Mostrando entradas con la etiqueta sexo anal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sexo anal. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de abril de 2013

Problemas sexuales o ... problemas de pareja












Sabemos que existen las disfunciones sexuales, pero también los problemas sexuales que se derivan de la relación entre los miembros de la pareja, cuando aceptan que son pareja. Ahora os voy a hablar de otros aspectos como no atrevernos a expresar nuestros gustos sexuales, y que recurramos a la fantasía de imaginarnos que tenemos relaciones con otras personas diferentes a nuestra pareja. 

Que no sintamos atracción física por nuestra pareja, que un final del día agotador nos quite las ganas de tener relaciones sexuales ... Es decir hay temas en la relación que afectan al contacto sexual y a la comunicación en pareja. Ya he dedicado artículos específicos a tratar la infidelidad y los que llamamos "cuernos" en los miembros de la pareja que son problemas frecuentes ante los que nos sentimos indefensos. Somos curiosos y los vivimos como problemas emocionales en una cultura que defiende la monogamia.

Creo que lo que tienen en común estos temas es que son parejas que quieren estar juntas y que buscan solución a las situaciones para no separarse porque aparentemente tienen interés y necesitan continuar con su pareja. Por eso nos preguntamos si son los problemas sexuales los que lo sacan a la luz o son la tapadera de otros problemas más profundos que vive la pareja. Por ejemplo, si deseamos el sexo anal o una práctica sexual nueva y legítima y si la respetas pero ella no quiere, tendrás que admitir que tenéis gustos diferentes y hay cosas en las que no coincidís. El problema llega si no aceptas el no como respuesta y si culpabilizas al otro.
  
Ella cae en la trampa, y entras en chantajes emocionales para que acceda a lo que quieres. También hay otras situaciones en las que el problema sexual es el resultado de ese mal rollo entre los dos, y a menudo la falta de excitación en las relaciones es trasladar al sexo problemas que no hablamos ... las frustraciones o las dificultades de comunicación. Ponemos en marcha la venganza porque no obtengo lo que deseo y no soy capaz de hablarlo contigo, porque temo perderte.

Esto, pensamos me hace pensar en otros, porque no me satisface la relación contigo. A veces los problemas esconden conflictos profundos de entendimiento en la pareja, porque hay distintas expectativas y deseos. Estas señales nos hablan de la compatibilidad entre la pareja. Es muy importante hablar y comunicarse, es recomendable y necesario. Y si hay comunicación pero los problemas continúan, quizá se trate de algo más personal : estás poco motivado, muchos deseos anulados o exceso de trabajo ...

En resumen cuando hay problemas sexuales que muestran además problemas en la relación muchas parejas buscan la continuidad, aunque a veces puede ser difícil, y si no encuentras cómo comunicarte no has encontrado la solución. Entonces se hace necesaria la intervención de un sexólogo para llegar a pactos que pueden resolver la situación y devolver la paz a la pareja.

Foto : casi

domingo, 11 de octubre de 2009

Sexo anal



Es una práctica que ofrece una variante más en las relaciones con la pareja, aunque no es una forma más de practicar la sexualidad, porque no se puede utilizar en cualquier contacto sexual. Sólo cuando hay confianza, es decir sexo seguro.

Esta vez el pene se introduce por vía anal lo que en la antigüedad se llamaba sodomía, aludiendo a una práctica contra natura, por no perseguir los fines de la reproducción. Ahora se considera un juego erótico o una variante sexual, y a pesar de ser una parte del juego sexual que los heterosexuales ya utilizan hace bastante tiempo, algunos textos nos hablan de que es poco corriente entre hombres y mujeres.

Otros la califican de asquerosa, poco higiénica, sin embargo en los pueblos primitivos era un acto común en los ritos de la pubertad y también cuando la mujer tenía la menstruación.

Es una práctica utilizada también por los heterosexuales, y el hombre se lo propone a menudo a la mujer, aunque está menos aceptada que el sexo bucogenital. Muchos hombres lo piden y sus mujeres unas asienten sin desearlo y otras disfrutan mucho con este contacto.

Los homosexuales practican el coito anal que vulgarmente se conoce como griego, aunque la felación es la práctica más frecuente entre ellos, y no es raro que el hombre pida esta caricia porque el ano como la vagina, tiene muchas terminaciones nerviosas y especialmente erógenas.

Cuando la penetración es anal hay que saber que el esfinter anal muchas veces ofrece resistencia, y lo que necesita es una buena relajación muscular. También una estimulación adecuada que se lleva a cabo con un lubricante (con base agua, para no dañar el preservativo) y con la ayuda de un dedo que asegurará la dilatación del ano.

El coito anal se llevará a la relación sexual con el consentimiento de la compañera, y si después de introducir el pene ella sintiera un dolor intenso o desagrado, su compañero se retirará. Tendrá que empezar con suavidad e ir penetrando poco a poco pero sin ser demasiado vigoroso.

Utilizar el preservativo porque el tejido del recto es muy fino, podría romperse y al sangrar daría entrada a enfermedades de trasmisión sexual (ETS), como el SIDA. Habrá que proteger la salud, y si se utilizan objetos ir con cuidado porque el ano podría succionarlos y nos puede poner en un apuro ...

Si después de la penetración anal se pasa a la vaginal o bucal, pueden pasar bacterias a la vagina o a la boca. Sería recomendable cambiar de preservativo, y si no se utiliza, lavarse cuidadosamente el pene, antes de volver a penetrar.

Foto : DESEO SEXUAL