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viernes, 8 de agosto de 2014

Todas las historias de amor tienen su contrato


























Es cierto, existe un contrato en cada historia de amor. Claro el deseo y el amor sabemos que sientan las bases de la pareja. Aunque no sólo eso, también

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cuando quieres menos sexo











Si eres el que quiere menos sexo de los dos ... tu verás ... y quizá vives una situación incómoda con tu pareja, ¿o es que tu pareja se ha acostumbrado y ahora pasa de ti? Tu no le das importancia al sexo o es que no te has preguntado hasta ahora : ¿cómo se siente tu pareja con este problema? ¿Se siente abandonado o excesivamente vulnerable?

¿Cómo afecta a vuestra relación tu comportamiento sexual? Tu has intentado cambiarle ... pero ¿por qué no cambias tú? ¿Por qué no intentas cambiar los roles? Encárgate de la parte sexual y tu pareja que se ocupe de la parte emocional. Esto que parece fácil de aplicar no se consigue a la primera, y que todo se arregle de la noche a la mañana ... como en el cuento : "y fueron felices y comieron perdices ..."

No, esto sólo sucede en los cuentos de hadas ... Las posibilidades que tenéis son : la separación, tener una convivencia penosa o intentar hablarlo y llegar a un acuerdo. Y si lo habláis que sea con limpieza, sin estrategias como antes. Vosotros veréis ... es cosa vuestra. 

Eres tú quien marca la pauta, y el encuentro se producirá si tú lo decides. Date cuenta de tu responsabilidad. ¿Tu pareja te presiona o te obligas a practicar un sexo que no deseas? No te quedes así, actúa y encuentra tu deseo perdido. Porque no va a ocurrir un milagro. Acude a un profesional, a un especialista e intenta saber los motivos de tu desgana y aprenderás lo que puedes hacer por ti mismo. No te escapes dejando que pase el tiempo sin hacer nada, porque puedes hacer ... y mucho.

Si dices no, aclara que es un No al sexo, no a tu pareja. Sea hombre o mujer no es conveniente que lo interprete como algo personal. Se podría enfadar o sentirse herido. La famosa excusa de "no tenemos tiempo" no funciona porque el tiempo hay que buscarlo ...

Podrías averiguar qué te apetece más y profundizar en ello, y busca tu placer en los encuentros. ¿Qué es lo que te hace desear menos o que no desees? ¿Qué puedes hacer tú o qué puede hacer tu pareja para resolverlo? Quizá no sabe qué necesitas para desearle más, para tener más sexo, y si lo ignora no puede colaborar.

Tendrías que descartar el no como respuesta y decirle a tu amante que no va a ser el no, por sistema.¿Es que te cuesta tanto cuidarle? No le dejes colgado, porque tu pareja no va a tomar la iniciativa. Puedes animarle a masturbarse y de vez en cuando además acariciar su cuerpo, sus ingles o contarle una historia. Quizá te acabe gustando.

¿Cuándo prefieres por la mañana? Pues díselo y si sólo es un ajuste de sincronía ... ¿Y si el problema son los niños? Necesitas que se duerman o si son mayores que no molesten ... También podrías echar mano de la fantasía o ayudarte con juguetes eróticos. La masturbación está recomendada porque si tienes relaciones constantes contigo le puedes desear más. Fomenta tus ganas y si a pesar de todo esto ... sigues igual, acude a un sexólogo que puede ayudarte a mejorar, para que te sientas mejor y tengas más ganas de todo.

Foto : ejecutiva

viernes, 13 de abril de 2012

Sexualidad estable ... sin pasión








Es una sexualidad que se autorregula, que se mantiene con una cierta constancia ... Esto nos habla del funcionamiento de la libido cuando se supera la primera fase : la pasional.

Es esta fase enamorarse supone impulsar el deseo hasta que la relación se estabiliza y conduce la libido de cada uno. Sabemos que la fase pasional es energía sexual más enamoramiento. En tanto que la sexualidad estable es energía sexual que puede agotarse si no se está atento a una serie de variables, que son propias de la convivencia estable y que pueden ir en contra.

La sexualidad estable es energía sexual desprovista de pasión, y el enamoramiento se ha convertido en amor, y el sexo del amor es impulsivo no pasional ... Se convierte en un sexo reposado, pausado, más previsible, es más normal y por eso menos frecuente ... La frecuencia en esta fase es tres veces inferior a la fase pasional, es el sexo que necesitan para liberar la tensión sexual. Lo peor es que si consideran normal este tipo de sexualidad, el sexo se convierte en una descarga tensional y es cada vez menos un acto de amor.

Así se corre el peligro de pasar de lo estable a lo estático y empezar a funcionar sin emociones, sin alma, sin vigor. De aquí al pantanoso terreno de la rutina hay un paso, y pueden quedarse atrapados para siempre. Eso sí sabemos que el sexo estable predomina en la convivencia a largo plazo, lo recomendado es mantenerse alerta para que la tendencia no nos lleve a abandonarnos a una sexualidad rutinaria de la que no es fácil escapar, y que puede desestabilizar a la pareja.

Claro está bien que la pareja se estabilice, pero sería bueno procurar que la estabilidad no afecte al terreno sexual. Porque el sexo necesita variación, estímulos, sorpresas y hasta discusiones que son mejor que la calma chicha de la monotonía ... Como nos decía el profesor Graf "el amor es como el agua, si no hay algo que lo agite, se pudre" Lo que nos indica que la sexualidad estable, tiene que asociarse con la novedad, con la imaginación y con una ejecución diferente, y todo ello sin hacer nada, que no quieras hacer.

Para que el sexo estable no termine por anular el deseo, porque
hacer las mismas cosas, a las mismas horas, los mismos días, en los mismos sitios ... conduce a la extinción del deseo. Por eso se recomienda incorporar variantes de ritual, de tiempo y lugar, de esta forma evitarás o demoraras que aparezca el desinterés sexual.

Como este es un tema tan trascendente para la salud moral y sexual no se puede dar una respuesta a la ligera, es una decisión individual ... Pero como es algo que preocupa a mucha gente y repercute en la conciencia individual y en la calidad del sexo en pareja, hay que permitir la expresión natural de la sexualidad, tal y como cada uno la viva y que no cree sentimientos de culpa en el que la practica.

Para llevar a cabo una sexualidad sana con variaciones, la solución es acudir a un sexólogo, porque no se puede reprimir el sexo sino contemplar el sexo, respetando el instinto sexual en lugar reprimirlo.

Foto : agua que duerme

jueves, 2 de junio de 2011

Decir no ... en la cama






El hombre o la mujer cuando "reciben un no" en materia de sexo, se sensibilizan, se ponen muy suceptibles y sus reacciones ante un no van desde la agresividad a la depresión. Se alejan ofendidos o muy deprimidos y se instalan en el ordenador o miran la televisión, se ponen a beber en un bar cualquiera o corren más de la cuenta en el coche.

Y si la frecuencia de ese "no" por respuesta, según ellos, es frecuente se distancian de su compañer@, se van en busca de un amante o reprimen la sexualidad y se conforman con una vida sin sexo. Lo que sea menos volver a escuchar un no de su pareja, porque cuando hay un fuerte rechazo sexual hay personas que deciden acabar con su relación de pareja.

Ponen en tela de juicio toda esa relación por ese "no" Piensan que ya no les quieren y la autoestima pierde su equilibrio. En seguida se cuestionan el rendimiento : no seré buen@ en la cama o será mi pene, piensa él, que es demasiado pequeño, o quizá son problemas más reales ... Claro como ella no tiene orgasmos conmigo ... Y un sin fin de ideas que les llenan de confusión cuando su mujer no tiene ganas.

Algunos piensan ... que es otro el que les interesa o es un ataque directo contra su persona ... Claro empieza una guerra en la que quizá se esconden muchos otros problemas más allá de la inapetencia. A veces le preguntan si hay algo que no le gusta de ellos, dándose por enterados de que al otro le pasa algo que no quiere expresar. Ellos en seguida reaccionan si ven la inapetencia de su mujer, porque para ellos el sexo es una forma de expresión de los sentimientos, ellas piensan ya no le gusto y les baja la autoestima. Además si tienen sexo con su compañer@se sienten mejor, es que la relación marcha bien ...

Y es que el deseo sexual de su mujer es para él la confirmación de que realmente le quiere. Eso sí la observa con minuciosidad si ya se ha repetido varias veces el no, para ver cómo reacciona a partir de ese momento cuando él decida tomar la iniciativa. Hay veces que le vuelve a rechazar porque para ellas es una situación muy molesta. Y ... ¿si ella está cansada o estresada cómo se va a comportar?

Es mejor seguirle el juego o actuar comprendiendo que ... si él sufre y está ofendido, piensa ella, tendré que hacerlo más a menudo de lo que yo quiero. Y un buen recurso es que "cuando tengas ganas de sexo llévatele a la cama" Claro si no quiere ... no has tenido suerte.

Si el "no" lo utilizas como medio de presión : no es recomendable, no lo uses para dar calabazas a tu amante a modo de venganza por alguna faena que te haya hecho, a menos que no quieras compartir una vida sexual feliz con él, porque el que "libra esa batalla en la cama" envenena y contamina el ambiente con desconfianza y lo carga de tensiones.

Ya no habrá entrega ni abandono ... Lo mejor será poner fin a ese sabotaje e intentar conocer la causa, que les puede ayudar a resolver el trastorno, si acuden a un sexologo. Los sexólogos sabemos que el 50% de las personas, se ponen en contacto con nosotros y buscan directamente orientación en relación con el problema de que se trate. Adelante entonces!

Foto : fogata

viernes, 23 de julio de 2010

Los conflictos de la convivencia







La vida conyugal es compleja y está sometida a cambios constantes, y cuándo se toma la decisión de casarse esa unión es solemnizada y legalizada en la ceremonia matrimonial.

A partir de aquí aparece un problema, están juntos porque lo desean o se sienten obligados a ello. No es que el matrimonio sea una relación obligada o voluntaria sino cómo la define la pareja.

A veces son razones religiosas o es que no pueden vivir sin el otro, incluso aunque la relación sea voluntaria. Desde luego el matrimonio puede sentirse mejor cuando ambos aspectos están equilibrados tanto los voluntarios como los obligados, y los cónyuges felices dicen que su unión es voluntariamente elegida, aunque están obligados por ley y por la costumbre de permanecer unidos.

Si se comparte la vida conyugal por obligación es como compartir celda en una cárcel, y él y ella están juntos por obligación y no saben si de poder escoger, seguirían o no juntos voluntariamente. Y cuando marido y mujer empiezan a pensar que su relación es obligada las cosas pueden no ir bien. A veces el matrimonio empieza como una relación obligada, y cuando alguno de ellos no es bien tratado por el otro será una relación obligada. Cuando los cónyuges viven situaciones extremas buscan la ayuda de un terapéuta, que les ayude a separarse o a encauzar la relación.

Al iniciarse la convivencia la información que cada uno tiene sobre el otro puede ser mínima sin embargo lo común es que hayan establecido una forma de relacionarse. Al casarse admiten que se quieren y empiezan otro tipo de relación que provoca cambios de conducta. Ella quizá ha perdonado los defectos que su novio tenía hasta entonces, luego intentará cambiarlo, y él puede no tolerar la falta de afecto de su mujer e insiste en que tiene que cambiar a fondo.

El que le gustaba la sumisión de su novia antes de casarse puede descubrir que ella le cuida dominantemente, aunque estos tipos de relación existían ya antes del matrimonio. La mayoría de las personas tienen una gran habilidad para escoger la pareja que satisfaga sus necesidades, por más que luego insistan en que cuando se casaron no pensaron en ello. Si ella necesita malos tratos encuentra a alguien que se los da, y él que no se valora, puede buscar a una mujer que se desprecia. Y en el proceso de elaborar la relación conyugal satisfactoria se establece un convenio entre los dos, no tratado conscientemente.

Cada vez que se dé una situación nueva en la vida en pareja habrá que establecer reglas ya conocidas o nuevas, y si se repite la misma situación reafirmar o modificar la regla establecida. Siempre que llegan a un acuerdo establecen una de ellas, y convienen quien las establece en los distintos aspectos de la convivencia.

Las causas de los conflictos en la convivencia son desacuerdos de la vida en común, quién debe establecer las reglas o intentar implantar reglas incompatibles entre sí. Al principio a las desavenencias se les quita importancia, y si a él no le gusta el trato que recibe de su mujer procura controlar sus palabras para no herir sus sentimientos. Si ella descubre algo que no le gusta de él, no lo dice para no provocar conflictos, y cuando pasa el tiempo empieza una lucha por la competición y expresan sus opiniones ...

Aunque cuando son incapaces de competir y no pueden expresar sus pensamientos eluden y evitan discutir sobre algunos aspectos de la relación, y cada vez que eluden algo crece el terreno de lo intocable. Y si no pueden competir evitan todos los temas, entonces comen juntos viendo la televisión, sentados uno junto a otro pero no tienen intimidad. Otras parejas están en el otro extremo y estabilizan una relación que está en pelea constante. Puede haber demostraciones de cariño pero nunca están de acuerdo en qué aspectos de la vida en común debe controlar cada uno.

Si se inhibe la actividad sexual no es sólo por sentimentos de culpa que se traen al matrimonio sino por la lucha que mantienen entre ellos por definir la relación. La eyaculación precoz o los problemas de erección ponen a la mujer en una situación de riesgo constante, se siente frustrada si inicia la relación sexual, tiene que dejar que sea él quien lo pida cuando quiera, y no puede culpabilizarle de algo de lo que no es responsable. En estos casos la pareja no puede resolver los conflictos sola necesita la ayuda de un terapéuta sexual.

En terapia de pareja uno de los objetivos es provocar la competición y la expresión libre entre la pareja para que no sigan castigándose entre ellos por faltas que nunca se hablaron.

Foto : novia - boda

jueves, 12 de noviembre de 2009

Practicar mucho el sexo







Existe una preocupación por la frecuencia de las relaciones coitales para saber si están o no por encima de la media.

Lo cierto es que para salir de la duda "es mucho mejor la calidad que la cantidad", y no darle a este aspecto, tanta importancia!
Y es que la sexualidad depende de cada persona y de los dos, de cómo organizan su vida, de su salud, de su edad. Si tienen o no hijos, de las exigencias de su trabajo, del tiempo que lleven juntos, del día a día ... de sus estados de ánimo ... Lo que no es una excusa constante para no tenerlas!

Además en las estadísticas sólo se cuentan las relaciones con coito, lo demás da igual, y hay parejas que disfrutan mucho con el sexo oral, las felaciones, la masturbación hecha por la pareja o la estimulación a solas, aunque el número de penetraciones haya sido menor.

Lo normal es que al hombre casi siempre le apetezca y que a ella la presión se las quite, que alargue los encuentros ... Cada pareja puede preferir ... el sexo con cópula, o a él le apetece pero a ella no, o deseaís hacer otras cosas, y para entenderse lo mejor es hablar de lo que a cada uno le afecta y con lo que se siente bien.

 Compartir los quehaceres de la casa, proporcionalmente a los horarios de cada uno. Habrá que proteger la salud sexual de la pareja!
Y una vez dicho esto escuchar al otro, ponerse en su lugar, decirle lo que sientes, lo que quieres ... Y si llega el momento ... ir despacio ... quizá la estimulación es muy intensa. Mejor acariciarle el cuerpo, crear un clima de seguridad, de ternura, porque el buen amante es el que cumple las espectativas. 

No hay que fingir el orgasmo porque rompe el abandono y la confianza. Te obliga a rendir, o a escenificar esa escena teatral con gemidos y gritos. Hay que abandonar el control y esa vigilancia intensa que anula el placer del orgasmo.
Y si la relación atraviesa un mal momento, necesitais más tiempo para vosotros, y si estais decididos lo hablais con un sexólogo para que os ayude a acoplaros o a entender vuestros conflictos. Lo que está claro es que si no lo hablais las diferencias se agrandarán y no las podreis resolver. Y ... tener a mano las fantasías eróticas que ayudarán a dominar la ansiedad o el miedo al fracaso.

¡No dejes que la vida sexual se marchite! Y no sólo es cuestión de deseo sino de comunicación, de intentar innovar y aprender juntos, descubriendo cómo os sentís mejor. La vida sexual requiere cuidados igual que cualquier otro aspecto de la relación, desarrollar la confianza o la fidelidad, y aunque a veces no aparezca la pasión hay que esforzarse para "mantener las emociones en forma" Y... encender el fuego estimula la pasión.

Foto : untitledPAREJA EN EL AGUA.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Vivir sin sexo












Es el sexo un problema para ti? Te sientes vivo? Cuando asocias el sexo con sentimientos de culpa o de vergüenza vives la sexualidad como un peligro, como algo pecaminoso o sucio.

Para los discípulos del Tao, el amor sin sexo es frustrante, enfermizo, carece de la armonía entre el Ying y el Yang, que nos da paz y serenidad para vivir, nos aporta seguridad y desaparece el miedo y la angustia. Los que viven sin sexo no sienten el deseo ni por el sexo opuesto ni por el propio o podrían tenerlo inhibido.

El sexo es necesario para el bienestar emocional, es tan necesario como dormir, comer o hablar. Aunque los asexuales gustan de las relaciones sociales, pero son pasivos sexualmente. Son personas solitarias que buscan en la amistad el apoyo y la comprensión que no viven en la intimidad. Minimizan su inhibición y la sustituyen por una amistad ...

Algunos viven en pareja porque tienen necesidad de amor, y de cariño, aunque prescinden del sexo. Esta situación les genera problemas y permiten que su pareja tenga sexo con otras personas o buscan personas que renuncian al sexo o pueden optar por la soledad.

A veces una conducta asexuada puede ser el resultado de no encontrar placer en las relaciones sexuales y sus encuentros son eróticos pero no sexuales. También puede ocurrir que no haya candidatos ... En un estudio hecho sobre la población mundial el 3 o el 5% de los entrevistados no encontraban ningún placer en el sexo.

También factores biológicos, culturales o sociales que están vinculados, como haber sido violada, que puede causar una fobia, experimentar dolor en las relaciones, aversión al sexo, pero para los asexuales podría ser natural. Muchas mujeres renuncian al sexo por pereza, porque quieren o porque han perdido a su pareja.

¿Pero se puede vivir y disfrutar de la vida sin sexo? Y cuando vivimos sin sexo a menudo entendemos que es sin relaciones coitales, pero la sexualidad no es sólo eso, como si se padece alguna enfermedad que afecte a la salud sexual. Y hay parejas en desacuerdo en cuanto al coito, la mujer no lo desea, el hombre tiene que ser más tierno o pedir ayuda a un sexólogo para mejorar la comunicación con la pareja y la relación sexual.

En terapia y con la ayuda del "masaje sensorial" los dos tienen que aprender a estimular el deseo, para que sea ardiente y apasionado.

Foto : VIVIR SIN SEXO

jueves, 12 de marzo de 2009

Cómo encender un fuego ??



 


Ese fuego que está dentro de ti y del que pueden salir chispas! Las que son necesarias para encender el fuego de la energía sexual que será el combustible para que crezca la intimidad.

Algunas chispas ya esperan sobre tu piel, otras debajo, en tus tejidos y en tus músculos. Unas están en tu aliento o en algún rincón de tu mente, otras en lugares que no esperas ...

Cómo si la pasión se encendiera y tu imaginación volara en pos de ... ver, oler, tocar, oir o pensar sólo ... en la persona que amas, imaginando que estás con ella, justo a su lado más sensual. ... Y que esto pudieras hacerlo siempre que hicierais el amor. Imagínalo. Con la facilidad de perder el control o tenerlo, y desear sentir además el amor, la ternura ...

Aprender a integrar todo esto en tu relación para sentirte seguro, porque el sexo no es algo que se hace los fines de semana, sino que define al ser humano. Este proceso de intimidad se vive ya en la primera infancia, y puede seguir desarrollándose a lo largo de la vida, por eso las parejas que están en periodo de recuperación necesitan volver a tomar contacto con los sentidos, los sentimientos y la intuición.

Despertar la erótica
que duerme en su interior, y que dará forma a sus relaciones sexuales, les llevará a la pasión y a encontrar la fuerza para potenciar su sexualidad. Nos crearon para amar y para expresarlo haciendo el amor. Con todo esto encontrarán la claves para sentirse cerca de la pareja y establecer un contacto sexual inolvidable, que desearán repetir cada vez que amen ...

Foto : Planta carnosa en primavera