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viernes, 9 de noviembre de 2018

Después de una ruptura... volver a escena


Uno de los problemas que se plantean después de una separación, sea de una larga relación o de un divorcio es la vuelta a escena. Y es que la ruptura no es fácil, aunque haya partido de ti y volver a empezar es complicado porque tu equipaje emocional pesa mucho y necesitas ir despacio. Esperas demasiado de una nueva relación y es que no quieres un nuevo fracaso, ni esperar que este mal momento pase solo.

Tienes miedo a que se repita lo que acabas de sufrir y para intentarlo de nuevo. Esta actitud puede aislarte del mundo. Crees que con un nuevo fracaso pierdes muchas oportunidades. No permitas que el pasado por muy desagradable que haya sido, condicione tu futuro. Con el apoyo y el asesoramiento de un Terapéuta Sexual puedes analizar esos nudos que te bloquean y te producen sentimientos de culpa y trabajar tu autoestima, para no darte por vencido.

Tú también eres capaz de aportar a una pareja, como ya lo has hecho, todo lo bueno, y ponerlo en práctica desde el primer momento. Tienes que aprender a alejar los pensamientos negativos que se reflejan en tu aspecto y en tu comportamiento. ¿Qué riesgos corres y qué recompensas puedes obtener? ¿Qué te puede ocurrir si le pides a alguien salir? Que diga que no ... ¿Y si sales con alguien? Que te aburras una noche ... o que te diviertas y te lo pases de cine ... o que surja la chispa y te puedas interesar. Por eso es importante arriesgarse.

Soy consciente de que volver a escena es muy difícil sobre todo después de haber tenido varias parejas, aunque peor es que te quedes solo en casa. Hace poco oí decir a una mujer divorciada : y para estar en casa sola ... mejor salgo a ver a gente. Con la ayuda del sexólogo ve tomándote el tiempo para recuperarte, sal e intenta rehacer tu vida.

Empiezas a salir y si te quedas con los niños o sales con alguien que los tiene los problemas aumentan. Si son pequeños tienes que buscar alguien que se quede con ellos. Si ya han crecido y son mayores pueden no estar de acuerdo con tus salidas o con quien salgas ... Para los pequeños aprovecha a tu familia, si quieren ayudarte, a los amigos o a un canguro que te los cuide. 

No permitas que los niños te encierren en casa, más tarde puedes echarles la culpa de los fallos de tu vida amorosa. Tus hijos se acostumbrarán a tu nueva vida y tendrán que respetar tus relaciones. Más tarde, y siguiendo con las complicaciones tendrás que añadir una más : cuando tu relación llegue al terreno sexual ... Al principio los peques no se darán cuenta ... y para suavizar estos momentos lo mejor es invitarle a dormir en casa después de una fiesta. A los niños les entusiasman las fiestas y es lo más eficaz para integrarle en el ámbito familiar. Claro, si las fiestas no se celebran muy a menudo ...

Cuando los niños han alcanzado la edad de comprender lo que pasa entre dos adultos que se acuestan juntos ... entonces lo mejor es hablarlo con ellos antes de permitir que la nueva pareja duerma en casa. Puede que no les guste un pelo pero tendrán que aguantarse y entenderlo. No podrán hacer nada para evitarlo. Esto tendrás que trabajarlo en Terapia sexual para ir adaptando tu nueva vida a tu familia.


Foto: abrazados

miércoles, 17 de octubre de 2018

Tener paciencia para ver resultados






















Tener paciencia suele ser lo más complicado, y las parejas tienen la mala costumbre de acudir a consulta cuando los problemas...

viernes, 24 de agosto de 2018

viernes, 22 de junio de 2018

Cómo le hablo de eso


























Hablar hablamos aunque a veces acabamos de mal rollo. Comunicar no significa hablar a secas sino reflexionar cuando hablamos con la pareja para no inducir a error.

A veces, las parejas hablan pero sería preferible que no lo hicieran. Y es que no se entienden por mucho que hablen porque uno le pregunta desde el corazón  y otro le contesta desde la razón, lo que deja al otro fuera de juego con esta respuesta. Muchas veces por muy directa que parezca la comunicación, esconde otros significados que no se descifran por lo que oímos, sino por la intuición. 

Detrás de por ejemplo "define querer" se esconde una incapacidad para intimar con el otro, si el otro le ha preguntado: ¿Cariño me quieres? y la persona en cuestión opta por alejar a los dos del clima amoroso... Y eso es lo que habrá intuido el que ha recibido esta respuesta: que en realidad se trata de una salida airosa para no comprometerse afectivamente con él... o sea que algo no está bien en la pareja.

Sois de esas parejas en la que la separación os mata, pero la cercanía os provoca peleas continuas y no podéis hablar sin acabar por reprocharos algo. Y cuando se os hace real el dicho "Ni contigo ni sin ti..., aunque esto habla de que estáis en el grito continuo. Si quieres de verdad vivir en medio de una pelea el resto de tu vida en pareja, aunque seguro que no. Entonces presta atención a este capítulo si quieres mantener la relación y aprender las mejores técnicas para evitar peleas en casa.

Imagínate la siguiente escena. Ella juega nerviosa en el sofá del salón con una pulsera, mientras él está mirando por la ventana. No se prestan atención pero ambos saben que están pensando en algo que ha sucedido hace un rato entre los dos. Segundos, minutos... silencio. Uno de los dos aspira con fuerza, como si fuera el segundo round de una pelea de boxeo. Va empezar a empezar la segunda parte, no pueden quedarse callados. Las miradas vuelven a juntarse y las chispas de nuevo saltan entre ellos. 

Y vuelve a empezar de nuevo el conflicto que ya parece eterno y a la vez nuevo: la pulsera, la cena, la ropa, y es que cualquier excusa es buena para empezar una pelea. Unas veces son gritos, otras ironías que duelen más que el tono de la voz, frases dichas con la sana intención de meter el dedo en la llaga que tenemos abierta buscando atacar nuestro punto débil... un ir y venir absurdo que al final no provoca más que la sensación reiterada de que siempre caemos en la misma pelea, aunque los motivos diverjan. ¿Os suena? ¿Es posible que salgamos de este círculo vicioso? ¿Os apetece hacer la prueba? Ya veréis como se vive mejor sin gritos.

Claro las discusiones en una pareja suelen estar provocadas por tópicos, la verdad no se puede generalizar y hacer una lista de ellos, porque la realidad es que cada una acaba estableciendo y conociendo perfectamente sus "motivos repetidos" Desde problemas con las finanzas, pasando por las relaciones con la familia política, o por la educación de los niños, o algo absurdo como es qué comida compramos en el supermercado o qué hacemos el fin de semana...

Llegados aquí los psicólogos, lógicamente, dicen que no se puede establecer nada o sea que no existe un canon que unifique los motivos que puedan provocar una discusión. Lo que si está claro es que cuando la pelea se enquista, se hace reiterativa, se acaba por explotar por cuarquier motivo. Esta actitud evidencia que en el momento que aparece por primera vez una pelea entre vosotros no se llegó a una solución entre las partes, no se habló de los problemas que había en la pareja que ocultaban esta reacción, porque por el contrario esta pelea no volvería a surgir.

Si te encuentras en esta situación y haces una reflexión, te darás cuenta de que en multitud de ocasiones el motivo es insignificante: desde una habitación desordenada, hasta un cuarto de baño sin limpiar, pasando por la elección de un programa de televisión, o la hora de la comida... Cualquiera de estos hechos cotidianos. Cualquiera de estos hechos cotidianos, hacen saltar la chispa que ocultan los problemás reales. Una chispa que en muchos casos se soluciona con una relación sexual que apacigua los enfados, de modo que lo normal es que se acabe en la cama, porque tal vez la pareja buscaba un alboroto para tener un rato de intimidad. Pero a veces la posibilidad de acabar en la cama no es tan placentera porque uno de ellos suele acabar en el sofá, aunque en este caso puede que el beneficio que buscaba fuese  no tener intimidad y lo acaban consiguiendo.

O sea que de los malos rollos siempre se saca algo, nada es porque sí ni casual, porque siempre hay un motivo que -consciente o inconscientemente- los hace aflorar. De hecho hay muchas parejas que se sostienen a partir de esa misma pelea continua, de ese malestar como si se estableciese un código ímplicito entre ellos, lo que a la larga supone un coste emocional importante para ambos y un desgaste de la pareja que muchas veces acaba en ruptura.

 Foto: pareja ejercicio

miércoles, 15 de noviembre de 2017