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martes, 9 de enero de 2018

lunes, 17 de abril de 2017

martes, 25 de octubre de 2016

El orgasmo, ¿es bueno para la salud?



La salud sexual, hoy día no sólo interesa a los profesionales, a los que nos dedicamos a este campo de la ciencia, sino que

lunes, 18 de enero de 2016

Sexualmente ¿Qué deseas?

































Deseamos muchas cosas, situaciones, experiencias, completas o enteras. Entre nosotros nos deseamos no sólo sexualmente, sino como amigos, deseamos su afecto, su amor. En el modelo sexista vemos que los hombres desean menos el interior y más lo externo de las personas, y prefieren a las personas por el físico, se fijan en el tamaño de los pechos de las mujeres, o en los genitales de los hombres. También es cultural el estereotipo de que las mujeres nos fijamos en el conjunto del cuerpo de las personas y tenemos en cuenta su mente, su inteligencia, su sensibilidad... 

Lo más importante es el hecho de desear: su sonrisa, besarle en la boca o estar toda la vida con esa persona. El deseo y su magnitud es algo personal. Lo que más cuenta es el deseo y qué deseas, y eso forma parte de ti.

¿Qué hay de malo en desear? Creo que nada y si sabes que tu deseo no está a tu alcance tampoco pasa nada. Es decir que si sentimos que no lo conseguimos podemos crearnos una dependencia. Sentirnos frustrados o  negarnos a aceptar que no podemos conseguirlo. Entonces surgen los problemas emocionales.

Si no conseguimos lo que deseamos podemos pensar que la vida no nos interesa -depresión- o quererlo conseguir como sea -rabia- o presionar a otros-.

Me voy a centrar en los deseos sexuales que son sólo una expresión, no la única, de lo que sabemos que son los deseos humanos. En estos deseos puede estar la causa de los problemas sexuales, como la impotencia o la frigidez.

Javier llevaba meses sin relaciones sexuales, llega a mi consulta y se muestra preocupado porque considera que no es normal y además es preocupante. Su mujer le pregunta si no la desea, o si tiene otra mujer. Javier la juraba una y otra vez que no, que todo estaba como antes, solamente desconocía lo que le pasaba.  

Recuerdo cómo Eva había intentado quedarse embarazada, utilizando todos los medios. Todo lo había probado hasta someterse a varias operaciones. Viene a mi consulta sintiéndose impotente y decepcionada, y culpable porque considera que la última finalidad de la mujer es ser madre.

Lo que más conocemos es que algunas mujeres no desean relaciones antes casarse, aunque Gustavo lleva ya diez años de novio y quisiera casarse antes de hacer el amor con Clara. Ella al principio no estaba segura pero depués aceptó y los dos lo quieren así.

Pablo lleva meses detrás de Beatriz, pero no hay manera porque ella no siente lo mismo que él. Pablo no lo entendía porque es un chico atractivo y tenía otras chicas trás de él. Pero Beatriz no estaba interesada en él. Pablo la esperó un día al salir del trabajo. Hubo forcejeos pero sin más. Él intentó besarla en plena calle, exteriorizó su orgullo herido y su necesidad de control.

Hasta ahora el sexo biológico de las personas que he tratado en consulta hace honor a la verdad, aunque podrían ser indistintamente hombres o mujeres, incluidos los casos de agresión, pero culturalmente suelen ser varones los responsables en los casos de agresión, sólo me consta que en ocasiones hay casos de agresión de mujeres a hombres, por razones idénticas o diferentes.

Por lo tanto el deseo como podéis ver, se explica en los cuatro casos por exceso o por defecto. Cuando no hay alteraciones en la naturaleza de los seres humanos desear es algo natural aunque su uso puede generar  problemas, si no somos conscientes de que podemos llegar a ser dependientes de ellos. 

En terapia psicosexual he trabajado con casos de disfunción eréctil que pueden aliviarse recuperando el deseo de vivir, porque no en todos los casos la ausencia de deseo puede responder a un síntoma de algo que está dentro, quizá una falta de realización personal, o deseos frustrados de maternidad que podrían resolverse cuando esa persona acepta su realidad personal como el miedo a ser una mala madre. Lo que explica que los deseos son un arma de doble filo: apasionantes y contradictorios a la vez.

Por una parte nos dan la clave de lo que queremos y nos orientan. Si no sintiéramos el deseo no nos moveríamos. Para nosotros son una fuente constante de motivación personal. Y si no los satisfacemos podemos desmotivarnos. Pero también ir despacio, con cuidado para no caer en trampas emocionales por no conseguirlos. Parte de tener deseos es no conseguirlos. Está bien ir despacio para sentir qué nos pasa si no conseguimos eso que queremos. 

No puedes evitar lo que te gusta o no, pero sí puedes aprender a manejarlo. Los deseos son una guía hacia donde quieres ir, son el objetivo, son el motor de la vida, pero pueden crear dependencias. Eso que te gusta, que prefieres, tus inclinaciones. Asúmelo con responsabilidad, si puedes realízalo porque te va ha mantener muy cerca de tu salud emocional

Puede ocurrir que en el ámbito sexual censures tus deseos porque te parezcan obscenidades o vicios. Como si te gusta que extiendan mermelada sobre tu cuerpo, pero percibes asco o vergüenza mientras lo vives, o si prefieres el sexo con más de dos personas y lo reprimes porque no es normal. Aunque debes recordar que lo normal es lo que la cultura nos ha enseñado, pero no es malo ni bueno, si no dañas a nadie, que puedas elegir. ¿Quieres experimentar con tus deseos? Házlo, y sera para ti una fuente de aprendizaje.  

Foto: esperándote 

martes, 6 de enero de 2015

La pareja. Cómo aderezarla

     A menudo cuando existe un compromiso muchas personas viven con una mayor satisfacción sexual y emocional sus relaciones sexuales. Puede haber enamoramiento que puede ser

jueves, 13 de febrero de 2014

Besos húmedos : sexo oral










Los reyes de las relaciones son la piel y el tacto pero aún lo son más los comportamientos, las fantasías sexuales y las emociones que asociamos a los besos. Si la boca se implica y besa con labios y lengua los órganos genitales del amante, puede llevarle a la excitación, a expresar pasión y ternura, y puede utilizarlo como recurso para recuperar el deseo anestesiado.

A las amantes les suele gustar el beso en las zonas genitales ...

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Los mordiscos

¿Conoces el mordisco? Suele ser un juego muy popular, es un mordisqueo más que un auténtico mordisco. Se trata de una práctica muy asidua en la antigüedad y los escritores eróticos explicaban con un montón de detalles sobre dónde y con qué intensidad se debían dar. Kinsey cuando se refiere a este comportamiento sexual afirma que el 50% de las personas encuestadas siente una gran excitación con los mordisquitos mientras hace el amor ...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

¿Estamos liberados sexualmente?














Sí ... ¿es lo que vivimos liberación sexual? Ya bastantes se han liberado aunque con esfuerzo. Ha pasado la época de la liberación sexual y los moralistas no nos asustan con el infierno ... Sin embargo el puritanismo sigue viviendo de otra manera, y muchos no se permiten gozar plenamente del sexo, a pesar de nuestra cultura ...

jueves, 31 de octubre de 2013

Actividad sexual y ... amor

La actividad sexual y el amor pueden vivirse simultáneamente aunque a menudo están disociados y son fenómenos que suelen darse por separado. Hacer el amor no es un acto de amor en sí mismo, aunque la experiencia del sexo y en especial el orgasmo, incluso en la masturbación, es una experiencia que se asocia con la pérdida de control y con el extásis que se produce.

Y cuando llega el momento culminante podemos decir te amo a una persona que acabamos de conocer y por la que no sentimos ni el más mínimo afecto. Lo que no indica que el éxtasis del orgasmo no pueda crecer aún más si lo compartimos con la persona amada... Sí puede crecer, pero siempre se produce un colapso que se da junto al orgasmo y puede ser total ... Durante unos segundos nos olvidamos de nosotros mismos, nos perdemos en el tiempo y el espacio, trasportados. Nos podemos fundir con el Universo pero son instantes ... 

Para llegar a este momento hay que expresar los deseos más íntimos, susurrar al oído palabras picantes, que excitan a los amantes sean o no pasajeros. Quizá tu eres una de ellas ... y si te excita, pide a tu amante que te las diga mientras hacéis el amor, y explica que frases te excitan más, se trata de un juego de amantes. No temas, no es malo ni sucio es algo natural, en esos momentos. También inventar nombres para vuestros genitales o para otras zonas del cuerpo, que sólo conozcáis vosotros.

Ten en cuenta que en los primeros encuentros los juegos y caricias que excitaban a tu pareja y que sigues repitiendo, no te aseguran ya el éxito sexual. Ahora se han convertido en un ritual y poco a poco pierden la capacidad de excitar. Son demasiado predecibles aunque las caricias sigan siendo excitantes. Hay que mantener la curiosidad sexual y explorar nuevas caricias para mantener la magia de los encuentros eróticos ... 

Lo importante es que os sintáis bien entre vosotros y no saltarse los límites que no deseéis o con los que no os sintáis cómodos. Esta es una manera de aprender a ser un amante experto, y para eso hay que practicar de una forma continuada, y aprender a tomar la iniciativa con tu pareja. Lo podéis hacer cualquiera de los dos. Es una forma de dar a conocer tus deseos sexuales sin miedo ni vergüenza. Inténtalo. Lo básico es mantenerse activo.

Ten actitudes positivas hacia el sexo, y acéptalo como una de las más grandes fuentes de salud, de bienestar. Dale prioridad en tu vida al deseo y al placer sexual. Lo que te prepara para un encuentro positivo con los otras personas. Practica el arte de la seducción a lo largo de tu vida. Busca la intimidad para crear vínculos con las personas que te atraen. Aleja tus miedos, las creencias negativas infundadas y la vergüenza, que impiden que vivas con plenitud tu placer sexual.

Sé que a veces todo esto no es fácil para vosotros, podéis pedir la ayuda de un sexólogo para que podáis intentarlo ... Para mantener el deseo vivo, y que no desaparezca el deseo ni la pasión. Es algo frecuente que se espere que el deseo sexual vuelva a la relación de pareja sin hacer nada, esperamos que vuelva mágicamente a nuestra vida. Pero no es así, se comporta como un virus que tenemos en el cuerpo ... Hay que citarse con él, susurrarlo al oído y con inteligentes caricias sexuales (por todo el cuerpo), claro, atraer, provocar y encender el deseo de la pareja.

Y para encender sexualmente a la pareja, deja a un lado tu vergüenza, tu miedo, prueba a ensayar papeles eróticos y observa el efecto que tienen en tu pareja. ¿La notas excitada, y se ha elevado la temperatura erótica en vuestra intimidad? Y sigue, sigue ... porque seguro que estas avivando el fuego. Se recomienda buscar un momento tranquilo, apartarse de los ruidos, la televisión, desconectar el móvil ... y si hay otras personas en la casa, echar el pestillo después de cerrar la puerta y, adelante! Ya me diréis.

Foto : ahora contigo