para no superar esa etapa y rechazar esos encuentros, por miedo a perder la libertad ... la independencia. Entonces cada malentendido se convierte en un aliciente para salir corriendo.

Esto no les pasa sólo a los hombres también las mujeres tienen miedo al compromiso, y se da en todos los ámbitos sociales. Está relacionado con la falta de cariño y con la inestabilidad emocional que se vivió durante la infancia. También influyen las relaciones difíciles que se vivieron antes, lo que les condiciona, y empiezan a establecer relaciones superficiales. 

La falta de deseo puede condicionar también y mucho, las relaciones con la pareja. Y a pesar de ser muy frecuente son pocas las personas que acuden a la consulta de un profesional para buscar solución. Muchas personas piensan que esta disfunción sexual no tiene solución, sin embargo la experiencia clínica nos dice que este problema tiene solución si se ponen en manos de un profesional, de un sexólogo. Y si lo dejan pasar o se ocultan pueden crear costumbres que en la convivencia diaria, lleven a la desaparición total de las relaciones sexuales.

Piensan "ya pasará" y más adelante volverá el deseo, y así pasan días, semanas y meses y el problema no se resuelve, al contrario va a más hasta conseguir el distanciamiento o la ruptura con la pareja.

En la mayoría de los casos la inhibición del deseo sexual es de origen psicosocial, y han influido trastornos de la excitación, dolor en las relaciones sexuales o al alcanzar el orgasmo, lo que suele acabar con la falta de deseo sexual. Y si tienes dolor y sufres durante la penetración, o si te frustras porque no puedes llegar al orgasmo, acabas por no desear las relaciones ... y  pierdes las ganas. También si sufres de estrés los problemas sexuales son comunes y también la falta de deseo sexual.

Cuando hay discusiones o peleas, o poco interés de uno hacia el otro, o malos tratos o el resentimiento diario hacia el otro no se crea el ambiente erótico necesario. Claro si la relación cotidiana es mala el sexo se contamina, por eso es necesario encontrar los problemas de fondo y volver a establecer la comunicación con el compañer@.

Y si llega la monotonía puede acabar con vuestro deseo sexual, si no os dáis cuenta de que ahí está la rutina, y la falta de deseo sexual lo está indicando

Y cuando el sexo no satisface y la mujer no llega al orgasmo o el hombre eyacula rápido, aparece la falta de deseo para encubrir el verdadero problema. O si hay fallos en la penetración se van distanciando los encuentros, se enfría el deseo y se asocia desde entonces a ese momento.

La terapia psicosexual con un sexólogo es una gran ayuda para cambiar los conceptos negativos que se tienen de sí mismo y elevar la autoestima, para obtener mejoras no sólo a nivel sexual, y para mirar hacia adelante y mejorar todos los aspectos de la vida.

Foto : mirándose

lunes, 12 de marzo de 2012

¿Controlas tu sexualidad? El orgasmo femenino.







Si piensas en experiencias pasadas y actuales tienes que valorar ciertos sentimientos y cierta forma de expresarte sexualmente con lo que no has nacido. Lo has aprendido a lo largo de tu vida a través de ciertas experiencias.

Esto tiene que ver con tu crecimiento, porque en eso consiste el crecimiento, y es por eso que ahora puedes aprender a cultivar sentimientos nuevos y una respuesta sexual nueva. ¿Sabes por qué tienes problemas sexuales? Sólo con saber qué va mal no vas a conseguir que se produzca el cambio. Quizá podrás entenderte mejor, tranquilizarte de alguna manera ... Puede motivarte para actuar, pero sabes ... el cambio es un proceso activo.

Sabes que la terapia con el sexólogo puede ayudarte a cambiar emociones negativas cuando intentas explorar tu cuerpo. Lo primero será ponerle el nombre correcto ... ¿Qué es lo que sientes repugnancia o repulsión? Pero sería mejor llamar a ese sentimiento vergüenza o culpa. Es importante este paso porque la repugnacia es difícil de cambiar pero algo más concreto como sentirte culpable por algo específico se puede analizar y es más fácil modificarlo.

¿De dónde vienen esas emociones? ¿Qué ha llegado a provocar emociones negativas al mirar o al tocar tu propio cuerpo? Algo tan natural como tu cuerpo ... A menudo esos sentimientos se derivan de hechos pasados antiguos, es un condicionamiento cultural de hechos vividos en la infancia o en la adolescencia. Los padres o los maestros asustados por la sexualidad de los niños por sus genitales, han podido avergonzarlos o castigarlos si se los tocan o si participan en juegos sexuales con otros niños.

Reflexiona sobre qué base tienen tus sentimientos negativos. ¿Es una base intelectual o racional la que te lleva a seguir creyendo que está mal mirar y tocar tu propio cuerpo? ¿O son sentimientos irracionales, residuos de experiencias negativas? En la vida actual, de adulta, ¿qué ha cambiado en tus creencias o en tus valores en lo que se refiere a la sexualidad, opuesto a los que adoptaste de niña?

Sabes que no hay nada malo en aprender a disfrutar del cuerpo y sí es antinatural lo que sientes ahora que estás inhibida, asustada y te sientes incapaz de disfrutar de tu vida adulta. Y si no eres una niña puedes tomar tus propias decisiones y elegir entre lo que está bien y lo que está mal para ti. No permitas que sigan interfieriendo en tu vida sexual, ni que sigan decidiendo por ti. Tú puedes decidir sola.

Que puedas mirarte la cara, el pelo o el cuerpo con la misma naturalidad porque no es diferente, todo forma parte de tu cuerpo ¿no? El pecho o los genitales son zonas de tu cuerpo que hacen de ti una mujer y pueden darte mucho placer a ti y a tu compañero. Porque tu placer es parte de la relación amorosa.

El sexólogo te enseñará a valorar tu cuerpo y el placer que puedes obtener gracias a él. También que las cosas que aprendiste de pequeña ya no te sirven porque eres adulta. Ahora puedes sentir cosas diferentes ... Además es probable que si intentas disfrutar de la autoexploración como si fueras capaz, descubras que sí lo eres.

Foto : mujer

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Por qué existen los amantes?
















Sabes ... que existen estereotipos que ven a la pareja como una unión que implica renuncia de la propia libertad, en la que no existe la sinceridad y los intercambios entre ambos son rígidos.

Es curioso observar que una unión que -pienso- crearon para el amor, para compartir y respetarse, se puede convertir en una encerrona, en la que ellos - quizá no saben por qué- tienen la impresión de estar en un laberinto sin salida. Sí fueron ellos los que entraron pero ahora no saben cómo salir. Esto, claro está, no se da en todas las parejas, pero cuando tienen este tipo de vivencia, se puede resolver el problema utilizando la comunicación.

Tienen que hablar de todo lo que les asfixia, de la necesidad de cambio, de que hay que innovar o renovarse ... Sin emgargo lo que ocurre, es que ellos buscan otros mecanismos ajenos a la pareja, para intentar salir de esa situación cerrada, para aliviar la asfixia, aunque manteniendo a la pareja. Es aquí cuando pueden surgir los amantes. Aquí tienen una razón, porque en la unión de la pareja existe un vínculo de dependencia y no hay libertad, así el amante se convierte en un medio para lograrlo.

No sabemos si el amante va ha resolver la asfixia o no ... Lo que digo es que puede ser un motivo para buscar amantes. Aunque los amantes, suele pasar que se conviertan en una asfixia añadida, lo que indica que el problema real no está en la falta de libertad o en el aburrimiento de la pareja.

Sabemos que a veces el amante es un recurso, una vía de escape de esa asfixia que vive la pareja y que no la aborda y no se comunican. Creo que hay veces que ni son conscientes de ella, sino que lo que manda es la inercia en estas situaciones.

Y si entran en una dinámica de falta de comunicación y se resignan con lo que viven con la pareja, no es raro que busquen mecanismos de compensación para aliviar las tensiones internas. Lo más interesante de estos mecanismos es el deseo de mantener a la pareja y aliviarse a través de los amantes. El amante cumple una función paliativa, como un medicamento para el dolor de cabeza, que alivia pero no resuelve el problema, eso sí desaparece el síntoma -el dolor- en ese momento.

Y aquí llegamos al autoengaño, el problema no se resuelve pero en nuestra mente inconsciente podemos creer que si se elimina la asfixia el problema está resuelto y no es así. Y hay casos en los que el aburrimiento y la pérdida libertad dentro de la pareja hacen surgir la promiscuidad. Se mantienen relaciones con varias personas y hay cambio de amante, lo que indica un problema emocional que inhibe la sexualidad y el funcionamiento sexual en la pareja.

Ahora si se es consciente de la promiscuidad y se elige sin dependencias, entonces no hay riesgo, es una elección como otras.También se recurre a los amantes cuando hay insatisfacción sexual, cuando falta complicidad, cuando hay deseos
inconscientes de acabar con la pareja, de separase.

En la terapia con el sexólogo se harán conscientes de que muchas veces no estamos unidos a los amantes, sino que son instrumentos que utilizamos para llevar a cabo nuestros deseos no aceptados de separarnos y acabar la relación. Además sabrán que lo recomendable es aprender a no involucrar a otras personas, a no usarlas, ni manipular a la pareja. Esto que no es frecuente se puede aprender a verlo.

Foto : escena de casa

jueves, 24 de noviembre de 2011

El juego erótico y ... el orgasmo











Si te masturbas y llegas al orgasmo pero no con tu compañero ... porque con él no llegas nunca o casi nunca. Tendrás que aprender. El entrenamiento puede ser divertido y puedes incorporarlo fácilmente integrándolo en el juego erótico.

Aunque no tienes que aprovechar cada relación sexual para entrenarte para el orgasmo ... sí es recomendable que empieces a masturbarte en presencia de tu amado y no temas sus reacciones ... Algunos hombres no aceptan que, de repente, su mujer empiece a masturbarse durante la relación sexual. Sin embargo la mayoría se excitan viendo cómo se masturba su compañera ante tus ojos ... Y luego, en los preliminares, siéntate a horcajadas sobre la pelvis de él y frótate el clítoris con su pene.

Si el clítoris no está húmedo, utiliza la saliva para que no se irrite, y a continuación mastúrbate hasta llegar al orgasmo y ... cuando lo hayas ensayado varias semanas, intenta la masturbación en la misma postura mientras el pene está en el interior de la vagina. Él debe estar quieto, y para que sea un juego, átale las manos con un pañuelo suave. Y si ya lo has experimentado varias veces y has alcanzado de este modo el orgasmo, entonces te toca masturbarte mientras él se mueve en tu interior.

Tienes que repetir esto hasta aprenderlo y comprobar que llegas siempre al orgasmo. Ahora habrá que prestar atención a la última fase del aprendizaje : el coito. Aplica eso que has aprendido al masturbarte sobre tus respuestas sexuales, y sobre el ritmo de la fricción que necesitas ... Y si pasado un tiempo, puede ser un mes o cómo mucho cuatro meses, no es fácil llegar al orgasmo, necesitarás pedir ayuda a un sexólogo.

Porque si fallan todos los intentos de encontrar el camino hacia el orgasmo sin la ayuda de un profesional, deberías dirigirte a un terapeuta sexual, y sobre todo si la anorgasmia ha llegado a afectar a tus relaciones de pareja. Ya que una persona neutral, un experto puede contribuir en gran medida a aclarar la situación. Es recomendable, en general, buscar la orientación de un especialista cuando un trastorno se alarga durante un tiempo.

Foto : el descanso

martes, 18 de octubre de 2011

Falta de excitación












Cuando no una hay respuesta sexual adecuada no se reacciona, y aparecen los síntomas típicos de la falta de excitación sexual. Entonces se dan trastornos de la erección, y en la mujer la vagina no se humedece aunque esté excitada, porque esa excitación no es suficiente y los labios de la vulva no se hinchan o no se hinchan nada. Y sin la lubricación natural el coito puede ser doloroso

Y cuando hay trastornos de excitación suele ser por falta de deseo sexual, trastornos orgásmicos o ambas cosas a la vez. Y es que el sexo rápido puede provocar de una forma automática falta de excitación, y desde luego los "malos amantes" se saltan los preliminares ... Y si no hay un juego previo que estimule lo suficiente, las mujeres no se enteran de nada y muchos hombres, si no reciben durante el juego la estimulación adecuada, tienen problemas con la erección. 

Las mujeres sólo deberían aceptar sexo rápido cuando de verdad les apetezca, y si espóntaneamente aparece una relación breve y la soportan con resignación pierde su atractivo. Porque si es una variante del repertorio sexual debería ser estimulante ¿no? Y si tu amante es poco habilidoso enseñale tú, si sabes ... porque sino tendréis que acudir a un "sexólogo", que con sus habilidades y su experiencia os dé las pautas para tener un sexo más gratificante.

También cuando cualquier miedo bloquea el proceso de excitación echa a perder el juego previo más apasionante. Hombres y mujeres padecen miedos ... en los primeros años a que les pillen sus padres ... al embarazo. En casa, las madres tienen sus relaciones preocupadas por si los niños pueden oírles ... aparte de las inhibiciones fruto de una educación antisexual.

Eso sí ellos y ellas se preocupan por el orgasmo hoy en día más que antes ... Se preguntan ¿tengo el orgasmo adecuado? o ¿llego demasiado tarde? Porque el miedo a fallar es el que provoca más trastornos en la fase de excitación y en la del orgasmo. Y la mujer no puede excitarse bajo presión, y si dada la situación han perdido las ganas de sexo lo máximo a lo que podrían llegar ellas es a excitarse.

Otras causas físicas pueden ser dolores en el coito, vaginismo, no alcanzar el orgasmo nunca o que sea difícil conseguirlo. Desde luego el buen sexo requiere tiempo para desarrollarse y cuando hay problemas hay que trabajárselo en terapia con el sexólogo, tienen que colaborar los dos, estar dispuestos a aceptar los deseos del otro y a hablar de eso que les gusta y de lo que ellos creen que les estropea el placer.

Foto : el bosque

miércoles, 20 de julio de 2011

Sabes ... no me apetece contigo











Hace tiempo que sabemos que las relaciones son la expresión más íntima de la comunicación afectiva entre la pareja. Y no sólo basta con practicar sexo en pareja sino que las relaciones tienen que estar impregnadas de ternura para que no acabe siendo una actividad puramente fisiológica y rutinaria ...

Es decir que eso nos aburre bastante y cómo nos mostraba Almodóvar en su pelicula "¿Qué hecho yo para merecer esto?", Verónica Forqué hacía sexo y mientras él estaba encima, ella se miraba con detalle el esmalte de las uñas ... Y es que las relaciones sexuales son importantes y si son satisfactorias son una de las mayores fuentes de gratificación en la relación de una pareja.

Es por eso que realizar un ajuste sexual entre los dos, que sepa interpretar y descodificar el lenguaje sexual de cada uno, es importante, porque supone un avance para ajustar los ritmos y las necesidades, evitar la monotonía o el aburrimiento ... y la desmotivación que son características del paso previo a una ruptura.

¿Quién pone los límites? En la relación sexual con la pareja los límites los pones tú y es necesario hablar en cuanto surja el contratiempo ... de cómo nos sentimos y qué nos ha pasado, porque si nos cargamos de insatisfacción crecerá el descontento por lo menos en uno de los dos lo que puede facilitar la ruptura.

Y en cambio una vida sexual satisfactoria en la que los dos disfruten y sean felices, se sientan a gusto y se compenetren a la hora del amor ayudará a resolver otros conflictos caseros que son cotidianos.

Hace unos años en una encuesta realizada en Inglaterra se dió a conocer que matrimonios que convivian con armonía habían notado una disminución del interés sexual con el paso del tiempo. La reducción de el deseo sexual se suele dar mucho más a menudo de lo que se cree, aunque la actividad sexual frecuente es recomendable y es una medida higiénica porque activa las funciones fisiológicas nerviosas del sistema nervioso central y del periférico, además de las cardiovasculares y endrocrinas.

Es también psicoterapéutica porque liberamos tensiones, se está menos irritable, nos mejora el estado de ánimo y es relajante. Notamos que disminuye la agresividad, y facilita el flujo de la comunicación entre la pareja. Los expertos recomiendan a las parejas ya maduras y sanas que tengan una frecuencia mínima de días alternos entre una y otra práctica sexual. Lo que puede variar según las características de la pareja.

Aunque este artículo no está pensado para analizar los trastornos sexuales de la pareja, como son los trastornos de excitación sexual en la mujer, los problemas de la erección, los trastornos del orgasmo, la eyaculación precoz o retardada, la inapetencia sexual, la aversión al sexo, entre otros, que habría que tratarlos en la consulta de sexología. Sí tener en cuenta lo que supone vivir con la pareja con inapetencia sexual por falta de acoplamiento entre la pareja y derivada de causas concretas que se observan en la relación, día a día.

También la falta de práctica sexual desarrolla una insatisfacción que deriva en otros problemas y afecta a la convivencia de la pareja y a su estabilidad, por eso en terapia recomiendo prestar atención a esos muchos factores que provocan la desgana sexual, "ahora ponerme ...", como son el trabajo, las tensiones sociales, las tareas del hogar, el nacimiento de los hijos, el abuso de los fármacos o el alcohol y la ansiedad de cumplir correctamente con el cónyuge, por ejemplo. Además hacer algún comentario cariñoso al llegar a casa, escuchar al otro y no hacerle reproches hará que sean posibles las relaciones de cariño.

Foto : mujer en su cueva

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El coito doloroso









No es lo mismo que el vaginismo porque con la dispareunia, como se la conoce, es posible el coito pero llega a ser doloroso, y el dolor se produce al comenzar a penetrar, durante el coito o cuando finaliza. Puede ser superficial o profundo según sea al principio de la penetración o si el dolor aparece en la penetración profunda.

La causa puede ser algún trastorno físico aunque la mayoría de las veces son factores emocionales o ambos a la vez. Hay mujeres que lo tienen habitualmente en casi todas las relaciones o el dolor aparece al cabo del tiempo, aunque lo peor es que puede inhibir el interés sexual. En ocasiones se producen contracciones involuntarias de la musculatura vaginal para autoprotegerse y prevenir el dolor. Entre las causas aparecen los problemas de pareja, no entregarse al placer, falta de entendimiento, una educación sexual represora, miedo al embarazo, haber vivido acoso o una mala experiencia sexual o sentimientos de culpa respecto al sexo ...

Y cualquiera de ellas puede causar dispareunia. Muchas veces es temor a la intimidad, sentimientos de ira o conflictos profundos con la pareja que están sin resolver ... Los hombres ocasionalmente también pueden padecerlo y experimentar dolor durante el coito o después, y a veces puede producirse por un problema de fimosis porque al ser muy estrecho el orificio del prepucio impide la salida del glande. Otro problema frecuente es el que se produce después de un vigoroso y prolongado movimiento durante la penetración sobre todo si la vagina está seca.

Para superar este problema tienes que darle más importancia a los juegos previos porque crean un clima que ayuda a los amantes a eliminar una de las causas, que puede ser la lubricación que produce sequedad. Os recomiendo utilizar un lubricante los dos, con base agua para no dañar el preservativo, si lo usais. También es recomendable la penetración posterior, es decir el hombre penetrando desde atrás, que evita la presión de la uretra y puede así reducir el dolor. Y si la dispareunia aparece después del parto sería recomendable dejar unos días más, después de los quince habituales, para reiniciar la actividad sexual.

Si no se descubre la causa física del dolor a través del examen médico debes que acudir a un sexólogo solo o en pareja. Algunas mujeres se dejan llevar por la vergüenza y se resignan al dolor y a continuar con el problema antes que acudir a la consulta de un profesional. Sé consciente de que ésta no es la mejor manera de afrontar el problema y lo mejor es perder el miedo y acudir a terapia para intentar resolverlo.

En terapia se tratará de ir perdiendo ese miedo a la penetración y a las relaciones sexuales, y a percibir el sexo como algo malo y doloroso. Aprenderán a vivirlo sin prejuicios, como algo placentero. Empezar por conocer más tu propio cuerpo, explorarlo tranquilamente e interiorizar la idea de que tu cuerpo es una parte de tu vida. Que cuando poco a poco seas consciente de tu capacidad para sentir placer y te hagas responsable de conseguirlo, el dolor irá desapareciendo y tus relaciones sexuales serán intensas y placenteras.

Foto : devoción-erógena

lunes, 25 de octubre de 2010

El proceso piel a piel



En contra de lo que se cree, resolver la anorgasmia y los trastornos sexuales de una forma favorable puede ser cosa de poco tiempo. Además la terapia es muy eficaz y muy agradable de vivir. En una primera fase él recibirá información detallada de la fisiología sexual de la mujer, de la anatomía femenina y de la sensibilidad sexual de la mujer.

Conocer el cuerpo y sus reacciones es básico para ambos, también el conocimiento de las zonas erógenas y saber que éstas no funcionan automáticamente sino que activarlas o bloquearlas depende del estado psíquico y emocional que rodee a la mujer en ese momento. Algo muy común que sucede es que la mujer pueda sufrir depresión a causa de la anorgasmia o al revés, o si se ha sometido a tratamiento con fármacos, su bajo estado de ánimo o emocional más la acción de los fármacos pueden contribuir a la falta de deseo o al bloqueo sexual.

En este proceso terapéutico con el sexólogo, los dos miembros de la pareja tienen que estar de acuerdo. Dejar de mantener las relaciones sexuales como las tenían, lo que no significa que no vayan a disfrutar del encuentro sino que estén dispuestos a experimentar con el placer sexual. Es ahora cuando evitarán acariciarse a la vez y lo harán alternando, uno será el activo y otro el pasivo, el receptor. Luego los roles se intercambian y uno será más generoso, el que procura las caricias, y el otro más egoísta, el que las recibe, sin pensar en devolverlas enseguida. Y luego cambian los roles y se establece una relación solidaria.

Así cada uno centra su atención en lo que hace y se dedican a dar y recibir evitando distraerse. Aquí desarrollan la sensualidad al máximo y las caricias deben hacerlas por todo el cuerpo menos en las zonas erógenas y en los genitales, para no provocar el orgasmo. Se despertarán las sensaciones, las vibraciones de la piel y el deleite y el gozo. Esta es una forma de alejarse de las exigencias sexuales y del sentimiento de frustración, porque que en la sexualidad no cabe el fracaso, y en ese momento no hay que tener otro objetivo que disfrutar de las sensaciones y abandonarse a ellas. Sólo pensar en uno mismo y en el contacto piel a piel.

A partir de ahora aprenderán a acariciarse, y poco a poco empezarán a explorar los genitales del otro para saber masturbarse, evitando los sentimientos de culpa y permitiéndose las fantasías sexuales que van a aumentar el placer y la exitación. Irán indroduciendo estrategias mientras dura la masturbación para alcanzar el orgasmo, como contraer los músculos de los muslos, el perineo y la vagina con intervalos de un segundo, por lo menos doce veces. Así cuando se conoce cómo llegar al orgasmo ya se sabe cómo disfrutar sin obstáculos.

Foto : la aurora boreal

jueves, 1 de julio de 2010

¿Tardas mucho en llegar al orgasmo?





Te planteas que para llegar al orgasmo necesitas ... tiempo, mucho tiempo. ¿Entre diez y treinta minutos ...? En efecto hay mujeres que no alcanzan el orgasmo con facilidad y les cuesta despegar. Entrar en contacto con las sensaciones corporales y ponerte en situación para integrarte en el juego sexual, en los preliminares, te cuesta.

También depende del ambiente en el que estés en esos momentos, si te sientes bien con él ... el estado de ánimo en el que te encuentres ... aunque a veces la pelea puede provocar estados de excitación como si fuera un afrodísiaco, y es muy importante el estado físico para poder reaccionar bien ante los estímulos sexuales.

¿Vives ese estado de excitación sexual en el que se propaga un fuego por todo el cuerpo, notas calor en la pelvis, palpitaciones en la vagina y todo ello desencadena el orgasmo? Entonces pierdes el control y explotas en una experiencia única que te cuesta expresar con palabras ... Te das cuenta de que los orgasmos son diferentes cada día y en cada mujer, y que además del estado de ánimo dependen también del tipo de estimulación.

Durante el orgasmo unas mujeres mueven la pelvis adelante y atrás otras prefieren quedarse inmóviles mientras disfrutan. La mayoría de ellas cierran los ojos para vivirlo con más intensidad y algunas les gusta mantener el contacto visual en ese momento de absoluta intimidad en el que son uno con su compañero. Se olvidan de sí mismas y se funden con su amado.

Además los sonidos que se emiten durante el orgasmo son muy variados, pueden ser gemidos, gritos, lloros ... y a todos los volúmenes. Después ha cedido el dolor de cabeza, los dolores menstruales, porque la sensación de dolor es menor durante el orgasmo. Pueden llegar las risas sin control, que muchas veces responden al estado de felicidad en el que se encuentra la pareja después del orgasmo.

Aunque si la mujer no tiembla entre sus brazos, si no ha obtenido la satisfacción sexual, el varón se siente fracasado, y si no duda de su valía, se cuestiona el rendimiento sexual de su mujer. Piensan que un buen amante debe despertar la pasión en su compañera y provocarle por lo menos un orgasmo. Y es que la mitad de las mujeres no llegan al orgasmo durante el coito, ni con la estimulación del clítoris, y alrededor del 25% nunca consiguió el orgasmo, ni con la masturbación, ni haciendo el amor con la pareja.

Si la mujer no llega al orgasmo se plantea el problema. A veces tiene que ver con ideas religiosas en personas muy creyentes. Creer que "el sexo es pecado" se sigue pensando, y perjudica y reduce de manera significativa el placer en la mujer. Llegado este punto se recomienda hacer terapia, porque dejarse guiar por un terapéuta puede encauzar el sexo en pareja, porque si lo han intentado y no lo consiguen es que están haciendo algo mal y con la actitud adecuada y bajo la dirección de un sexólogo podrán seguir la parte práctica en la intimidad de su dormitorio.

Foto : a la espera

lunes, 7 de junio de 2010

La apatía sexual















Para que haya una pérdida de deseo no es necesario que tengas una disfunción sexual, y a lo largo de una relación duradera se pueden presentar distintas etapas en el deseo sexual. Puedes vivir tus relaciones sintiendo que no hay pasión, o pasar épocas de aburrimiento, y lo que ocurre es que el deseo sexual es escaso.

La excusa más frecuente en el hombre es el dolor de cabeza, cosa que antes se atribuía únicamente a las mujeres. Ahora el varón puede sufrirlo, perder su libido y mostrarse indiferente ante su compañera. El estrés y la rutina aparecen como las principales causas, además de la pérdida del trabajo o problemas de salud, si los hubiera.

Por eso es conveniente que lo hables con tu pareja para que esté al tanto de lo que ocurre y te ayude. En este punto sería recomendable buscar cosas nuevas, lugares nuevos, nuevas aventuras, ropa nueva, y como se trata de estimular la relación todo lo novedoso será estimulante, como una cena sorpresa o un pequeño viaje a un lugar de encanto. Lo necesario para que el deseo crezca y la pareja con él. Y con el deseo volverá la excitación y el placer sexual.

No existe una definición clara de la apatía sexual, la podríamos definir como la falta de deseo sexual, también de excitación, de placer y de orgasmo. No hay sensaciones eróticas, se percibe lo sexual como algo negativo y despreciable, y hasta se vive como un castigo. Cuando se siente esta insatisfacción, se vive con depresión y se hace todo lo posible por evitar las relaciones sexuales.

Esta es una disfunción que afecta a un gran número de mujeres y de hombres. Nosotras experimentamos cambios hormonales y durante la ovulación crece el deseo, y para muchas, los días de la mentruación son especialmente sensibles y tienen ganas de mantener relaciones, sin embargo otras mujeres no quieren ni que las toquen. Este absoluto desinterés por las relaciones también afecta a los hombres, hoy día tanto como a las mujeres.

Las reacciones ante el deseo sexual inhibido son muy diferentes, como en los hombres, porque ellas están condicionadas socialmente para quitarle importancia a la sexualidad, y en muchas relaciones la mujer se deja ... para que el marido "termine cuanto antes. Ella piensa ... ya he cumplido con mi obligación, aunque no haya deseado, ni sentido el sexo, ni haya llegado al orgasmo ... De esta situación nace la agresividad de ella hacia su marido, y con el tiempo podría dar lugar a depresiones o a una gran pérdida de la auto-estima.

En terapia el sexólogo trabajará para identificar la procedencia de la apatía sexual, por qué se ha producido, o qué circunstancias han llevado a perder poco a poco el deseo sexual. También es importante que hagas balance de tu vida sexual y tomes nota de lo que el sexo significa en tu vida actual. Descubrir qué es lo que te impide desarrollar tu vida sexual, dando paso a tus fantasías eróticas. El objetivo es que tomes contacto con tus emociones negativas como son la ansiedad, el miedo, la vergüenza ... que inhiben tu deseo sexual.

Foto : disgusto

lunes, 25 de enero de 2010

Alcanzar el orgasmo. ¿Es fácil?



Tendría que ser lo más natural, y hay mujeres que lo desean pero no pueden conseguirlo en todas las relaciones.

Otras que son más orgásmicas lo podrían vivir con más facilidad, y el secreto para vivir el placer del orgasmo es entregarse y abandonarse a esas oleadas de felicidad.

Hay mujeres que lo experimentan con más facilidad porque su clítoris es más grande o está mejor situado, y el pene lo roza continuamente durante el coito. Cosa que no debe preocupar a su compañero. Y algunas con dificultades, desarrollan posturas y movimientos con las caderas para que durante el coito el pene estimule el clítoris lo suficiente para que puedan disfrutar del orgasmo.

Está comprobado que lo mejor para tener una alta frecuencia orgásmica es la psique y la actitud hacia la sexualidad, porque cuando una mujer no tiene problemas para alcanzar el orgasmo suele tener una buena actitud ante la masturbación. No reprimen la masturbación sino que disfrutan del juego siempre que les apetece.

Practican el cunnilingus y dejan que su compañero les mime con la lengua sin sentir vergüenza, ni culpa. Se dejan guiar por sus sueños, dan vía libre a sus fantasías sexuales y no bloquean su imaginación, sino que disfrutan de su sexualidad tal y como lo desean.

Claro que la sexualidad requiere un aprendizaje que se adquiere mediante la experiencia, después de vencer muchas frustraciones, y saber que en la pareja estable no basta con la felicidad y el afecto para que las relaciones sexuales sean satisfactorias.

Las mujeres que tienen relaciones estables, han abandonado el rol femenino tradicional y no son pasivas en la cama, llegan con más frecuencia al orgasmo. Reciben lo que necesitan y dan lo que quieren, sin necesidad de esperar que él se lo haga todo. Este es un gran error que muchas mujeres cometen todavía durante sus relaciones sexuales.

Para ellas las experiencias sexuales anteriores son fundamentales para sus relaciones posteriores, y la actitud de sus compañeros sexuales si ha sido sensible y afectuosa, facilitará más el placer que si hubo decepción o dolor.

En terapia la mujer aprenderá a conocer su cuerpo y sus sensaciones corporales, a relajarse para recuperar la excitación, y a estar informada para que sea capaz de conseguir el orgasmo en cualquier circunstancia. Si la terapia se hace con un sexólogo se consigue el éxito en el tratamiento, entre un 75 y un 90% de los casos.

Foto : pareja nueva

domingo, 13 de septiembre de 2009

La simulación del orgasmo



El compañero está implicado, cuando la mujer padece anorgasmia selectiva, es decir que le ocurre con esa pareja pero no con otra, y sucede más a menudo de lo que se piensa.

A muchos hombres les resulta difícil descubrir que su compañera simula el orgasmo, y algunos se enteran al cabo de mucho tiempo. Este actitud de la mujer ante el orgasmo es desastrosa para su libido, y acaba por inhibir el deseo sexual.

Si el hombre percibe que su compañera no llega al orgasmo, puede sentir compasión, aunque a menudo se pregunta por su imagen de hombre, y cómo no puede dominar a su compañera provocándole el placer.

Y hay hombres que no dudan en plantear un ultimatum, pueden amenazarla con cortar la relación, pero les importa menos la relación amorosa que el orgasmo de la mujer. ¿Por qué las mujeres fingen el orgasmo? Quizá porque piensan que no están a la altura, por evitar el enfado o para que él se sienta bien con su auto-estima o para acabar antes ...

Y lo más grave en la simulación, es cuando la mujer se acoscumbra a fingir por sistema, y el fingimiento se cronifica, entonces aparece el sentimiento de tarea que termina con la inhibición del deseo sexual. También se da un exceso de presión por parte del varón que crea inseguridad, e impide que la mujer se abandone a las sensaciones orgásmicas.

¿Qué significado tiene para él el orgasmo de su mujer? ¿Con eso mide su virilidad ... su poder para conquistarla ... o el amor de ella? ¿Se siente frustrado?

Si la pareja llega a terapia antes de que se haya alterado la comunicación, habrá que reafirmar la virilidad del varón, haciéndole entender que la mujer debe ser responsable de su orgasmo. Muchas veces se descubre que el conflicto del orgasmo está tapando una falta de entendimiento conyugal o un conflicto intrapsíquico que vive la pareja.

Y ... ¿Qué le pasa a esa mujer que finge que está gozando? ¿Lo hace para reafirmar la virilidad de su compañero o se protege de su resentimiento? Quizá quiere encubrir un conflicto más profundo de comunicación, o es una manera de dominar la relación.

En terapia, hay que restablecer "la salud" psico-sexual y convencer a la mujer para que deje de simular el orgasmo, que impide que la pareja analice su situación, que aumenta el resentimiento de la mujer (que calla su frustración), y que complica la solución del problema.

En fin, hay que convencer a la pareja para que entienda que la sexualidad es un lenguaje privilegiado del amor, del deseo, de la ternura, y el orgasmo no representa, ni mucho menos, toda la sexualidad ni toda la relación de la pareja.

Foto : EL ORGASMO SIMULADO