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martes, 4 de julio de 2017

miércoles, 7 de octubre de 2015

Salud Sexual: SIDA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud "como el estado completo de bienestar físico, mental y social" La Sexología es entonces una disciplina científica que

martes, 8 de febrero de 2011

Falta de experiencia en el sexo







Yo pienso que lo básico de la vivencia sexual es abrirse a la experiencia. Lo comparo con aprender a caminar, tras caerse con frecuencia y volver a levantarse, o si hacemos ejercicio físico, con un entrenamiento repetido.

Porque si no te expones a hacerlo, si no te equivocas, si no actúas, con resultados mejores o peores ... no hay respuestas. Las respuestas llegan cuando pasas a experimentar, a la acción.

Existe la creencia de que el conocimiento sobre el sexo, vale decir que saber sin experimentar, es suficiente para sacar conclusiones y vivirlo. Pueder ser, pero no estoy de acuerdo y no voy a negar que hay personas que funcionan así, pero yo no creo en este principio. Y hay que darle la importancia que tiene el conocimiento, la responsabilidad y el respeto a la libertad cuando eliges al otro.

Aunque en el terreno sexual sin la propia experiencia no puede haber integración de ese aprendizaje, porque no cualquier tipo de conocimiento de otras personas supone una experiencia personal. Y es que la sexualidad a secas no es un saber sino que forma parte de las actitudes de la vida, y para esto hay un requisito o sea ensayo y error. Es un aprender a través de sentir.

Una de las más graves consecuencias de la educación y la cultura en relación con el sexo es que se suele tener falta de experiencia sexual porque en la educación se coarta, se desaconseja, se prohibe experimentar con el propio cuerpo y el de los otros.

Se cree más en el conocimiento externo de los otros que en sacar las propias conclusiones de nosotros mismos. Y es que si seguimos este proceso de falta de experiencia, vivimos con represión. Este es un trastorno de evitación experiencial para no sufrir ni padecer porque algunos creen que evitando las experiencias negativas evitarán el sufrimiento.

Aunque el bienestar emocional no es un proceso de anestesia de las emociones, sino de involucrase en los hechos, en las sensaciones y en las experiencias por muy duras y desagradables que sean. Y lo que no se ha valorado ha largo plazo es que cuando se evita experimentar se puede incrementar el deseo, entonces "el resultado está en contra del propósito"

Tenemos que dejar de vivir y sufrimos por ello, porque no podemos hacer lo que deseamos. Es interesante la contradicción ... Y es que cuando evitamos la experiencia estamos en la antesala de la represión, palabra que conocemos. ¿No? Aquí hablo de que socialmente se reprime, más que la sexualidad, la propia libertad para conseguirlo.

En terapia aprender a abrirse para no impedir la experiencia, para no bloquear el desarrollo y poder llegar a las propias conclusiones. Para que no se autolimiten, para dejar atrás la represión sexual y encontrar las respuestas a las preguntas que no se atreven a encontrar.

Foto : qué hacer?

jueves, 6 de mayo de 2010

Miedos sexuales













¿Qué nos impulsa a tener miedo al sexo? ¿Es miedo al desempeño real o imaginario de una conducta sexual o es miedo al fracaso que ya vivimos en anteriores relaciones sexuales?

Parece algo extraño pero ocurre con frecuencia y es la causa de las disfunciones más comunes como la eyaculación precoz o las dificultades para mantener la erección, problemas para llegar al orgasmo o vaginismo.

A menudo estos miedos se asocian a los varones, aunque las mujeres también los sufren. Ellas sienten miedo al rechazo, a no ser queridas, a ser abandonadas o como el hombre a no ser valiosas. Muchas disfunciones sexuales tienen su origen en actitudes o situaciones que se han ignorado hasta ahora. Hay mujeres que no quieren practicar la felación por miedo al desempeño, no porque no disfruten, tienen miedo a hacerlo mal como el hombre, que siente la misma presión, y más que nada durante el coito.

En un gran número de casos son los más jóvenes los que lo asocian a la inexperiencia pero no es sólo esto lo que más influye. A menudo se percibe una amenaza o un peligro que no depende tanto de la edad como de la actitud hacia la sexualidad. Y la eyaculación precoz como la falta de erección se ha comprobado que no son problemas físicos, se deben a la ansiedad psicosexual que aparece durante los encuentros sexuales.

Se preocupan tanto de conseguir y mantener la erección que pueden provocar el fracaso que temen. El sexo es un proceso que se inicia sobretodo en el cerebro y la ansiedad es muy grande. Conocemos el efecto placebo que puede inducir a un paciente para que experimente una mejoría sólo por creer que así va a ser. Entonces no nos sorprenderá si un hombre no logra la erección porque piensa que es incapaz de tenerla.

También las mujeres que se preocupan en exceso por ser muy apasionadas con sus parejas pueden bloquear su proceso de excitación. Y es que cuando él o ella son víctimas de esa ansiedad ya no pueden participar en el encuentro sexual empiezan a observarse y a vivir el "rol del espectador" que está demasiado ocupado en observar como para poder disfrutar sexualmente. Al distanciarse de sus sensaciones el varón no favorece la excitación y la erección no puede producirse.

En terapia tanto el varón como la mujer piensan que les falla algo físico, habrá que trabajar la auto-estima para que puedan afrontar sus miedos : esto se consigue con la ayuda de un sexólogo y el apoyo de la pareja si la hay, que es una parte importante del proceso. Lo primero será hacer frente al problema porque si se evita el miedo, crece y acaba por limitar las situaciones. Hay que intentar no controlar los miedos, y hacer eso que se teme hacer, e ir a afrontarlos en vez de esquivarlos o huir de ellos.

Foto : antifaz

sábado, 5 de septiembre de 2009

Vivir sin sexo












Es el sexo un problema para ti? Te sientes vivo? Cuando asocias el sexo con sentimientos de culpa o de vergüenza vives la sexualidad como un peligro, como algo pecaminoso o sucio.

Para los discípulos del Tao, el amor sin sexo es frustrante, enfermizo, carece de la armonía entre el Ying y el Yang, que nos da paz y serenidad para vivir, nos aporta seguridad y desaparece el miedo y la angustia. Los que viven sin sexo no sienten el deseo ni por el sexo opuesto ni por el propio o podrían tenerlo inhibido.

El sexo es necesario para el bienestar emocional, es tan necesario como dormir, comer o hablar. Aunque los asexuales gustan de las relaciones sociales, pero son pasivos sexualmente. Son personas solitarias que buscan en la amistad el apoyo y la comprensión que no viven en la intimidad. Minimizan su inhibición y la sustituyen por una amistad ...

Algunos viven en pareja porque tienen necesidad de amor, y de cariño, aunque prescinden del sexo. Esta situación les genera problemas y permiten que su pareja tenga sexo con otras personas o buscan personas que renuncian al sexo o pueden optar por la soledad.

A veces una conducta asexuada puede ser el resultado de no encontrar placer en las relaciones sexuales y sus encuentros son eróticos pero no sexuales. También puede ocurrir que no haya candidatos ... En un estudio hecho sobre la población mundial el 3 o el 5% de los entrevistados no encontraban ningún placer en el sexo.

También factores biológicos, culturales o sociales que están vinculados, como haber sido violada, que puede causar una fobia, experimentar dolor en las relaciones, aversión al sexo, pero para los asexuales podría ser natural. Muchas mujeres renuncian al sexo por pereza, porque quieren o porque han perdido a su pareja.

¿Pero se puede vivir y disfrutar de la vida sin sexo? Y cuando vivimos sin sexo a menudo entendemos que es sin relaciones coitales, pero la sexualidad no es sólo eso, como si se padece alguna enfermedad que afecte a la salud sexual. Y hay parejas en desacuerdo en cuanto al coito, la mujer no lo desea, el hombre tiene que ser más tierno o pedir ayuda a un sexólogo para mejorar la comunicación con la pareja y la relación sexual.

En terapia y con la ayuda del "masaje sensorial" los dos tienen que aprender a estimular el deseo, para que sea ardiente y apasionado.

Foto : VIVIR SIN SEXO